Violencia, racismo y marginación
Con la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca se pensó que ya estaba todo conseguido en cuanto a igualdad racial, pero los abusos policiales en Estados Unidos demuestran que todavía queda mucho trabajo por hacer.
A lo largo de los últimos meses se han producido en Estados Unidos virulentos estallidos de violencia racial por la misma causa, las brutales agresiones de la Policía contra ciudadanos negros. La última en Baltimore, a cuarenta minutos en coche de la Casa Blanca. Hace medio siglo que Martin Luther King pronunció en Washington, frente al monumento a Lincoln, al finalizar la gran marcha por los derechos civiles, su célebre discurso “Tengo un sueño”. Ese sueño era el deseo de que las gentes de tez negra y de tez blanca pudieran coexistir armoniosamente y como iguales. El que enumeró en el primer párrafo de los sueños de futuro decía: “ Hay quienes preguntan a los que luchan por los derechos civiles: ¿cuándo estarán satisfechos? Nunca estaremos satisfechos mientras el negro sea víctima de la violencia policial”.
A la vista de lo que está sucediendo, la Policía tiene distintas varas de medir, frente a los negros tiene un gatillo más fácil que con los blancos y en ocasiones usa contra los primeros una violencia desmesurada. Lo acabamos de ver en Baltimore, una ciudad de 620.000 habitantes con gran implantación negra, pero con una vida dual: los negros viven en buena parte en un clima de pobreza y marginación, mientras los blancos se mueven en un entorno de riqueza. Es evidente si se pasea por una parte de la ciudad o por otra. También hay que decir que la mayor parte de los cargos de la ciudad son negros, desde la alcaldesa de la Stephanie Rowlings, hasta el jefe de Policía y la fiscal, Marilyn Mosly, que ha acusado a seis policías por homicidio del joven Freddie Gray, un negro de 25 años que murió como consecuencia de las graves heridas que recibió cuando estaba bajo custodia judicial.
Gray vivía en un barrio destrozado, con una madre alcohólica. En la zona donde residía muchas casas están deshabitadas como consecuencia de la crisis financiera y de las hipotecas basura. Con la desindustrialización llegó el crack económico, que afectó de manera especial a los negros. La noticia de la muerte de Gray encendió las protestas que terminaron con coches ardiendo y un paisaje urbano devastado, la Policía federal tuvo que acudir en apoyo de los policías locales y las autoridades recurrieron al toque de queda.
La fiscal más joven. De los seis acusados tres son negros y entre ellos se encuentra una mujer. Marilyn Mosby, afroamericana de 35 años, es la fiscal más joven de Estados Unidos y está decidida a depurar todas las responsabilidades de los policías. Entre los episodios de las violentas manifestaciones de Baltimore ha llamado la atención el protagonizado por Toya Graham, madre de un joven de 16 años, al que fue a sacar a cachetes de las protestas por miedo a que le ocurriera algo, aunque responsabilizaba a la Policía de la muerte de Freddie Gray.
Aunque los negros han conquistado los derechos civiles existe un racismo latente en Estados Unidos. Cuando Obama llegó a la Casa Blanca se escribió mucho que con la llegada de un negro a la presidencia se acababan todos los tics racistas en la sociedad norteamericana. No fue así. Ahora Obama ha tenido que intervenir para frenar la tensión en la escalada de violencia de Baltimore.
Varios acontecimientos han encrespado los ánimos a causa de las muertes provocadas por la violencia policial. Entre los más llamativos podemos citar el del joven Michael Brown, que fue abatido a tiros en Ferguson, Misuri. El policía justificó su acción con el pretexto de que el joven iba armado y le amenazó, pero se demostró que no llevaba ninguna clase de arma. El agente Darren Wilson fue declarado culpable, pero no responsable. En North Charleston el joven negro Walter Scott corría por un parque cuando fue abatido por un agente que justificó su acción diciendo que le había querido quitar la pistola eléctrica, pero en el video que filmó un ciudadano en su teléfono móvil se vio claramente que el muchacho no había hecho el menor gesto de desarmar al policía. Particularmente llamativo fue el caso del niño de 12 años Tamir Rice, que jugaba en un parque de Cleveland con una pistola de juguete y fue abatido a tiros por un policía que pensó que iba armado. Hace pocas semanas, el negro Eric Garner murió por una llave de estrangulamiento realizada por un policía de Nueva York.
Los negros como amenaza. El humus racista no se elimina de la noche a la mañana, si eres negro tienes muchas más posibilidades de que la Policía actúe con más contundencia. Hay una predisposición a disparar primero y preguntar después. Consideran a los negros como una amenaza potencial. En la sociedad estadounidense hay una gran tolerancia frente a los modos expeditivos de la Policía y sus abusos son frecuentes.
A causa de estos hechos se ha desatado una fuerte polémica en Estados Unidos, en el acalorado debate se cruzan como disparos las cifras y las estadísticas. Los más reaccionarios culpan a los negros de su marginación y dan cifras para apoyar sus tesis. Los situados en la izquierda proclaman que la sociedad ha fracasado en la integración de los negros.



