El PP da voz y voto limitado a sus militantes
Fijará un sistema de doble vuelta para elegir al presidente del partido, esquivando así las primarias.
Tras analizar lo que hacen formaciones en otros países y coger ideas de unos y otros, el Partido Popular ha descartado las primarias porque “no funcionan” y ha diseñado un sistema en el que los militantes tendrán voz y voto para elegir a su presidente –del PP nacional, autonómico y provincial–, pero limitados a la última palabra de los compromisarios. Esta es la mayor novedad del borrador de la ponencia política y de estatutos que el PP aprobará en su congreso de febrero, cuya elaboración ha dirigido el vicesecretario de Organización, Fernando Martínez Maíllo.
Es un sistema de doble vuelta que empieza con una fase previa en la que los 860.000 militantes deberán inscribirse, mostrando su voluntad de participar en el proceso. Con este censo limitado, la primera fase consiste en dos votaciones. En una urna, los inscritos eligen entre quienes tengan 100 avales para ser candidatos. En la segunda urna, en cada una de las 60 circunscripciones en las que se divide el PP, los inscritos elegirán a sus compromisarios. Solo en el caso de que un candidato obtenga más del 50% de los votos en al menos 30 circunscripciones y con una diferencia de al menos 15 puntos con el siguiente, el voto de la militancia serviría para proclamarle directamente presidente, y el sistema se habría convertido en unas primarias. Si no, se pasa a la segunda fase, en la que los compromisarios elegidos en la segunda urna escogen al presidente entre los candidatos que hayan obtenido más del 10% de los votos de la militancia.
De cara al congreso de febrero, Mariano Rajoy es el único candidato y aunque no lo fuera no se le aplicaría el nuevo sistema, que si finalmente se integra en los estatutos, se empleará en los congresos que a continuación celebrará el PP en comunidades y provincias. En ese caso, la presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, o la líder valenciana, Isabel Bonig, se presentarán a un sistema de doble vuelta, pese a que ellas apuestan por las primarias.


