Sánchez recupera el laicismo
El adelanto del programa electoral del PSOE para las generales, que aún debe ser ratificado, incluye denunciar los acuerdos con la Santa Sede para sacar la religión del horario escolar y obligar a la Iglesia a pagar el IBI
El PSOE se enfrenta en las próximas generales a un acoso por ambos lados del espectro político por parte de los dos partidos emergentes, Ciudadanos y Podemos, que ha terminado por reflejarse en su programa. Los de Pedro Sánchez han desvelado durante esta semana un documento con las principales medidas que pondrá en marcha el partido en caso de alcanzar el Gobierno. Y una buena parte tienen que ver con la relación entre Estado e Iglesia.
Tanto Ciudadanos como Podemos han criticado en diversas ocasiones algunos “privilegios” que disfruta la Iglesia en España, especialmente la exención de pagar el IBI de sus edificios incluso cuando no estén dedicadas al culto, o la inmatriculación de bienes inmuebles por primera vez sin necesidad de demostrar su propiedad. Ambos partidos apuestan por suprimirlo. Y el PSOE después de gobernar durante años sin cambiarlo, ahora también.
Van incluso más allá. Los socialistas aseguran que denunciarán los acuerdos con el Vaticano para sacar de los horarios lectivos (y del currículo escolar) la religión, que pasaría a ser tratada como una actividad extraescolar más, sin mayor peso que judo o teatro. La denuncia de los acuerdos podría afectar a innumerables ámbitos. No solo a la enseñanza, también a la religión en actos oficiales y militares, asuntos económicos y lugares de culto en sitios públicos.
Los socialistas también quieren eliminar, si gobiernan, la mención a la Iglesia católica de la Constitución. En la actualidad, la Carta Magna establece que, aunque ninguna religión tendrá carácter oficial, el Estado mantendrá relaciones de cooperación “con la Iglesia católica y las demás confesiones”
El PSOE recupera el laicismo que durante muchos años formó parte de su esencia, pero nunca terminó de cristalizar en medidas tan radicales como las que propone en esta ocasión. Durante la etapa del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero el Ejecutivo estudió la redacción de una ley de libertad religiosa que avanzaba en este sentido, pero finalmente el adelanto electoral la dejó dentro de un cajón.
Guiños a su izquierda. Los socialistas profundizan en su nuevo programa en medidas sociales que les llevan a competir directamente con Podemos. La educación tiene un peso especial. Sánchez propone extender la obligatoriedad hasta los 18 años y progresivamente aumentar la cobertura de 0 a 3 años con el objetivo de universalizarla a partir de los 2. También garantizar la sanidad universal y gratuita, en la que se revisen los copagos farmacéuticos actuales. El programa elimina también la exigencia de consentimiento de los padres para el aborto de menores de 16 y 17 años.
En el ámbito de las medidas sociales los socialistas apuestan también por equiparar progresivamente los permisos de maternidad y paternidad así como por la eliminación de desahucios, la instauración nacional de una renta mínima y la elevación del salario mínimo hasta los 1.000 euros.
El programa también entra en un debate que estuvo de actualidad hace unos meses tras la propuesta de Ciudadanos de legalizar la prostitución. El PSOE apuesta por el modelo sueco, opuesto completamente, de prohibir la prostitución y perseguir a los clientes. Recupera asimismo los fondos que Zapatero estableció para las exhumaciones relacionadas con la Guerra Civil en su ley de la memoria histórica.
Hay también una parte de regeneración que trata de situar al PSOE junto a los nuevos partidos frente al PP. Alguna de las medidas en este sentido son la derogación de la ley de seguridad ciudadana, la conocida como ley mordaza, la reforma de la ley electoral para instaurar listas desbloqueadas o la obligatoriedad de los partidos políticos de elegir sus candidatos a través de primarias.
Por supuesto, desarrolla también varias medidas de lucha contra la corrupción como la imposibilidad de indultar a condenados por este tipo de delitos o la limitación de los aforamientos.
Moderación económica. Y si en el terreno social o de regeneración se acercan a los postulados de Podemos, en el terreno económico se separa de ellos y compite más con el liberalismo de Ciudadanos. El mayor cambio en el discurso es la no derogación total de la reforma laboral del PP, que criticaron durante años. Mantendrán hasta pactar con los agentes sociales, las indemnizaciones por despido reflejadas en esa norma.
Tampoco volverá a los tipos de IVA previos al Gobierno del PP. Solo propone una bajada del IVA cultural pero sin establecer su cuantía. Tampoco es revolucionaria su propuesta fiscal. Aunque reintroducirá el impuesto de patrimonio a través de las rentas mínimas que produzca y el de sucesiones con un mínimo nacional, los tipos máximos del IRPF sufrirán pocas modificaciones.
En resumen: socialmente sensibles, pero económicamente responsables. Todo ello buscando un equilibrio y un espacio propio que cada vez más los partidos emergentes se empeñan en achicar en torno a los socialistas.
LUCHAS INTERNAS EN PP Y PSOE
La configuración de listas nunca es un momento fácil, pero menos aún cuando tienes la seguridad de que perderás muchos puestos de salida. Sánchez no deja de ganar enemigos con su gestión interna. Y ya no solo en Andalucía. La inclusión de Irene Lozano (a la derecha, los dos en la presentación de la lista del PSOE), exdiputada de UPD, como cuarta en Madrid promete pasarle factura si no gana. Tampoco Mariano Rajoy lo tiene fácil. En el PP han empezado los movimientos para situarse en la parrilla de salida si el presidente sale derrotado después del 20-D. Y por colarse en unas listas más complicadas que nunca.



