Extrañas ausencias en la boda de Cayetano y Eva
El torero y la presentadora se han dado el sí quiero en Mairena del Alcor, Sevilla. En el enlace se echó de menos a algunos invitados. Entre las ausencias más destacadas estuvo la de Lucía, la hija de Cayetano Rivera y Blanca Romero
El repaso era doble y tenía mala intención: aparentemente solo se fijaban en el disparate, barullo, mezcolanza de chaqués y pamelones fuera de lugar. La casi sobriedad asalmonada de Raquel Revuelta chocó con la ampulosa pamela de Vicky Martín-Berrocal que, incluso tan grande como es físicamente, emulaba los cosos taurinos.
Quizá de eso se trataba, por fin maridaba con la exmiss España Eva González, hoy en todos los platós gracias a presentar MasterChef, donde no se enfada como en Canal Sur hace con La copla, ya en su sexto año. Eva tiene carácter y lo saca de paseo con tonadillas ya eternizadas como, a su mayor gloria, lo hacían las mesas del convite. Cada una recordaba un título imperecedero: “Capote de grana y oro” la de toreros, “La parrala”, “La Lirio”. Andalucía a fin de cuentas siempre entre volantes y “te quiero más que a mi vida”, tal fue lo que se dijeron. El segundo de Carmen cameló a la sobrina Armani, que le pretendió como otras muchas lejano ya el amor fallido con Blanca Romero, otra aguerrida, donde la hermosa Carmen Ordóñez –los íntimos nunca la llamamos Carmina, que era su madre– amadrinó combinando anticipadores tonos fucsia. Acogotado por la dominante Blanca, Cayetano se apoltronó y su futuro era incierto. Pero descubrió que le tiraba la fiesta nacional. Y se echó al ruedo. Su elegancia pasmó. Eso provocó el final de una relación nunca cómoda donde el ya matador prohijó a Lucía, hija natural de Blanca.



