Rajoy a la búsqueda de 39 escaños
El presidente del Gobierno arranca una compleja negociación a varias bandas para alcanzar los votos suficientes con que conseguir ser investido antes de agosto.
Desde 1996, cuando José María Aznar firmó el pacto del Majestic con la extinta CiU y el de Landa con el PNV, el Partido Popular no ha tenido que negociar un acuerdo para el Gobierno de la nación. Ni en la legislatura 2000-2004 ni en la 2011-2014 hubo necesidad de tejer pactos porque, en ambos casos, el PP se hizo con la mayoría absoluta. En cambio, los resultados que arrojaron las urnas el 26-J obligan a Mariano Rajoy a quitar el polvo a la mesa negociadora si quiere ser investido de nuevo presidente y garantizarse una legislatura estable que le permita a continuación pilotar su sucesión en el Partido Popular.
No cabe duda de que los populares están desentrenados. Años de ir encadenando mayorías absolutas y no pocos rodillos parlamentarios generaron una forma de actuar poco dialogante que se rompió en mayo del año pasado, tras las elecciones locales y autonómicas. En comunidades donde habían sido intratables como Madrid o Castilla y León alcanzaron pactos de investidura para continuar en el poder y ahora deben seguir esa estela.

