Todo lo que nos rodea es Chino
Ya están aquí y han venido para quedarse. El gigante asiático está omnipresente en nuestro día a día.
De las cosas que llevamos en el bolso o en la guantera del coche cuántas están fabricadas en China? Posiblemente todas. Desde el neceser a las fundas de gafas, la agenda e incluso el móvil. Al igual que sucede con algunas de las prendas y zapatos que tenemos en nuestro armario, porque de la producción asiática no se libran ni las firmas de lujo, a pesar de que muchas marcas obligan a firmar a sus productores chinos acuerdos de confidencialidad para que no se sepa que producen allí. Otras no lo ocultan en sus etiquetas, como Ralph Lauren, Hugo Boss, Gant o Juicy Couture, que recurren a fábricas de China (y de otros destinos como India, México, Vietnam...) para abaratar costes, aunque sin bajar los precios. Hoy a simple vista no es fácil saber si un producto es chino. Con los años ha mejorado mucho la fabricación, aun así, unos de los estigmas que todavía les persigue es el de la baja calidad. “No es malo lo que fabrican, depende de lo que se pague. Los españoles somos los que buscamos el precio más bajo. Por eso, los productos chinos que se venden en las tiendas de Todo a cien en nuestro país son, con diferencia, los más baratos de Europa. En realidad, cada vez son más profesionales, y casi siempre cumplen lo que les pides. Se han adaptado perfectamente a los plazos y calidades que demandamos en Occidente”, cuenta a Tiempo Alberto Martín, que lleva importando productos de China desde hace 25 años.



