De ministra discreta a bronce de Rajoy
Isabel García Tejerina, ministra de Agricultura y uno de los miembros más desconocidos del Gobierno, irá a la vera del presidente y de la vicepresidenta en la lista del PP por Madrid. Una persona cercana para dar aires de renovación
En abril del año pasado, cuando se confirmó que Miguel Arias Cañete encabezaría la candidatura del PP a las elecciones europeas, le sustituyó en el Ministerio de Agricultura una figura técnica, reconocida en su sector, pero una total desconocida para el público general. Año y medio después, la ministra Isabel García Tejerina sigue siendo uno de los miembros del Gobierno menos conocidos –la tercera, después de los ministros de Educación y de Justicia, según el CIS– pero Mariano Rajoy la ha aupado a uno de los puestos principales de la más importante de las listas electorales. García Tejerina es número tres de la lista por Madrid, plagada de ministros y secretarios de Estado, y que encabezan el presidente y la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría. Más allá del expreso deseo de Rajoy, su lugar allí se justifica porque “es una persona cercana y una ministra del Gobierno”, dice un dirigente del PP con –relativo– mando en plaza para configurar las candidaturas. También es prácticamente una desconocida, factor que suele ser más negativo que positivo, según los expertos. Sin embargo, de cara a las generales, a las que Rajoy llega desgastado por decisiones impopulares, corrupción en el PP y el empuje de la nueva política, García Tejerina se presenta como un golpe de aire fresco.
En los puestos dos y tres de la lista por Madrid irán dos mujeres de Valladolid y de la misma quinta. Pero no es la vicepresidenta la principal valedora de García Tejerina. No forma parte de su círculo, aunque dentro de él se reconocen sus gestos de compañerismo para llevarse también bien con los sorayos. Su apoyo es Arias Cañete, de quien fue secretaria general de Agricultura en esta legislatura y en la de 2000 a 2004. Cuando García Tejerina le sustituyó el mantra general fue que llegaba alguien con un perfil mucho más técnico que político. No tiene el carácter arrollador de Arias Cañete, que en plena polémica por la eliminación de la fecha de caducidad aseguraba que comía sin problema yogures pasados de fecha, pero García Tejerina desafió hace unas semanas a la OMS y su cruzada contra la carne comiendo jamón en el programa de Mariló Montero, en TVE.
Evitar charcos ajenos. Tiene 47 años, es ingeniero agrónomo con formación en universidades de Francia y Estados Unidos y tiene una extensa experiencia en temas agrícolas que empezó con su llegada al ministerio como asesora de Loyola de Palacio, en 1999. Lo suyo ha sido siempre la agricultura y ha evitado por lo general meterse en charcos ajenos. Una de las excepciones en los últimos meses tiene que ver con Cataluña, cuando advirtió en voz alta que la comunidad debería tener en cuenta que con la independencia se quedaría sin subvenciones agrícolas. Una vez nombrada número 3, la cosa ha cambiado. García Tejerina aprovechó un reciente desayuno informativo junto a Arias Cañete para advertir a Albert Rivera que después del 20-D tendrá que “optar por el modelo” que representa Pedro Sánchez y el de Rajoy, cuya investidura el líder de Ciudadanos aseguró que no apoyará. La ministra ensalzó la creación de empleo y el crecimiento con el PP y su defensa “de la unidad de España”. Todo eso en un encuentro para hablar de cambio climático y a pesar de que quienes la tratan no se la imaginan todavía dando gritos en un mitin. Quizá en campaña oculte el sambenito de técnica y saque a relucir una vena más ideológica, de “chica de derechas”, como la define una persona que ha trabajado cerca de ella. Es, además, el miembro más rico del Gobierno, según el último ranking publicado en el BOE. Su patrimonio asciende a 2,7 millones de euros, bastante por encima del siguiente en la lista, Rajoy, con 1,2 millones. Aún así, es conocida por utilizar como nadie la cantina del ministerio. Allí come los días de más trabajo, como cuando hay reunión con los consejeros autonómicos, y es el lugar que eligió para invitar a comer a los diputados de la Comisión de Agricultura al término de la legislatura.
Cuando, a sus 31 años, García Tejerina llegó como asesora al Ministerio de Agricultura tuvo que aguantar críticas por ser demasiado joven. Hoy es vista como una persona de buen carácter que ha sido capaz de “ganarse la simpatía” de compañeros de partido, sobre todo del PP de Madrid, cuyos cuadros han sido tan ninguneados por Rajoy en la lista de la capital. Se vio durante la presentación de la lista de Madrid en el parque del Retiro. García Tejerina no era ni uno de los pesos pesados habituales alrededor de Rajoy –la vicepresidenta, Cristóbal Montoro o Álvaro Nadal– pero tampoco una habitual de los escaños populares. Eso sí, departió con todo el mundo y todo el mundo se acercó a ella para saludarla. “Se ha implicado bastante” en el PP de Madrid, dicen allí, y recuerdan su participación en la campaña de las autonómicas, cuando se supone que quedaba muy lejos el anuncio de Rajoy de que le acompañaría en su lista. La definen como “muy ágil, trabajadora y discreta”.
Hace unos meses, la ministra visitó una granja de atunes en Tarragona, donde le informaron de que los turistas podían nadar con ellos. A García Tejerina, muy aficionada al deporte, le faltó tiempo para decir que ella también quería. Ahora se tira a la piscina electoral con Rajoy.


