Reivindicación de la memoria
La memoria es un activísimo sistema para captar, elaborar, guardar, reconstruir información. Las antiguas teorías de la memoria la consideraban un archivo de información.
La frase “la memoria es la inteligencia de los tontos” es una de las frases más tontas que se han pronunciado. Es la memoria de los tontos y de los listos. Todo lo que no es biología es memoria. Jugamos al tenis desde la memoria, resolvemos ecuaciones diferenciales desde la memoria y creamos desde la memoria. En esto, como en tantas cosas, los antiguos griegos fueron más perspicaces que nosotros. Veneraban a las Musas como divinidades de la creatividad, y afirmaban que eran hijas de Mnemosyne, la Memoria. Los neurocientíficos dicen lo mismo. Schachter, un gran especialista, habla del “cerebro prospectivo”: “Imaginar el futuro depende de la misma maquinaria neuronal que usamos para recordar el pasado. Una función esencial del cerebro es utilizar la información almacenada para imaginar o proyectar el futuro”. Recomienda que elaboremos de nuevo el concepto de memoria a partir de este hecho.
Hemos entrado en la “era del aprendizaje”, como dice el último libro del premio Nobel de economía Joseph Stiglitz, lo que quiere decir que hemos entrado en la “era de la memoria”, puesto que ella es el órgano del aprendizaje. Gran parte de los malentendidos sobre ella tienen su origen en una mala metáfora, lo que manifiesta que el uso de las metáforas puede resultar peligroso. Se la comparó con un almacén. Los psicólogos hablan de almacén a corto y a largo plazo, y San Agustín, más poéticamente, del aula ingens memoriae. Esto no tiene que ver con la realidad. La memoria es un activísimo sistema para captar, elaborar, guardar, reconstruir información. Las antiguas teorías de la memoria la consideraban un archivo de información. Más tarde, se comprendió que también manteníamos en la memoria los procesos, las habilidades, los hábitos. Cuando aprendemos una lengua no solo aprendemos el léxico, sino también el hábito de hablar. En las teorías científicas modernas, los procesos van tomando cada vez más protagonismo. Por poner un ejemplo sencillo, el significado de una palabra no es una definición de diccionario guardada en un archivo, sino el conjunto de posibles frases que la incluyen y que podemos pronunciar y comprender. Recordar no es mirar una foto en un archivo mental, sino activar un proceso neuronal. Una melodía no está guardada en la memoria. Lo que tenemos es un proceso mediante el cual, comenzada la melodía, podemos reconstruirla entera. El recuerdo va construyéndose sobre la marcha. Este reconocimiento del dinamismo de la memoria ha producido uno de los conceptos más poderosos de la neurociencia actual: working memory, la memoria activa, en acción. Es hasta tal punto poderosa que se discute si es el componente esencial de la inteligencia humana.
Para reivindicar la memoria humana acabo de publicar Objetivo: generar talento. Somos biología más memoria, genes más aprendizaje, naturaleza más cultura. Este es un mensaje optimista, porque nos dice que el talento no está antes, sino después de la educación, que se convierte así en generadora de talento. Enhorabuena.



