El equipo secreto de Moragas

22 / 03 / 2016 Cristina de la Hoz
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Ante la probable repetición de las elecciones el 26 de junio, el director de gabinete de Mariano Rajoy ha trasladado a la sede popular parte de la estructura de La Moncloa creada para afrontar los comicios del 20-D.

Equipo de “unidad de mensaje”. No es un nombre especialmente llamativo para lo que cinematográficamente podríamos bautizar como Moragas’s eleven: un grupo en la sombra formado por 11 personas que desde octubre marca las líneas del discurso político, construye los mensajes para que el resto del partido actúe como una correa de transmisión engrasada, todo ello supervisado por el director de gabinete de Mariano Rajoy, Jorge Moragas.

No se trata de un equipo de argumentarios al uso que reacciona conforme se suceden los acontecimientos, sino que también intenta suscitar debates, documentar las réplicas o estudiar los antecedentes, bien se trate, por ejemplo, de bucear en todas las grandes coaliciones que existen en los países de nuestro entorno –para sostener la defensa de un pacto a tres bandas PP-PSOE-Ciudadanos–; hacer un estudio pormenorizado de los programas electorales del resto de los partidos, analizar el coste del pacto PSOE-Ciudadanos o posicionarse sobre el tema de los refugiados sirios.

El grupo, que dirige el periodista José Sánchez Arce, miembro del gabinete de Rajoy en Moncloa y responsable de la mayoría de sus discursos, se constituyó en octubre del año pasado para afrontar las elecciones del 20-D, una vez que Moragas fue elegido director de campaña.

El diplomático copió el modelo del Partido Conservador británico, formación con la que tiene muchas afinidades incluso personales como lo demuestra su amistad con el primer ministro David Cameron, relación que comenzó antes de que llegara al 10 de Downing Street y que a día de hoy se mantiene. Sin embargo, ni Rajoy ni Moragas consiguieron emular el “milagro” electoral del premier, quien, contra todos los pronósticos demoscópicos, se alzó con la mayoría absoluta en las elecciones de mayo pasado.

Quizá lo más llamativo del equipo en la sombra que creó Moragas para afrontar la complicada campaña del 20-D es que este no se ha disuelto y tiene visos de proseguir ante la más que probable repetición de comicios el 26 de junio, lo que significa que el PP ha mantenido viva parte de su estructura electoral a la espera de que se clarificara el escenario político. Poco ha cambiado del modelo primigenio. Las modificaciones son más de forma que de fondo. Los textos que hacen llegar a entre 5.000 y 6.000 cargos públicos populares de toda España, han pasado de llamarse “Hoy en campaña” a denominarse “Hoy en España”; ya no cuentan con la ayuda de los sondeos de Metroscopia, cuyo contrato finalizó el 21 de diciembre, y ha habido alguna baja en el grupo, en concreto la del profesor titular de la Complutense Rafael Rubio, del departamento de Derecho Constitucional, próximo al vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado. Por lo demás, la técnica de trabajo es casi la misma. El grupo se reúne todos los días, incluidos sábados y domingos, sobre las seis o siete de la tarde en la sala Castilla y León de la quinta planta del cuartel general popular. Durante la campaña lo hacían de noche, lo que les permitía hacer un balance completo de jornada, conocer el contenido de los mítines más tardíos y las portadas de los periódicos del día siguiente.

Composición del sanedrín.

  En la composición del grupo prima la presencia de miembros del gabinete de Rajoy en Moncloa, todos ellos a las órdenes de Moragas. Se trata de, además del antes citado Sánchez Arce, los vocales asesores Ignacio Peiró, Pablo Hispán y Vicente Quintana. Además están los jefes de gabinete de los vicesecretarios populares Andrea Levy y Javier Maroto, David Álvaro y Rafa Laza, respectivamente. Juan Corro, que estuvo en la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones; José Barros, periodista, y José Antonio Sánchez Serrano, experto en redes sociales y ahora en el área on line de Cristina Cifuentes, forman parte también del grupo propio del que se ha dotado el poderoso Moragas en Génova. El sanedrín lo completan la que fuera directora de Publicaciones de FAES, también periodista y diputada por Madrid, Pilar Marcos, y Julio Vidaurreta, del gabinete de Comunicación de Génova.

Curiosamente, no hay nadie de la estructura de la Secretaría de Estado para la Comunicación, al frente de la cual está Carmen Martínez Castro, ni de la vicepresidencia de Gobierno, sobre la que recae buena parte del peso del mensaje gubernamental en las ruedas de prensa que Soraya Sáenz de Santamaría ofrece los viernes. Las distintas fuentes consultadas, que desean quedar en el anonimato, aseguran que el trabajo, lejos de levantar suspicacias, “ha sido muy bien recibido” por los distintos estamentos del partido y del Gobierno, pero eluden cualquier publicidad para evitar susceptibilidades, en parte debido a la absoluta discreción que Moragas impone sobre todo lo que tenga que ver con su tarea.

“La línea la marca el presidente y el texto se remite a Moragas para que dé su visto bueno”, explican, aunque el grupo trabaja con bastante autonomía. Los inputs que han recibido por su labor “son positivos” y, en general, todos siguen las consignas, nadie se les rebela, o se les rebelaba, porque la ruptura interna a cuenta de cómo creen unos y otros que debe ser la respuesta ante la corrupción está poniendo a prueba la solidez del partido.  

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