Aznar desvincula su fundación de la órbita del PP
FAES buscará otros modos de financiarse ante la caída de subvenciones como fundación partidaria
Tras años de desencuentros, la relación entre la fundación FAES de José María Aznar y el PP que preside Mariano Rajoy ha terminado rompiéndose por una cuestión económica. En concreto, por insuficiencia de las subvenciones que prevé la ley de financiación de partidos para fundaciones ligadas a las formaciones políticas. Tras la reducción progresiva de estas ayudas que ha experimentado en los últimos años, FAES buscará ahora otras vías económicas, tanto privadas como públicas, pero no por estar vinculada al PP. Esta particular desconexión se ha tomado “de común acuerdo con el PP” y será efectiva a partir del 1 de enero de 2017, cuando causarán baja automática los cuatro dirigentes del PP miembros natos del patronato de FAES: su secretaria general, María Dolores de Cospedal; la secretaria de Estado de Igualdad, Susana Camarero; el coordinador de Programas y Estudios, José María Beyneto; y el secretario de Relaciones Internacionales, José Ramón García Hernández. El resto de los numerosos dirigentes del PP que pueblan el patronato son miembros por libre designación y no tendrán por qué cesar. Por ejemplo, Rajoy –actualmente en suspensión voluntaria de funciones– será uno de los populares que deberá decidir si permanece o no en FAES.
Caída de subvenciones
Hasta ahora, FAES ha sido considerada una fundación ligada a un partido, como la Fundación Ideas o la Fundación Pablo Iglesias, vinculadas al PSOE. Por eso, cada año le corresponde una serie de subvenciones de los presupuestos de los ministerios de Asuntos Exteriores, Interior y sobre todo, por ser las más cuantiosas, de Cultura. FAES ha acusado la caída de estas ayudas en los últimos años. Por ejemplo, en 2013 las ayudas públicas, incluidas de la Diputación de Barcelona (25.100)y la Generalitat de Cataluña (62.935), ascendieron a 1,6 millones de euros. En 2014 cayeron a 1,4 millones, y en 2015, a 1,2 millones. La reducción es más nítida atendiendo a la variación de las partidas de Cultura, las más generosas. En 2008, FAES recibió más de 2,8 millones; en 2010 Cultura aportó 2,3 millones; en 2013 fueron 997.390 euros; en 2014, 783.724, y en 2015 no llegaron a los 700.000 euros, según datos de la fundación. El año pasado, además, FAES pidió a Cultura una partida suplementaria de más de 32.736 euros que no le fue concedida y también figuraba en sus estadillos como “pendiente” una petición de 120.000 euros a la Generalitat de Cataluña. La fundación asegura que hoy las ayudas públicas representan el 51% de su financiación frente al 49% de aportaciones privadas y explica que, además de buscar financiación privada, también concurrirá a concursos públicos, aunque ya no como fundación ligada al PP.
Años de diferencias
La ruptura amistosa entre el Partido Popular y FAES se produce después de años de desencuentros políticos e ideológicos entre Aznar y Rajoy. Las diferencias entre ambos llevaron a que el expresidente desapareciera de la vida del PP, donde dejó de participar en campañas electorales y en sus reuniones. La última vez que acudió a un Comité Ejecutivo Nacional fue el 21 de diciembre, tras las elecciones en las que Rajoy perdió 63 escaños de los 186 de la mayoría absoluta de 2011. Cuatro años después de su última aparición y ante la expectación de sus compañeros de partido, apuntó que la evolución de los resultados electorales hacían necesaria una “reflexión” y pidió un congreso “abierto” para elegir a sus líderes, algo a lo que se resiste Rajoy.
Este verano se produjo la última pista de la separación entre FAES y PP, que acaba de certificarse, cuando la fundación de Aznar cambió el formato de las jornadas de verano que tradicionalmente habían sido una tribuna para miembros del PP y del Gobierno y se amparaba en el marco de los Cursos de Verano de la UCM para invitar solamente a expertos y académicos.



