El ejército rebelde de Íñigo Errejón
Diputados nacionales y autonómicos, tres barones regionales y líderes municipales forman el mapa del errejonismo frente al Podemos que quiere Iglesias.
El líder del Imperio de repente dejó de escuchar a las repúblicas que lo forman y empezó a aglutinar todo el poder en torno suyo, hasta el punto de que tuvo que formarse un ejército rebelde para devolver al Imperio su organización original. La metáfora, en términos cinéfilos en referencia a La guerra de las galaxias tan del gusto de los líderes de Podemos, puede adaptarse a los últimos acontecimientos en el partido morado, donde la propuesta de Pablo Iglesias de que en su congreso de febrero –la asamblea de Vistalegre II– se voten los documentos políticos y de organización en un mismo paquete que incluye al candidato a la secretaría general ha provocado un movimiento interno que se ha saldado con la salida a la superficie del errejonismo.
La guerra de las galaxias no es ajena a Podemos. Eslóganes como “el despertar de la fuerza” y carteles adaptados con las caras de sus dirigentes han sido referencias habituales. Ahora, un sector del partido ha decidido levantarse contra el paso de Iglesias al lado oscuro, con su decisión de puentear al Consejo Ciudadano Estatal, el máximo órgano de decisión entre congresos, y preguntar directamente a la militancia acerca de un cambio en la votación sobre qué tipo de partido debe ser Podemos y que favorece claramente sus tesis. La decisión deja fuera de juego a su número dos, Íñigo Errejón, y ha provocado el surgimiento de un ejército rebelde errejonista del que forman parte más de 300 dirigentes y cuadros medios del partido, entre ellos, tres barones territoriales, un cuarto del grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados o 17 de los 61 miembros del Consejo Ciudadano. Han firmado el manifiesto Recuperar la Ilusión donde piden que el congreso de Podemos de los días 11, 12 y 13 de febrero, Vistalegre II, no sea “plebiscitario”, explica un diputado. La presencia de “numerosos diputados, secretarios generales y miembros del Consejo Ciudadano demuestra que hay una representación significativa de Podemos que apuesta por esta idea”, añade. Otro firmante considera que la maniobra de Iglesias responde a la lógica de los congresos de buscar el procedimiento con el “que cree que le va a ir mejor”, es decir, que va a imponer sus tesis. “Es legítimo”, añade. Pero también lo es que otros defiendan cosas distintas.


