Limpiar y vigilar, no paralizar
10 / 06 / 2015 Agustín Valladolid
Si alguien levanta un edificio ilegal, hay que derribarlo. Pero conviene encontrar antes alojamiento estable a sus ocupantes.
Llegan tiempos nuevos, caras que nunca habíamos visto, modos y maneras que poco tienen que ver con los estándares habituales de la estética política. Hacía falta. Como ha recordado José Antonio Zarzalejos en Mañana será tarde (Editorial Planeta), la madre de todas las corrupciones es la municipal, alimentada por la extinción de los controles del Estado y mayorías absolutas de largo alcance. En las últimas décadas ha sido la falta de contrapesos políticos y administrativos el aceite que ha engrasado la maquinaria de una corrupción que se ha convertido en sistémica.



