Estudiar garantiza un futuro, ¿o no?

05 / 12 / 2008 0:00 Sara Patricio Romera
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El último informe de la OCDE señala que España bate el récord de titulados que desempeñan un trabajo no acorde con su nivel de formación.

Qué padre no ha dicho alguna vez a su hijo que debe estudiar para conseguir un buen futuro? Raro es el joven que no ha escuchado frases como “hay que estudiar para poder tener un buen trabajo” o “sin estudios no se llega a ningún sitio”. Pues bien, es posible que esta manera de motivar a los chavales deba cambiar. El pasado 9 de septiembre, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) hizo público el informe anual Panorama de la educación. Salvo alguna excepción, España salía mal parada en todas las comparaciones. Ciertos datos reflejan una realidad que, a priori, debería preocupar a gran parte del sistema educativo. El 5,5% de universitarios españoles está en paro, mientras que la media de la Unión Europea es el del 3%. Y los que consiguen trabajo ven cómo su sueldo se acerca, cada vez más, al de los graduados en Educación Secundaria Obligatoria (ESO). En nuestro país, un licenciado gana un 32% más que un graduado en secundaria, cuando en el conjunto de la OCDE ganaría un 52% más. Julio Carabaña, catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, explica el porqué de esta situación: “Todo se debe a una cuestión de oferta y demanda. El aumento de licenciados y diplomados universitarios es más rápido que el aumento de la demanda de los mismos, por eso los salarios bajan”. Para muchos el problema está en el porcentaje del PIB que el Gobierno invierte en educación. Sólo el 4,4% frente al 5,3% de promedio en la UE. Eva Almunia, secretaria de Estado para la Educación, aclara que “cuando en 2006 se aprobó la ley orgánica de educación, se incluyó una memoria económica en la que se invertían 7.000 millones de euros en materia de educación. Desde el Gobierno, pensamos que invertir en educación es invertir en futuro y respetaremos escrupulosamente lo aprobado en la memoria económica”. Para el profesor Carabaña, la inversión en educación no influye en los resultados del informe de la OCDE. “El 70% de la inversión en educación va para sueldos de profesores, y es de sentido común pensar que no por aumentar el sueldo de los docentes, los alumnos recibirían mejor enseñanza. La discusión sobre el gasto en educación debe hacerse al margen de los resultados del informe”, comenta Carabaña.

Aspectos negativos

España bate el triste récord de titulados sin un trabajo acorde con su nivel de formación. Sólo el 78% de los titulados tienen la suerte de ocupar un empleo adecuado a su capacitación laboral, mientras que el 22% restante está sobrecualificado para su puesto. Lola Liceras, secretaria de Empleo de Comisiones Obreras, entiende que la culpa de esta situación la tiene el desequilibrio existente entre el sistema educativo y el sistema productivo. “El crecimiento que se ha producido en ciertos sectores como el inmobiliario en la última década ha dado lugar a la necesidad de una mano de obra que no requiere un nivel formativo superior. Nuestros datos dicen que 1.300.000 titulados superiores ocupan puestos por debajo de su nivel de estudio”, explica Liceras. Mucha culpa de esta situación la tiene la escasez de formación profesional de grado medio. El bachillerato y la FP de grado medio han vuelto a dejar a España a la cola de la educación mundial. El porcentaje de alumnos españoles que se titulan en este nivel se sitúa 16 puntos por debajo de la media de la UE. La secretaria de Estado para la Educación reconoce la “necesidad de mejorar en este área” y para ello el Ministerio de Educación tiene puesto en marcha un plan para repescar a aquellos jóvenes que, en su día, abandonaron los estudios. “Queremos otorgar el título de grado medio a todos los que acrediten una experiencia laboral de al menos tres años, siempre que realicen un módulo de los que les ofreceremos. Así esperamos cubrir la necesidad de titulados en FP de grado medio que necesitamos y ayudar a los que abandonaron los estudios a compaginar su vida laboral con su formación”, añade Almunia. En caso de que este plan diese sus frutos, los universitarios conseguirían relanzar su nivel y dejar de ocupar puestos para los que están sobrecualificados. “Si se potencia y se promociona la FP y el resto de enseñanzas medias, se pueden obtener dos objetivos clave: reducir el alto volumen de fracaso escolar y conseguir que los titulados en grado superior no tengan que cubrir las actividades de grado medio”, asegura Lola Liceras.

Lado positivo del informe

Pero también hay aspectos positivos que destacar del informe Panorama de la educación. Por un lado, nuestro país está por encima de la media de la UE en titulados en educación superior, es decir, que jóvenes universitarios tenemos de sobra. De ahí que los implicados no encuentren salarios acordes al resto de universitarios europeos. Y por otra parte, las licenciadas españolas de entre 30 y 40 años tienen el honor de ser el modelo a seguir. Su sueldo es el 76% del de un hombre, es decir, un 24% menos. Ninguno de los diez países encuestados por la OCDE tiene un porcentaje más alto, tan sólo le sigue de cerca Portugal (72%). En la situación opuesta, es decir, en la cola de sueldos machistas, están Estados Unidos (59%) e Italia (57%).

La opinión de los expertos

Numerosas reacciones se han sucedido en España a raíz del informe hecho público en París el pasado 9 de septiembre. Eva Almunia asegura que desde el Gobierno, “comparten los resultados”. “Partíamos de una situación de mucha desventaja y con gran retraso y hemos avanzado mucho y muy rápido. No obstante, nos queda mejorar en algunos aspectos, especialmente la FP, conseguir nuevos retos y cumplir ciertos compromisos”, dice. Por su parte, la secretaria de Empleo de CC OO considera que ahora que se han caído los dos pilares sobre los que se sostenía nuestra economía, se deberían sentar las bases para crecer sobre actividades que se correspondan con la formación recibida por los jóve- nes: desarrollo tecnológico, innovación, etcétera. El nivel de formación de los españoles de 25 a 64 años es el siguiente: 50% con estudios obligatorios, 22% con Bachillerato o FP y 28% con titulaciones de grado superior. A tenor de estos datos, no se puede considerar positivo que la mitad de los adultos sólo tengan el primer grado de nivel formativo. Por si no fuera sufi ciente, nuestro país es uno de los que tienen menores diferencias salariales según los niveles de formación, es decir, que estudiar una licenciatura o una diplomatura no asegura un futuro próspero. Y es que ya no sólo en lo que a salarios se refi ere salen perjudicados los universitarios españoles, sino que además, muchos de ellos tienen que ocupar puestos que no requieren el nivel de estudios que han cursado. Ante estas afi rmaciones cabe preguntarse si es rentable estudiar una titulación de grado superior en España. ¿Se ve recompensada la inversión hecha en formación? ¿El modelo económico actual del país necesita y valora ese aprendizaje? El catedrático Julio Carabaña lo tiene claro: “Se puede decir que, a día de hoy, en España sigue siendo rentable estudiar en la universidad. Eso sí, no tanto como en otros países. Pero es rentable porque los universitarios siguen recibiendo salarios superiores a los que reciben los graduados en educación de primer grado o de grado medio”.

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