El PSOE y el intento de que las aguas vuelvan a su cauce
Pedro Sánchez y Susana Díaz han iniciado la carrera por la secretaría general del PSOE. El primero desde Valencia y la segunda desde Bruselas.
Mientras el PSOE busca cuál es su verdadero papel de oposición en la nueva situación política creada con la investidura de Mariano Rajoy en la que, de momento, ha iniciado lo que llama “oposición responsable”, quien verdaderamente está mandando en el partido y está ejerciendo de secretaria general, la presidenta andaluza Susana Díaz, ha iniciado toda una campaña de lavado de imagen, tomando la iniciativa para presentarse en el próximo congreso del partido como segura secretaria general en unas futuras primarias o, simplemente, por aclamación, como fue elegida máxima responsable del partido en Andalucía, tras la dimisión de José Antonio Griñán.
Por una parte, el PSOE, que intenta volver a la normalidad después del dramático Comité Federal de octubre en el que dimitió de secretario general Pedro Sánchez, acaba de desbloquear el que se puedan aprobar los Presupuestos Generales del Estado, dando el visto bueno al techo de gasto, a cambio de una subida del salario mínimo, que pasa de 655 euros a 707, una subida del 8%, la mayor en treinta años, sin que eso signifique que siga la petición de que vuelva a subir en 2018, a 800 euros, de acuerdo con la proposición que presentaron en el Parlamento junto con Unidos Podemos,
Simultáneamente los socialistas conseguían del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que las comunidades autónomas (entre las que se encuentran las de Andalucía, Aragón, Asturias, Extremadura,Valencia, Castilla-La Mancha y Baleares, gobernadas por el PSOE) lograran un objetivo de déficit del 0,6%, en vez del 0,5% que pretendía el Gobierno. Esto significa que recibirán 4.000 millones de euros más de lo previsto que podrán dedicar, entre otros destinos, a partidas sociales.
Desatascado así el techo de gasto, el Gobierno tiene abierto el camino hacia la aprobación de los Presupuestos Generales que contarán con el apoyo de Ciudadanos, Coalición Canaria, Nueva Canarias y Partido Nacionalista Vasco (PNV). PNV y PP negocian en estos momentos el pago de la deuda acumulada del cupo vasco, la retirada de los recursos que durante los últimos años ha presentado el Gobierno y el compromiso de culminar las obras de la Alta Velocidad para el País Vasco en esta legislatura.
Con la aprobación de los Presupuestos se normaliza, en principio, la legislatura y se disipa el fantasma de nuevas elecciones generales después de mayo, unas nevas elecciones que no desea, bajo ningún concepto, un PSOE que quiere reconstruirse después de un congreso que la gestora que gobierna ahora el partido quiere aplazar lo más posible.
En esa reconstrucción están tanto Sánchez como Díaz, mientras despunta con pocas posibilidades un tercer candidato en la persona del exlendakari y expresidente del Congreso de los diputados Patxi López y se retira definitivamente Josep Borrell, bien visto por un sector de izquierdas del partido.
Quienes ya han empezado la carrera para concurrir a esas primarias que no se celebrarán antes del verano son Sánchez, que ya ha iniciado en la Comunidad Valenciana su recorrido por España, y Díaz, la presidenta andaluza que aún no quiere confirmar su candidatura pero que la semana pasada iniciaba su sprint con un viaje a Bruselas, para acentuar su perfil internacional. En la sede de la UE se reunió con el presidente del Parlamento Europeo, el socialista Martin Schulz, y con tres comisarios: la vicepresidenta de la CE y alta representante para la Política Exterior de la UE, Federica Mogherini; la comisaria de Política Regional, Corina Cretu; y el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici. También se entrevistó con el presidente del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo, Gianni Pittella, e intervino ante los diputados socialistas en la Eurocámara, acompañada por Elena Valenciano, vicepresidenta del grupo socialista europeo, y Ramón Jáuregui, nuevo portavoz de los europarlamentarios socialistas españoles.
Sin solución de continuidad y, horas antes del inicio del largo puente de la Constitución, la presidenta andaluza, aprovechando nada menos que el Día Internacional de la Abolición de la Esclavitud, participaba en Madrid en una mesa redonda sobre el tema, para, inmediatamente después, intervenir en un acto celebrado en el Círculo de Bellas Artes, en el que se presentaba la digitalización de la obra del poeta Miguel Hernández, realizada por la Diputación de Jaén. Y todo eso a la espera de su gran reaparición en un acto multitudinario que se prepara precisamente en Jaén, la provincia donde ella se encuentra más segura por la fuerza que allí tiene el partido.
Esa gran reaparición de Susana Díaz será el 16 de enero, con la excusa de que se conmemora el sexto aniversario de la Ley de Dependencia, aprobada durante el mandato del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Se realizará un acto masivo en el que participará el propio Zapatero que, así, apoyará la candidatura de la andaluza. Igualmente estará presente algún barón socialista de los que están claramente enfrentados con Pedro Sánchez y que iniciaron la guerra contra él dimitiendo de la Comisión Ejecutiva, que fue lo que aceleró su caída y el inicio de la gran crisis a la que se intenta poner fin, cuanto antes.


