Fernando, el nuevo Duque de Huéscar
En unos días Fernando Juan Fitz-James Stuart y Solís se convertirá en el nuevo duque de Huéscar. Solo falta la firma de Felipe VI para que el primogénito del nuevo duque de Alba obtenga la distinción nobiliaria de la que hasta hace unos meses era portador su padre.
El nuevo duque de Huéscar tiene 25 años, nació el 14 de septiembre de 1990 en Madrid en el seno de dos casas aristocráticas. Por parte paterna, la Casa de Alba. Por vía materna, la casa heráldica de los marqueses de la Motilla, cuyo palacio está situado en la sevillana calle Cuña. Fernando Juan es el primogénito del XIX duque de Alba de Tormes, Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo y de Matilde Solís-Beaumont. Fernando fue bautizado el 23 de octubre de 1990 en la parroquia de San Román de Sevilla con los nombres de Fernando Juan María de las Mercedes Cayetano Luis Jesús. Los padrinos del recién nacido fueron los condes de Barcelona, don Juan y doña María de las Mercedes, que fueron representados por Cayetana Fitz-James Stuart, XVIII duquesa de Alba, abuela paterna, y Fernando Solís-Beaumont y Atienza, X marqués de la Motilla, abuelo materno.
Su formación. Fernando Juan Fitz-James Stuart y Solís estudió en el colegio Santa María de los Rosales, igual que lo había hecho su padre, el actual duque de Alba, y también el rey Felipe VI. Tiempo después estudió en el Reino Unido en el centro ST Martin’s Ampleforth. Su formación universitaria fue Administración y Dirección de Empresas (ADE) en Estados Unidos. Tras finalizar sus estudios universitarios realizó dos másteres en Dirección de Marketing en el College for International Studies (CIS) y en la Universidad de Massachusetts. Fue en esta segunda universidad donde conoció a Sofía Palazuelo Barroso, una atractiva joven con la que mantiene una especial relación desde hace más de dos años. Sofía es hija del arquitecto Fernando Palazuelo y de la galerista de arte Sofía Barroso.
Su personalidad. Quien conoce bien al nuevo duque de Huéscar y futuro duque de Alba de Tormes asegura que es un chico muy responsable, muy trabajador y con muy buena cabeza. Todos los calificativos se resumen con las siguientes palabras “es muy buena persona”. La familia cercana no consigue sacarle un parentesco exacto con su madre o con su padre. Dicen que tiene mucho de su padre pero que es extremadamente reservado como su madre. “Tiene lo mejor de sus progenitores. Y de lo peor, nada”, explica un gran amigo de la familia. Entre sus aficiones se encuentran algunas que son típicas de la familia como es la caza y otras que son de un tiempo más moderno. El golf y navegar son las actividades que más practica en su tiempo libre. En los veranos pasa gran parte de sus vacaciones en Sotogrande, el lugar preferido por su padre, Carlos Alba, para su periodo estival.


