El disputado voto del diputado Quevedo
El pasado mes de diciembre, nada más estrenar el primer acta de diputado en el Congreso para su partido, Pedro Quevedo fue noticia por inaugurar las rondas de consultas de los partidos con el rey Felipe VI.
El pasado mes de diciembre, nada más estrenar el primer acta de diputado en el Congreso para su partido, Pedro Quevedo fue noticia por inaugurar las rondas de consultas de los partidos con el rey Felipe VI. Seis meses después, Quevedo (exconsejero y exportavoz del Gobierno canario entre 2000 y 2003) empieza la legislatura más que con una noticia, con un notición, convertido en el diputado clave para la investidura de Rajoy. Una “circunstancia rocambolesca”, según el expresidente de Canarias Román Rodríguez, hoy presidente de un partido que se creó en 2005 de una escisión de Coalición Canaria. Nueva Canarias se define como “nacionalista y progresista”. Hoy tiene entre 3.800-4.000 militantes, preside el Cabildo de Gran Canaria, sostiene junto a Podemos al alcalde socialista de Las Palmas y tiene cuatro diputados regionales. En diciembre entró su primer y único diputado en el Congreso. Como entonces, concurrió el 26-J en coalición con el PSOE con la intención de pasar al Grupo Mixto una vez constituidas las Cortes. Ahora Quevedo volverá a decirle al Rey que Mariano Rajoy debe presentarse a la votación de investidura como ganador de las elecciones. Pero no la apoyará, porque su candidato es Pedro Sánchez. Con todo, Nueva Canarias y su único diputado entraron tras el 26-J en el juego de “cábalas” sobre los apoyos con los que contaría Rajoy. La hipótesis era la siguiente: en un escenario en el que el PP contara con el voto favorable de Ciudadanos, PNV y Coalición Canaria, tendría 175 diputados y solo le haría falta una abstención. Dado que el PSOE se ve en la oposición votando “no” a Rajoy, la situación se desbloquearía si Quevedo, asociado con el PSOE pero no se integrara en su grupo en el Congreso, se abstuviera.La teoría estaba hecha, para sorpresa de Nueva Canarias que no solo no ha tenido ningún contacto con el PP –aunque Quevedo declaró al El Huffington Post que preguntó en el PSOE qué había de cierto–, sino que no piensa votar otra cosa que no sea en contra de Rajoy. Las relaciones entre ambos partidos en Canarias son de “confrontación”: Nueva Canarias no ha apoyado al PP en ninguna institución de las islas y en 2008 Nueva Canarias y el PSOE plantearon una moción de censura a José Manuel Soria un día después de tomar posesión como presidente del Cabildo de Gran Canaria. En abril, sus concejales en Telde propusieron sustituir una moción, fracasada, para nombrar persona non grata a Soria, nacido allí, por una reprobación de sus decisiones como ministro de Industria. “Nosotros no facilitaremos la presidencia del señor Rajoy porque estamos en contra de lo que hizo durante cuatro años. Lo hemos combatido en las islas porque ha hecho un daño irreparable a los derechos, los intereses generales y la mayoría social y a Canarias”, asegura su presidente. Insiste en que “no hay nada”, aunque prefiere no “especular” sobre posibilidades que pudieran darse con el paso de los días, como que Rajoy ofreciera una contrapartida para Canarias difícil de rechazar –“en 2011 prometió muchas cuestiones para Canarias y no ha cumplido nada”– o que sus socios del PSOE dieran luz verde a la abstención de Nueva Canarias para facilitar su paso a la oposición. De momento, la ejecutiva nacional de Nueva Canarias ha “ratificado” su acuerdo con el PSOE “para juntar fuerzas en un programa de cambio”.



