La otra desconexión del presidente catalán
Un sector de Convergència Democràtica de Catalunya quiere dar un vuelco a la estrategia rupturista de Artur Mas, que ha llevado a la formación a mínimos históricos
El desafío independentista de Artur Mas no tiene solo consecuencias políticas y jurídicas en Madrid. En la propia estructura de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), el partido del president, hay marejada de fondo y una reacción antindependentista de algunos barones. La “desconexión con España” pilotada por el líder convergente también tiene su reflejo dentro de su propia casa: un sector de la formación nacionalista quiere dar un vuelco a la estrategia rupturista de los últimos tres años, que ha llevado a CDC a mínimos históricos.
Los dirigentes críticos, a pesar de todo, tienen miedo a posicionarse públicamente. Pero la filtración del malestar de algunos consejeros con el flirteo de Mas con la Candidatura d’Unitat Popular (CUP) y la estampa de algunos consejeros del Gobierno de Mas sin aplaudir la resolución de “desconexión con España” aprobada en el Parlamento autonómico el lunes día 9 de noviembre son solo un síntoma de que algo se mueve en el entorno de CDC.


