Las mujeres de Podemos frente a Pablo Iglesias

16 / 09 / 2016 Clara Pinar
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Rita Maestre y Tania Sánchez quieren liderar un Podemos distinto a la visión de Iglesias y feminizar la política desde un partido donde ya destacan muchas mujeres y no todas por su cercanía con el líder.

Nadie sabe poner una fecha concreta al día en que Tania Sánchez y Rita Maestre decidieron sorprender a propios y extraños y unirse en una candidatura conjunta para liderar Podemos en Madrid en sustitución de su actual líder y uno de los más próximos a Pablo Iglesias, Luis Alegre, con planteamientos distintos a los de Iglesias. Los tanteos empezaron después de las elecciones de diciembre. Los resultados en Madrid no habían sido los esperados y crecían las críticas a la organización –o desorganización– de Alegre. De puertas para fuera, el descontento se hizo visible con la dimisión en bloque de nueve dirigentes próximos a Íñigo Errejón, a lo que Iglesias respondió con el cese del secretario de Organización, el errejonista Sergio Pascual.

Y entre tanto nombre masculino, también se movían dos mujeres, Maestre y Sánchez, que daban la sorpresa hace días presentando Adelante Podemos, una iniciativa conjunta para liderar Podemos Comunidad de Madrid en las primarias de noviembre. A ambas se les cuelga el sambenito de ser las exnovias de Iglesias (Sánchez) y Errejón (Maestre). Lo saben y por eso una de sus proclamas para presentar Adelante Podemos fue “no somos novias o exnovias de, somos mujeres, seres con decisión propia”. En todo caso, Maestre forma parte de la “órbita” de Errejón y es muy cercana a quienes dimitieron en febrero. Sánchez estaba en el círculo de confianza de Iglesias, hasta el punto de que el plan inicial era que formara parte del equipo de Ramón Espinar, portavoz de Podemos en el Senado, con peso creciente en el círculo de Iglesias y a quien este se refirió directamente cuando confió en que habría propuestas “mejores” que la que capitanean Sánchez y Maestre. La salida natural era que dos personas de la confianza de Iglesias presentaran batalla a la alternativa errejonista en la guerra por el control de Podemos en Madrid, reflejo de lo que puede pasar en Podemos estatal en la reflexión que abrió el partido tras el 26-J. Según cuentan fuentes estatales de Podemos, el plan de Iglesias se torció por motivos distintos a algo que molesta especialmente a Tania Sánchez, que se diga que toma decisiones políticas en función de si está o no enfadada con su exnovio. El motivo de que Sánchez se independizara de la alternativa respaldada por el secretario general tuvo que ver con el “difícil carácter” de Espinar. La “vehemencia” con la que defiende sus posturas hace complicado trabajar con él y, según las mismas fuentes, esto ha hecho que Sánchez se alíe con un grupo del que es cabeza visible Maestre. Con Espinar se ha quedado María Espinosa, diputada regional y una de las personas que abandonaron con Sánchez Izquierda Unida y que también terminaron integra-das en Podemos. Otros, como Hugo Martínez Abarca, han formado parte del nexo que, desde la Asamblea
 de Madrid y con muchos cafés y cañas de por medio con otros diputados regionales, ha terminado acercándose a Maestre y Sánchez, una en el ayuntamiento y otra en el Congreso, que han coincidido poco y no habían trabajado juntas.

En la dirección de Podemos aseguran que se enteraron “por la prensa” de que Sánchez y Maestre formarían un equipo, pero Iglesias lo sabía desde hacía días. Se lo contó la propia Tania Sánchez. Quizá porque suponía que no iba a ser fácil, le explicó que con su alianza con Maestre pretendía “levantar una bandera para la paz”. Pero “parece que no lo entendió así”. En su lugar, Iglesias criticó una candidatura con caras y sin contenido y confió en que se presentaran “mejores” alternativas. La cuestión de quién será la candidata para las primarias a la secretaría general aún está en el aire, pero dos cosas parecen claras. La primera es que Maestre aparece como la mejor situada. Tania Sánchez también lo ve así y su jefa, la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y uno de los referentes para quienes forman Adelante Podemos, le echa un capote en su libro Las cosas pueden ser diferentes cuando asegura que Maestre “bien podría haber sido candidata” a la alcaldía. La segunda es que gana enteros la posibilidad de que se opte por una dirección coral, lo que supone un desafío para la dirección nacional. Los estatutos de Podemos solo permiten que haya un secretario general y una de las opciones que se barajan es que lo haya –Maestre, por ejemplo– pero apoyado por un directorio que tendría el mismo peso. Sánchez se ve formando parte de esa dirección, para participar en un proceso que transforme la política madrileña, donde los municipios tengan más peso en el Gobierno autonómico o para ganar al PP, por ejemplo. Y también así ganaría el peso político que ha ido perdiendo en el Podemos estatal que lidera Iglesias.

Otro de los objetivos de Adelante Podemos es “feminizar” la política como paso previo a que en la sociedad las mujeres tengan el mismo peso que los hombres. Para un miembro de Adelante Podemos es “imprescindible que haya mujeres visibles”, aún más de las que hay en Podemos, donde sus dirigentes creen que es un partido aventajado en este terreno. En la formación morada se puede encontrar a mujeres en muchos puestos de responsabilidad, lo que no quiere decir que se encuentren en la misma onda que su secretario general. El tándem Maestre-Sánchez es el último ejemplo de dos mujeres con tirón popular que pueden hacer sombra a los candidatos preferidos de Iglesias.

