La multiplicación al final fue una suma
Decepción por los resultados del PP en Unidos Podemos, que con 71 escaños, sólo suma los 69 y dos que lograron Podemos e IU por separado el 20D y pierde más de un millón de votos.
Poco después de empezar el escrutinio este 26J ya empezaron a escucharse aplausos aislados en la sala del Teatro Goya de Madrid donde los miembros de Podemos e IU seguían el recuento electoral. Se esperaban unos resultados con los que la coalición Unidos Podemos esperaba aplicar el “factor multiplicador”, que amplificara los votos de uno y otro por separado.
No fue así. Mucho antes de que el escrutinio llegara a la mitad, ya se empezó a ver que las cosas no iban tan bien. Con el 93,7% de los votos contados, la alianza de Podemos e IU sólo sumaba 71, exactamente sus respectivos 69 y 2 diputados de diciembre.
Peor aún fue el resultado por lo que respecta a los votos, puesto que la suma de Unidos Podemos se saldó con una resta: con 1.191.976 de los votos que consiguieron por separado en diciembre. Entonces, Podemos y sus confluencias sumaron 5.212.711 votos e IU, 926.783. Este 26J, Unidos Podemos y las confluencias obtuvieron 4.947.518 votos.
La coalición Unidos Podemos, que esperaba no sólo sumar, sino multiplicar sus resultados uniendo fuerzas para capear la Ley D’Hont, se quedó en tercera posición con 71 escaños, por detrás del primer puesto que logró el PP con sus 136 escaños y el segundo del PSOE que, con 86 escaños, tampoco consiguió superar su resultado del 20D. A distancia, Ciudadanos retrocedía 8 escaños y lograba 32 frente a los 40 del 20D.
“Muy sorprendida. Más que el sorpasso sí o no, lo que me sorprende son los datos del PP”, decía la eurodiputada Lola Sánchez, cuando el escrutinio había superado ya el 70% de los votos y ni siquiera valía encomendarse ya a las provincias donde los votos estaban más ajustados entre unos partidos y otros y una leve variación podía decantar un escaño.
Según contó a Tiempo la eurodiputada, no podía creerse que, incluso después del último episodio relacionado con las grabaciones en el despacho del Ministerio del Interior, Jorge Fernández Díaz, los votantes hubieran vuelto la cara al PP. “Nos gusta que nos maltraten”, decía con una cara de decepción compartida por muchos ya pasadas las diez de la noche.
El escrutinio no había empezado mal para Unidos Podemos. Así lo apuntó poco después de empezar el coordinador general de IU y número 5 por Madrid, Alberto Garzón, que en una comparecencia 50 minutos después de empezar a contar los votos y con Unidos Podemos por encima del PSOE, hablaba de “oportunidad histórica” de confirmarse esos datos y dejaba en el tejado de los socialistas la pelota de apoyar un gobierno del “bloque progresista”.
La comparecencia del secretario de Acción Política de Podemos, Íñigo Errejón, estaba prevista para poco después pero se fue retrasando a medida que los datos no sólo no mejoraban, sino que empeoraban.
Salió por fin a las 22 horas, con el 70% escrutado. Errejón empezó dicieno que “aún queda noche”, para admitir a continuación que si se confirmaban los resultados que ya les situaban terceros, por detrás del PP y del PSOE, “no son unos buenos resultados. “No son los que esperábamos , creemos que no son un buen resultado para la confluencia Unidos Podemos ni para España, en la medida en que retrasan un proceso de cambio político en nuetro país que es irreversible”, dijo Errejón.
A pesar de que cuando el escrutinio marcaba 94 escaños para el PSOE y 70 para Unidos Podemos aún quedaban optimistas –Jorge Vestrynge llegaba en ese momento asegurando a Tiempo que “vamos a quedar segundos”-, la decepción ya campaba a sus anchas en la noche electoral de Unidos Podemos.
“Hemos demostrado que nuestro espacio políticose consolida, tenemos una posición determinante y que va a ser decisiva, pero en ocasiones los procesos de cambio no se dan de manera lineal ni a la velocidad que nos gustaría”, dijo Errejón.


