Comienza la recta final hacia las elecciones de junio

01 / 04 / 2016 José Onteto
  • Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
¡Gracias!

Esta semana se ha iniciado la recta final hacia lo que se considera como un inevitable adelanto electoral. Esa recta final se inicia el sábado 2 de abril y termina el lunes 2 de mayo, un plazo de un mes en el que se si no se llega a ningún acuerdo para la formación de un Gobierno se disolverán las Cortes Generales y serán convocadas nuevas elecciones para el domingo 26 de junio. En esa recta final es cuando se han reanudado los contactos entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias para un posible pacto para la investidura de Sánchez como presidente de un Gobierno en el que pretende entrar Podemos, especialmente su dirigente Pablo Iglesias como vicepresidente, algo que el candidato socialista ha empezado a admitir, a pesar de que viene defendiendo desde hace tres meses que no hay que hablar de sillones, sino de programa.

Desde hace semanas Iglesias ha dejado de insistir en que él tiene que ocupar una vicepresidencia con poderes reforzados, y se limita a decir que el futuro de cualquier pacto pasa por un Gobierno “a la valenciana”. Es decir un Ejecutivo en el que la presidencia sea para el PSOE, en este caso, para el candidato socialista (en Valencia, para Ximo Puig) y la vicepresidencia para Podemos, en este caso para Iglesias (en Valencia para la dirigente de Compromís, Mónica Oltra). Una fórmula en la que, de momento, no han vuelto a incluir a varios ministros de Podemos como sí hicieron, sin reparos, en las primeras negociaciones. Y no unos ministros cualquiera, sino nada menos que los de Defensa, Interior, Justicia, Sanidad, Economía y Hacienda.

Podemos, que rompió todo tipo de diálogo con los socialistas poco después de la fracasada primera vuelta de la investidura y tras el llamado Pacto del abrazo entre Sánchez y Albert Rivera, fue radicalizando su posición con el duro discurso de Iglesias en la sesión de investidura, en el que recordó el pasado de la “cal viva” (la guerra sucia contra ETA) durante el Gobierno de Felipe González, algo que creó en el PSOE un auténtico abismo con un aliado con el que parecía que no había ninguna posibilidad de pacto, como se ha encargado de recordar el número dos del socialismo andaluz, Juan Cornejo, para quien es muy difícil llegar a ningún tipo de acuerdo con quien mantiene un discurso en el que se “insulta y no se respeta al PSOE”.

Un discurso pensado para romper cualquier posibilidad de entendimiento frente a quienes, hasta horas antes de la intervención de Iglesias, pensaban que se iba a dar libertad de votos y que un grupo de diputados de Podemos (el sector posibilista del número dos del partido y portavoz parlamentario, Íñigo Errejón) se podría abstener en la votación que tuvo lugar el pasado viernes 4 de marzo.

Fue a partir de este episodio cuando se produjo la ruptura dentro de Podemos, que ha ocupado todo el interés informativo de una Semana Santa en la que ni Sánchez, ni, sobre todo, Iglesias, han sido capaces de encontrar un hueco para reunirse y han preferido aprovechar los veinte días de vacaciones que se han tomado los señores diputados, como si realmente no tuviesen nada que hacer. Como si todo pudiese esperar y mandase más el descanso de unas vacaciones de Pascua que desbloquear una situación que está repercutiendo negativamente en la esperada recuperación económica.

Arrinconados los partidarios de Errejón, que ha estado desaparecido más de una semana tras la decisión de Iglesias de cesar al número tres del partido, el errejonistaSergio Pascual, para sustituirlo por Pablo Echenique, adscrito al sector de Izquierda Anticapitalista, la facción que está sustituyendo a los errejonistas, el sector más moderado de Podemos, partidario de un pacto con Sánchez, frente al sector pablista que, como Izquierda Anticapitalista, sería partidario de forzar elecciones, convencidos de que pueden mejorar resultados y dar, incluso, el sorpasso. Un análisis que parece no responder a la realidad, ya que los sondeos empiezan a detectar un desgaste del partido morado ante lo que es una clara lucha interna por el poder. Unas encuestas que parecen premiar a los partidos que han intentado desbloquear la situación, especialmente a Ciudadanos, que desplazaría a Podemos del tercer puesto, sobre todo si siguen las divisiones internas y las diferencias con las llamadas “confluencias”, especialmente en Galicia, donde En Marea quiere ir en solitario; en Cataluña, donde Ada Colau ha montado su propio partido en perjuicio de la plataforma que la ha colocado al frente de la alcaldía de Barcelona; y en Valencia, donde Compromís ha decidido formar grupo parlamentario propio.

Es pues en este mes cuando se tiene que decidir todo. Un mes en el que se juega la última oportunidad del candidato socialista para llegar a La Moncloa y seguir siendo secretario general del PSOE y candidato a las elecciones del 26 de junio. La de Mariano Rajoy, que ha dado por perdida su oportunidad al declinar la oferta del jefe del Estado para ser investido y ha comenzado a preparar la campaña para los comicios de junio. La de Albert Rivera, que afronta las elecciones con un pacto con el PSOE, que veremos si le beneficia o le perjudica. Y, cómo no, la de Pablo Iglesias, que en estos días tiene que decidirse por el posibilismo, llegando incluso a la abstención, o por lo que le pide un sector importante de su partido: terminar con el PSOE. 

Grupo Zeta Nexica