El PP cambia de caras regionales
Un ganador contra pronóstico, una vencedora por cuatro votos y el recién dimitido presidente de Murcia, las situaciones más inesperadas de los congresos populares, donde el aparato mantuvo el orden a pesar de las primarias.
A pesar de los riesgos que comporta dar cierta capacidad de maniobra a la militancia, la dirección nacional del PP ha mantenido el orden. Esta es la conclusión que podría sacarse después de sus congresos regionales, donde solo en una ocasión ganó un candidato distinto al que oficiosamente respaldaba Génova.
En La Rioja, Cuca Gamarra ha vuelto a quedarse a las puertas de un cargo importante. La alcaldesa de Logroño cuenta con grandes apoyos internos, como el de María Dolores de Cospedal y el de Soraya Sáenz de Santamaría, y ha estado en varias ocasiones en las quinielas internas de ministrables. Sin embargo, será José Ignacio Ceniceros, maestro de formación y funcionario de Instituciones Penitenciarias, donde coincidió con su amigo José Antonio Ortega Lara, quien sucederá a Pedro Sanz. Tras 26 años como alcalde de su pueblo, saltó al Parlamento regional, que presidió y en 2015 relevó al frente del Gobierno riojano a Sanz, ante las exigencias de renovación que puso Ciudadanos para permitir que el PP siguiera gobernando.
En Cantabria y en Baleares los congresos estuvieron también reñidos hasta el último momento, aunque a diferencia del anterior ganaron los candidatos del gusto de la dirección nacional. En el primer caso, los dos contendientes –el expresidente del PP de Cantabria y expresidente regional Ignacio Diego, y su hasta entonces secretaria general y exvicepresidenta de su Gobierno, María José Sáenz de Buruaga– se habían enfrentado antes al voto de la militancia, que dio una reñida ventaja al primero. Por eso, volvieron a enfrentarse al voto de los compromisarios en segunda vuelta, que revirtieron lo dicho por los militantes y dieron la victoria, por solo cuatro votos, a Sáenz de Buruaga, abogada que inició su carrera política en 2000 como concejal de Suances para saltar después a la política regional.
En Baleares, Biel Company venció en sus ya tradicionales primarias puras –método “asambleario”, como las llama el PP– al expresidente balear y hoy senador José Ramón Bauzá, de quien fue consejero de Medio Ambiente y a quien hoy une una manifiesta enemistad que se ha reflejado en ataques personales a lo largo de la campaña hacia las primarias. Con él gana el sector regionalista del PP balear, abanderado de la defensa de la lengua balear y la libre elección, frente a la imposición del español en la época de Bauzá, que también instauró una regla que ahora se deroga, el veto de los imputados en las listas electorales, a los que ahora se abre la puerta por “respeto absoluto a la presunción de inocencia”.



