Diez años encerradas

14 / 05 / 2013 12:10 Tiempo
  • Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
¡Gracias!

El mundo ha vuelto a recordar el escalofrío que produjo Josef Fritzl, el Monstruo de Amstetten, que mantuvo a su hija encerrada durante 24 años y a la que embarazó siete veces. Pero no es el único caso. Natascha Kampusch estuvo ocho años en manos de un desquiciado; Jaycee Lee Dugard, dieciocho; y Marc Dutroux secuestró y violó a seis niñas, a cuatro las mató. Pero hay una diferencia entre estos casos y el que acaba de concluir en Cleveland: los secuestradores siempre eran hombres solos que, en alguna ocasión, contaban con la complicidad de sus esposas o algún amigo. Los secuestradores de Amanda Berry, Georgina DeJesus y Michelle Knight eran tres hermanos (Ariel, Pedro y Oneil Castro) que fueron raptando una tras otra a las tres muchachas (16, 17 y 20 años) para encerrarlas en una casa muy cercana a las de las víctimas y “disfrutarlas” sin contemplaciones. La más joven, Amanda, tuvo una hija con uno de los desalmados (en la foto, ambas junto a la hermana de la primera). Nadie los vio, nadie sospechó. Aquellos tres latinos eran gente normal, gente como todos, quizá con un carácter fuerte alguno de ellos, pero nada que se saliese de lo que el vecindario tenía por normal. El hombre que ayudó a escapar a Amanda había celebrado barbacoas en casa de los tres hermanos y no había sospechado. Al menos siguen vivas.

Grupo Zeta Nexica