Hacienda mete un gol
La pugna del fisco con los futbolistas de élite está que echa chispas. De momento, el intercambio de información tributaria con otros países y la labor de los inspectores ha llevado a algunos de ellos al banquillo, mientras otros lo arreglan pagando lo que deben, sin ruido, para no salir en la foto.
Tienen necesidad de defraudar a Hacienda futbolistas que ganan 12 o 14 millones de euros al año? ¿Qué hace Messi con sociedades en países como Uruguay o en paraísos fiscales como Belice y Panamá? ¿Es que no gana lo suficiente? ¿Son ellos los defraudadores o es su entorno familiar y de asesores? Estas son, sin duda, preguntas difíciles de responder y que ahora se hace mucha gente cuando ve a jugadores famosos pasar por los juzgados.
“Es moral y socialmente reprobable que deportistas de élite, como Messi, recurran a entramados societarios, o hagan contratos ilícitos, para no pagar impuestos. Son referentes sociales y es intolerable que den tan pésimo ejemplo”. La censura la hace Sandalio Gómez, director del Center Sport Business Management de la escuela de negocios IESE. El profesor recuerda que “todos estos ídolos del fútbol tienen firmados contratos con sueldos netos, libres de impuestos, y su cuota del IRPF la pagan los clubes”. Además, una parte de sus ingresos (los procedentes de los derechos de imagen) tributan como sociedad, no como IRPF, con lo que su cuota es menor.
Este experto responsabiliza también a los clubes de fútbol, que deberían ser cuidadosos en los contratos de derechos de imagen. Es el caso de Messi, al que el Barcelona ha cedido el cien por cien de sus derechos, mientras otros clubes (como el Real Madrid o el Atlético) ceden un 50% u otros porcentajes, ya que entienden que el jugador debe al club la mitad de su valor publicitario, como mínimo. Y en todo caso mantienen, o deberían mantener, “cierta vigilancia” del comportamiento social y fiscal de sus estrellas.
¿Hay una persecución fiscal a los futbolistas de élite en España? “No. La mayoría de los futbolistas son gente legal. Lo que hay es un foco más potente de la Agencia Tributaria desde hace siete u ocho años en determinadas rentas, y entre ellas las de los futbolistas. Hacienda ha mejorado sus sistemas de información a través de la colaboración internacional y de ahí que salgan casos como los de Messi y Neymar, que hacen ruido porque son mediáticos”. Lo dice Rafael García Millán, socio de Fiscal en el bufete Cremades&Calvo Sotelo. Este abogado añade que “los deportistas sudamericanos tienen propensión a utilizar entramados fiscales para rebajar sus impuestos en España. Creo que están mal asesorados. Montan sociedades off shore, algo que es legal, y no declaran los ingresos obtenidos por derechos de imagen a través de ellas, lo que ya es irregular. Naturalmente, lo pagan con inspecciones y juicios por delito fiscal”.
Julio Ramsés Pérez Boga y José María Mollinedo, expresidente del sindicato de inspectores de Hacienda y secretario general del sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha), respectivamente, lo tienen claro. “Todos los funcionarios de Hacienda sabemos que a mayor fortuna, más propensión al fraude y al delito fiscal”. Por tanto, “los jugadores de fútbol y otros deportistas de élite bordean a menudo los límites fiscales, muy mal asesorados, sobre todo en tiempos en que la información fiscal fluye entre países”. Mollinedo va más lejos: “No creo que Messi sea lerdo, es inteligente, aunque no sepa de leyes. Si eres Leo Messi, debes saber qué hacen tus asesores, o por lo menos preguntar”. El técnico de Hacienda no entiende “cómo sus nuevos asesores en España replicaron la estructura fiscal original, algo que tenía evidente riesgo”.
Pérez Boga y Mollinedo también coinciden en que “los deportistas no son tontos, ni su entorno es tan malvado”, aunque en los últimos años muchos de ellos han tenido problemas con el fisco. No han sido solo Leo Messi o Neymar Junior. También Javier Mascherano, o Adriano, jugadores todos del Barcelona FC. Pero aquí nadie se libra del ojo de Hacienda. Están, o han estado, Cristiano Ronaldo, del Real Madrid, e Íker Casillas, exmadridista que hoy milita en el Oporto. Otro investigado ha sido Xabi Alonso, exjugador del Madrid ahora en el Bayern de Múnich. Los tres han sido inspeccionados: Ronaldo en Portugal, y Casillas y Alonso en España.
Hay una lista interminable de deportistas y futbolistas investigados por Hacienda en los últimos 20 años, en la que estuvieron también Luis Figo (exjugador del Real Madrid y el Barcelona FC), Paolo Maldini (figura irrepetible en el Milán de las cinco copas de Europa) o el ínclito Diego Maradona, perseguido en Italia por el fisco y en Argentina por la Justicia ordinaria (maltrato a mujeres, droga, escándalos, etcétera). En los últimos años, algunos otros han pactado con Hacienda el pago de las cantidades que se les reclamaba y los casos no han llegado a los tribunales.
