Lucha de clases... medias
Por si no fuera suficiente el empeoramiento de las condiciones de vida que en Europa, y en España, experimenta la clase media, los europeos llevan las de perder en otra batalla que se juega fuera de sus fronteras: el auge de las clases medias en lo que antes eran las regiones en vías de desarrollo y que en los últimos años se han convertido en potencias económicas. El efecto más directo es el encarecimiento de productos que antes tenían un consumo más limitado.
En América Latina o en Asia los países crecen desde un 3% hasta las dos cifras anuales. Frente a ellos están las extenuadas economías europeas, que luchan por salir de la recesión y volver a crecer.
Se está produciendo un reordenamiento de las potencias económicas que en las próximas décadas dará lugar a que –dejando a un lado a China– países como India, Brasil, México o Indonesia desplacen de la clasificación de potencias industriales a Alemania o Francia. Las consecuencias para la clase media española tienen que ver con que la prosperidad de países que antes estaban en desarrollo ha replicado lo que pasó aquí hace unas décadas: el surgimiento de sus propias clases medias.
Según The Economist, en 2020 solo en China e India habrá más de 1.000 millones de personas dentro de la clase media, en un mundo donde hoy hay 7.000 millones de habitantes.
El crecimiento de la clase media mundial en miles de millones personas, el aumento de su poder adquisitivo y su inclusión de lleno en el mundo del consumo provocará el encarecimiento de productos que son limitados. Ya ha empezado a ocurrir.
The Economist señalaba que el precio de las materias primas alcanzó en 2012 sus niveles más altos desde 1945. Y esto es un proceso que no ha hecho más que empezar. Después llegarán los productos manufacturados, como electrodomésticos, vehículos, ropa o medicinas.


