Felipe González agita Venezuela
El chavismo señala al expresidente español como el alfil de la injerencia imperialista en Venezuela.
Desde que aterrizó en Caracas, los medios gubernamentales descargaron sobre el expresidente Felipe González una espesa granizada de insultos y descalificaciones. Antes ya le habían marcado con el tatuaje de “persona non grata”. Viajó al país invitado por las familias y los abogados de las defensas de Antonio Ledezma, alcalde de Caracas, en arresto domiciliario, y de Leopoldo López, líder de Voluntad Popular, preso y en huelga de hambre. Ambos están acusados de instigar las protestas contra el régimen en la primavera de 2014. Una inculpación sustantivamente política, sin cabida en los códigos penales de ningún país democrático. La democracia no consiste solo en votar cada cierto tiempo, que por supuesto lo exige, sino en el ejercicio de las libertades, sobre todo las de pensamiento y expresión. Nicolás Maduro y el chavismo han desatado la maquinaria de la propaganda señalando a Felipe González como alfil de la injerencia imperialista en los asuntos internos de Venezuela. Entre los tuits de Maduro, hay uno que dice: “Los asuntos de Venezuela son nuestros, solo los venezolanos tenemos potestad para asumirlos, nuestra patria entera repudia el intervencionismo”.