Ahora mismo el caso de Leo Messi tiene conmocionada a parte de la opinión pública a ambos lados del Atlántico. En Argentina hablan de “persecución al pibe”, quién sabe si “inducida por el madridismo” (¿?). Cosas como esta las dicen afamados comentaristas deportivos de radio y televisión. Medios argentinos también acusan al Barcelona de “no defender a Messi apropiadamente”. En su país de origen todo el mundo proclama la inocencia del ídolo argentino sin muchos argumentos, salvo la admiración por el personaje. Messi es un dios al que no quieren ver en el barro.
El juicio celebrado en Barcelona, con Messi y su padre Jorge en el banquillo, es el guion de una película. El protagonista es un deportista aniñado, sencillo, de pocas palabras, bondadoso y millonario, víctima de su ingenuidad, y los malos de la película son un padre avaricioso, que se declara ignorante de todo y no lee papeles ni sabe lo que propone a su hijo, y unos asesores fiscales temerarios, siempre bordeando la ley. Messi padre e hijo culpan a sus asesores de todo el desaguisado, por exceso de confianza. “Nosotros pensamos que todo era legal”, protestaron en la Audiencia de Barcelona.
Mollinedo subraya que el caso Messi es “de manual del fraude fiscal: se diseña un entramado societario en paraísos fiscales, sociedades pantalla sin actividad alguna, que gestionan derechos de imagen cedidos por el futbolista a un precio ficticio, que no tienen justificación mercantil ni financiera, para defraudar a Hacienda. Se cobran los derechos por esas sociedades off shore y el dinero se desvía a un paraíso fiscal. No es ilegal tener sociedades en el extranjero, lo ilegal es no declarar los ingresos obtenidos a través de ellas. Esos asesores no pueden montar ese tinglado por su cuenta y riesgo y sin conocimiento de la familia Messi”.
Con este procedimiento, según el sumario, Messi ocultó ingresos por derechos de imagen por valor de 10,1 millones de euros entre 2007 y 2009, o sea: no pagó a Hacienda 4,1 millones de euros, que es lo que le correspondía a su cuota tributaria por esos ingresos. “Todo eso al margen de que los obtuviera en cualquier país del mundo, ya que es residente en España y sus rentas mundiales tributan en España, conforme a la legislación española”, afirma el funcionario de Hacienda. La abogacía del Estado pidió en el juicio 22 meses y medio de cárcel para Messi y su padre Jorge, pena individual para cada uno, al considerar a los dos responsables de fraude y delito fiscal, ya que el fraude en cuota supera los 120.000 euros por ejercicio fiscal. La petición de pena es inferior a los dos años por lo que no iría a la cárcel ninguno de los dos. Pero si son condenados tendrían antecedentes penales, y si son pillados en otro fraude en el futuro podrían ir a prisión.
La fiscal del caso, sin embargo, exculpó a Messi al considerar que el “responsable es el padre”, para el que pide 18 meses de cárcel. La trayectoria fiscal de los Messi abona muchas sospechas sobre su presunta ingenuidad. Los actuales asesores fiscales son herederos del montaje societario de Rodolfo Schinocca, fiscalista y exsocio de Jorge Messi, el padre del deportista. Este exsocio, que montó el tinglado societario hasta el año 2006, tiene demandados en los tribunales de Argentina a los Messi por estafa. Les acusa de haberle robado el 50% de los beneficios que genera Messi hijo como futbolista. Según este excontable y asesor financiero, él invirtió 500.000 dólares (439.000 euros) en Messi cuando era un adolescente y financió el inicio de su carrera como futbolista, con derecho al 50% del beneficio que generara el muchacho. Creó una estructura societaria por indicación del padre, que “quería que todos [los ingresos] fueran a cuentas off shore”. Sostiene que desde 2006 no tiene nada que ver con la familia, los Messi han creado otras dos sociedades off shore para cobrar directamente los ingresos del futbolista y han vaciado las que comparten con él. Los Messi, a su vez, se han querellado contra Schinocca, al que llaman “contable y empleado” y no socio, y al que acusan de robarles los ingresos del contrato de Adidas. Un auténtico quilombo a la argentina en el que todos se llaman unos a otros ladrones y estafadores y todos son sospechosos, entre otras cosas porque todos han creado sociedades off shore en paraísos fiscales.
El culebrón de Neymar
Como no había suficiente con el escándalo Messi, ahora resucita el culebrón Neymar, el otro ídolo del Barça. La fiscalía de la Audiencia Nacional pide el procesamiento de Neymar por corrupción, en un escrito dirigido el día 6 de junio al Juzgado número 5 de ese órgano judicial. El Ministerio Público acusa al jugador del Barça de un delito de corrupción entre particulares, que lleva aparejada una pena de dos años de cárcel y multas millonarias por engañar al fondo brasileño DIS, que tenía el 40% de los derechos federativos del futbolista al fichar por el club catalán. El fiscal pide sentar en el banquillo a Neymar padre, a la madre, al anterior presidente del Barça, Sandro Rosell, al propio Barça, y a Otilio Rodrigues, expresidente del Santos, club brasileño que vendió Neymar al Barcelona. Sin embargo, pide la exoneración y el archivo de la causa contra el actual presidente del club catalán, Josep María Bertomeu.



