No hay más dinero para las autonomías
Desde 2012 no se ha reunido la conferencia de presidentes autonómicos. Ya han adelantado su preocupación por la financiación, pero esta vez, el Gobierno no puede poner dinero encima de la mesa.
La financiación autonómica es el principal tema a debatir en la conferencia de presidentes autonómicos. La cita está marcada por el hecho de que no asistan los presidentes Iñigo Urkullu, por el País Vasco, ni Carles Puigdemont, desde Cataluña. La negociación es más dura que nunca. La conferencia de presidentes no se convoca desde 2012, cuando debería haberse reunido anualmente. Aunque tiene que tratar otros temas, los agravios sobre la financiación ocuparon ya en vísperas de la reunión la mayoría de declaraciones donde los presidentes anunciaban su posición.
El acuerdo se presenta más difícil que nunca. Sobre todo porque los anteriores pactos sobre financiación autonómica se basaron en que, independientemente de que unos u otros vieran más o menos reconocidas sus exigencias, todos tenían más dinero que antes. Sin embargo, ahora no hay dinero que poner encima de la mesa. Eso quiere decir que para mejorar la situación de unos, empeorará la de otros. Cataluña, aunque no estuviera representada, esgrime el déficit fiscal. Otros, como la Comunidad Valenciana, argumentan que se encuentran por debajo de la media en cuanto a financiación por habitante. Asturias ha anunciado que será de las que defiendan la equidad en la financiación de los servicios públicos. Calcular las necesidades de financiación es uno de los problemas técnicos que afrontarán los presidentes, ya que todavía no está perfeccionado un instrumento que los calcule adecuadamente, teniendo en cuenta factores como la dispersión o el envejecimiento de la población o el mayor coste que tienen que soportar las comunidades en que suben más los precios. Las fórmulas aplicadas hasta ahora no son técnicamente adecuadas. Los agravios se basan en algunos casos en las balanzas fiscales, en medir la diferencia entre lo que se recauda y lo que se gasta en cada comunidad. En este punto, Cataluña reclama una reducción del llamado déficit fiscal. Para casi todos expertos, las balanzas fiscales no tienen relación con la financiación autonómica, pero no así para el Gobierno y casi todos los partidos catalanes. Además, los cálculos sobre el déficit fiscal han diferido mucho, hasta que desde el Gobierno se encargó una metodología en la que participaron expertos encabezados por Ángel de la Fuente, director de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).


