Asier Harraiz
13 / 05 / 2016 Tiempo
Divinas palabras
Nada más comenzar el juicio en el que se piden para él entre dos y diez años de prisión, el presidente de Sortu ha asumido todos los actos que le imputaban tanto la Fiscalía como las acusaciones; es decir, su pertenencia a ETA y su voluntad y compromiso de resarcir a las víctimas. Se trata de cumplir su parte de un pacto judicial para eludir la cárcel, como han hecho otros. Suenan muy bien esas palabras, esperamos que sean sinceras.



