Incertidumbre en Grecia y nervios en Europa
Las negociaciones entre el Gobierno de Atenas y sus acreedores deben estar cerradas antes de fin de mes, pero las diferencias entre ambos parecen insalvables.
A la hora en que escribo solo se sabe que estamos al final del último acto de las negociaciones entre el Gobierno griego y sus acreedores. Se desconoce el desenlace, por ahora persisten los desacuerdos. Unos desacuerdos que han sembrado la preocupación en todas las bolsas y mercados europeos y sobre las primas de riesgo de varios países, de una manera notable en el nuestro. En Bruselas, desde los ámbitos de la Comisión dicen que los griegos han ido a negociar con las manos en los bolsillos sin planteamientos creíbles y desde Atenas responden que las exigencias de nuevos recortes asfixiarían al pueblo griego.