La primera díscola de Podemos fue su secretaria general en Andalucía, Teresa Rodríguez. Su pertenencia a Anticapitalistas, el partido-movimiento al que Iglesias y Errejón consiguieron doblegar en la Asamblea de Vistalegre, le ha llevado muchas veces a enfrentarse al secretario general, sobre todo por lo que respecta al papel que tienen que tener las bases en un partido que, a medida que se construía, adoptaba la estructura jerárquica de los tradicionales. Rodríguez, que es portavoz de Podemos en el Parlamento de Andalucía y lidera el partido en esta comunidad, ha tenido que hacer frente a compañeros más fieles a la visión de Madrid. Otras veces, sin embargo, sus propuestas han sido mejor acogidas, como la de que Podemos permitiera la investidura de Sánchez sin condiciones como mal menor para desalojar al PP y que la formación morada no desaparezca en la oposición que estudió el Consejo Ciudadano Estatal el pasado mes de julio. A medida que aumentaban las diferencias entre Iglesias y Errejón, Rodríguez ha ido ganando peso gracias a la presencia de los anticapitalistas. Por ejemplo en la Comunidad de Madrid, donde serán decisivos en la elección del nuevo líder o lideresa. La dirección coral que barajan Maestre y Sánchez es algo que los de Rodríguez pretendieron, sin éxito, fijar para Podemos en la Asamblea de Vistalegre.

La historia de amor y odio entre Iglesias y Rodríguez empezó en el Parlamento Europeo, cuando ambos fueron elegidos eurodiputados en 2014. Desde entonces, han cambiado allí cuatro de los cinco diputados de Podemos y hoy la delegación morada está liderada por otra mujer. Otra Tania, pero esta fiel al secretario general: Tania González, asturiana, que llegó en julio de ese año a Bruselas para sustituir a Carlos Jiménez Villarejo y a quien Iglesias le cedió el bastón de mando, la portavocía de la delegación, cuando regresó a España para entrar en la campaña por la presidencia del Gobierno. En Madrid, el peso que tiene en Podemos otra mujer lo dejó claro el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, en el comentario envenenado que lanzó el pasado junio. El día siguiente del debate entre los cuatro principales candidatos a la presidencia, Rivera dijo en televisión que Irene Montero, jefa de gabinete de Iglesias, se había marchado de la Academia de Televisión en el mismo coche que Jorge Moragas, jefe de gabinete de Mariano Rajoy. Trataba así de desprestigiar el discurso de Iglesias y lo hacía a través de un rumor que afectaba a su actual pareja y una de las mujeres con más peso en la organización nacional. El comentario fue desmentido poco después. Montero no se fue con Moragas, sino con el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, que se prestó a llevarla para que no tuviera que coger un taxi, pero da muestra de quiénes son los interlocutores actuales de esta psicóloga de 28 años, miembro del equipo negociador de Podemos para la investidura de Pedro Sánchez que llegó a Podemos desde la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. En enero, Iglesias dijo que ella sería su vicepresidencia en un Gobierno que él presidiese, pero eso parece que tendrá que esperar.

También en la sede de Podemos en Madrid está otra de las mujeres con más peso en la organización. En la faceta política y también en la de la vida cotidiana del partido, donde están totalmente integrados su dos hijos. Carolina Bescansa, secretaria de Análisis Político y considerada número tres de Podemos, ha optado por la crianza con apego para sus hijos, por lo que en Podemos no extrañó que llevara a su bebé al escaño al inicio de la pasada legislatura. Hasta que empezaron las diferencias, formaba parte de la trinidad morada junto a Iglesias y Errejón y hasta un sector de la militancia de Podemos en Galicia contrario a la alianza electoral con las Mareas llegó a pedirle que fuera candidata a la Xunta. Bescansa declinó para seguir en Madrid, donde tiene su vida personal y unas ambiciones políticas difíciles de adivinar. Bescansa es vista en Podemos como una trabajadora incansable, aunque no siempre con demasiado éxito. Ella estaba a la cabeza de los cálculos que decían que Unidos Podemos obtendría un millón de votos más de los que tuvo el 26-J y que resultaron ser erróneos porque no supieron anticipar el descontento de los votantes por la gestión de las negociaciones de investidura de los meses anteriores. Pasado el trago, Bescansa, natural de Santiago de Compostela, ha sido la elegida junto al secretario de Organización, Pablo Echenique, para volcarse en la campaña de las elecciones gallegas. En el debate interno, como buena gallega, para nadie está claro si prefiere a Iglesias o a Errejón. Sí está situada en la órbita del número dos Nagua Alba, diputada en el Congreso por Guipúzcoa y desde marzo de este año secretaria general y pacificadora de Podemos Euskadi. Desde entonces, Podemos pasó de entrar como segunda fuerza en el País Vasco el 20-D a situarse en primer lugar el pasado junio. Alba hace tándem con el también diputado vasco Eduardo Maura y a ambos, por primera vez, la dirección nacional de Podemos les ha dado carta blanca en la campaña electoral vasca.

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