El Rey y el “día de todos”
20 / 10 / 2015 Tiempo
Éxito de la Fiesta Nacional del 12-O
El Gobierno había planteado la jornada como “el día de todos” para contrarrestar las últimamente muy repetidas celebraciones del día de unos pocos que excluyen a otros. El Rey hizo su trabajo: ser el símbolo de lo que une, no de lo que separa, y la fiesta nacional fue un éxito. Además de la tradicional parada militar, se celebró una recepción en el Palacio de Oriente a la que asistieron más de 2.000 personas. La cantidad de invitados hizo que pocos reparasen (en realidad, los periodistas y algunos más) en las ya tradicionales ausencias de los presidentes autonómicos de Cataluña y el País Vasco, a los que se unió este año la navarra Uxue Barkos y el líder de Podemos, Pablo Iglesias.



