Hugo Chávez, el nuevo mito de la política latinoamericana

18 / 04 / 2013 12:02 Isaac Risco (dpa)
  • Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
¡Gracias!

La historia de América Latina es rica en páginas de caudillos políticos. Muerto hace poco más de un mes por un cáncer que acabó con su vida a los 58 años, el ex presidente venezolano Hugo Chávez se ha convertido ahora en el último nombre ilustre de esa lista y en el nuevo mito de gran parte de la izquierda latinoamericana.

¡Ángel o demonio? ¿Quién fue Hugo Chávez? ¿El "presidente de los pobres", como lo recuerdan sus seguidores, o un populista de tendencias autoritarias, como lo describen sus críticos? El legado del mandatario venezolano, el líder político que más pasiones despertó en América Latina en la última década, continuará previsiblemente dividiendo las opiniones en el continente en los próximos tiempos.

Sumido de lleno en una campaña presidencial, el chavismo potencia en Venezuela la figura del ex presidente. La imagen de Chávez es ubicua en el tramo final de las elecciones venezolanas. "Esta historia se llama Chávez" es uno de los lemas con los que Telesur, la cadena fundada como un canal latinoamericano alternativo a las grandes cadenas occidentales por iniciativa del propio Chávez, recuerda estos días al líder venezolano.

Nicolás Maduro, el presidente encargado y candidato del chavismo a la jefatura de Estado, apela constantemente a la popularidad del ex mandatario para ganar los comicios. El autoproclamado "hijo de Chávez" no duda tampoco en emplear tonos místicos para referirse a su mentor político.

Los medios estatales venezolanos difundieron estos días incluso un video animado que mostraba a Chávez "ascendiendo al cielo" para encontrarse con próceres de la independencia latinoamericana como Simón Bolívar y José Martí o con iconos de la izquierda como Ernesto "Che" Guevara.

Pero también otros líderes regionales como el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva elogian la figura de Chávez. "Maduro presidente es la Venezuela que Chávez soñó", dijo el ex líder sindicalista recientemente para apoyar al candidato venezolano.

Pese a ser considerado representante de un sector de la izquierda latinoamericana más pragmático frente al bloque "bolivariano" impulsado en la región por Chávez, Lula mantuvo una estrecha amistad con el venezolano en la última década.

En la región, Chávez se convirtió también en la figura que sucedió a Fidel Castro como icono de la izquierda cuando la imagen del veterano revolucionario cubano empezó a desgastarse en las últimas décadas.

Si Castro dio el pistoletazo de salida para las guerrillas latinoamericanas tras el triunfo de la Revolución cubana en 1959, el triunfo electoral de Chávez en 1998 allanó el camino para que los movimientos de izquierda descubriesen la posibilidad de llegar al poder por la vía pacífica.

Y al igual que Jean-Paul Sartre u otros intelectuales occidentales fascinados con la figura de Castro en los 60, el presidente venezolano contó con apoyos como el del cineasta Oliver Stone o el filósofo Noam Chomsky a comienzos del siglo XXI.

Pero en el continente son muchas también las voces que critican el legado del líder bolivariano. Chávez "pertenecía a la robusta tradición de los caudillos" latinoamericanos, escribió poco después de su muerte el escritor peruano Mario Vargas Llosa, un tenaz crítico con lo que considera los excesos del "populismo" en América Latina.

El país que deja Chávez está "empobrecido, fracturado y enconado, con la inflación, la criminalidad y la corrupción más altas del continente", añadió el último Nobel de Literatura latinomericano, conocido por su posiciones políticas liberales. También el historiador mexicano Enrique Krauze ha criticado con dureza a Chávez, pese a su "genio mediático", por su política económica.

Durante los 14 años de su gobierno, el líder venezolano no sólo creó grandes programas sociales para los sectores más pobres de su país, sino que también impulsó la integración regional con los ingresos del petróleo. Sobre todos países afines ideológicamente como Nicaragua o Cuba se convirtieron en grandes beneficiarios. Sus críticos le reprochan haber dilapidado los ingresos de sus país con sus subvenciones.

"El proyecto (de Chávez del socialismo) del siglo XXI es algo que no quedó bien delineado y tuvo muchas características del típico populismo latinoamericano", consideró poco después de la muerte del líder venezolano el politólogo cubano-estadounidense Arturo López-Levy, de la Universidad de Denver en Estados Unidos, al analizar la figura de Chávez.

"Hubo un espacio para este tipo de propuestas a finales de los 90 y a comienzos de la década pasada, tanto en Venezuela como en algunos países donde no se ha consolidado un sistema de partidos estables", dijo a dpa. "Habían situaciones verdaderamente en el borde del caos", recordó.

Grupo Zeta Nexica