Xavier García Albiol
Presidente del grupo popular en el Parlament
“Los independentistas estaban dispuestos a investir a Sánchez para expulsar al PP”
Carles Puigdemont ha vuelto a ofrecer una consulta pactada. ¿Qué le parece?
El presidente de la Generalitat es muy consciente de que en Cataluña no se va a celebrar ningún referéndum que sirva para separar Cataluña del resto de España. Más le valdría a Puigdemont hacer un esfuerzo por tener un encuentro con el presidente del Gobierno y, a partir de ahí, presentar y defender un paquete de reformas y de medidas posibilistas, que se ajustaran al Estatut y a la Constitución. El presidente de la Generalitat es muy consciente de que el Estado español no pactará nunca ninguna pregunta ni ningún referéndum para separar Cataluña del resto de España. Esa es la realidad.
Él sostiene que ha intentado sentarse a hablar con Rajoy y no ha podido.
Mariano Rajoy sigue esperando que el presidente de la Generalitat le llame para poder reunirse. Lo que Puigdemont no puede esperar es sentarse en una mesa con el presidente del Gobierno para hacerle propuestas que están fuera del Estado de Derecho, de la legalidad. Dicho esto, si él va con reformas que sean asumibles, que cumplan con la legalidad, se podrá negociar, se podrá hablar y se podrá discutir al respecto. Pero si lo que pretende es la ruptura, insisto, el Gobierno no entrará en ese juego.
¿No existe una mayoría parlamentaria y social a favor de votar?
Los catalanes en los últimos años hemos votado ya seis veces. Por tanto, en Cataluña son los electores los que deciden y los que votan. Lo que es una realidad es que la inmensa mayoría de los catalanes no apostamos por la ruptura. Apostamos por seguir formando parte del proyecto que es España. A buen seguro que entre votar por una ruptura con España o votar por una reforma de la Constitución, el 70% o el 80% de la población se decantaría por lo segundo.
¿Es la polémica de Piqué un síntoma del conflicto que hay en la calle?
Es cierto que la tensión que se respira en el ámbito político se ha acabado trasladando a ámbitos que nada tienen que ver con él, como el deporte, por ejemplo. Eso es un completo despropósito, pero hay que reconocer que si, como hace el Gobierno de la Generalitat, se está día sí, día también calentando a la opinión pública catalana con el discurso que “España nos roba” y “España nos maltrata”, es lógico que se acabe generando tensión en la sociedad. Por las dos partes: tanto por aquellos que creen en el discurso independentista como por aquellos que nos sentimos ofendidos con este tipo de afirmaciones. En este sentido, creo que los políticos tenemos que hacer un ejercicio de responsabilidad y los primeros que han estando caldeando el ambiente, el Gobierno de la Generalitat, deberían contribuir a bajar la presión y la tensión en la sociedad.
La otra parte acusa al PP de ser una máquina de crear independentistas.
El PP ha dado un ejemplo en los últimos cuatro o cinco años, bajo el liderazgo de Mariano Rajoy, de no querer buscar el conflicto, más bien todo lo contrario. Ha puesto en marcha medidas que benefician a una parte muy importante de catalanes, empezando por los Fondos de Liquidez Autonómica, de los que Cataluña ha acaparado el 30%. Eso supone importantes ayudas para las empresas catalanas. Lo que no se puede es estar permanentemente con el agravio comparativo, como se dedica a hacer el Gobierno de la Generalitat. Aquí, si ha habido una situación de tensión, si ha habido una situación de radicalidad, ha sido exclusivamente en una dirección, desde el Gobierno de la Generalitat contra el Gobierno de España. Lo que es evidente es que cuando un Parlamento o un Gobierno autonómicos adoptan medidas que están fuera del Estado de Derecho, el Gobierno tiene que reaccionar desde un punto de vista legal. Y eso es lo que ha hecho el Gobierno de España.
¿Qué le parece la posición de los socialistas en este debate?
Nosotros queremos ser muy respetuosos con el Partido Socialista. Esperemos que en esta nueva etapa post Pedro Sánchez, el PSOE sea capaz de encontrar su espacio y, especialmente, su discurso respecto a su relación con los partidos independentistas. Yo soy conocedor de que existía la clara voluntad por parte de partidos independentistas de facilitar la investidura de Pedro Sánchez con tal de expulsar al PP de las instituciones. Nosotros vemos esta nueva etapa del PSOE con cierta esperanza.
¿Y la del PSC? Ustedes les reprochan complicidad con el nacionalismo.
En lo que se refiere al PSC, lamentablemente, nuestra experiencia, pasada y presente, nos demuestra que, con tal de echar al PP de las instituciones, los socialistas catalanes son capaces de llegar a acuerdos con partidos independentistas. A mí me parece que esto, además de ser una traición hacia sus propios votantes y sus propias bases, es un flaco favor a Cataluña y por supuesto a España. En Cataluña necesitamos un partido de izquierdas con las ideas claras, que defienda los postulados de la socialdemocracia en una Cataluña dentro del Estado español. El PSC a día de hoy no representa ese proyecto.
Han asegurado que votarán No a Rajoy pase lo que pase. ¿A qué achaca ese rechazo tan rotundo?
La mayoría de los cuadros del PSC son nacionalistas, próximos en algún caso a propuestas de partidos independentistas. Esto es muy contradictorio con lo que sienten y piensan sus votantes y sus bases. En una mayoría son personas que más allá del modelo de país que defiendan, federal o autonomista, se sienten catalanes y quieren seguir formando parte de ese proyecto que es España. Eso, insisto, es contradictorio con la forma de pensar y actuar de los líderes del PSC, tal y como ha quedado en evidencia por sus declaraciones. Están dispuestos a pactar con partidos independentistas si eso sirve para cortarle el paso al PP.
¿Por qué le cuesta tanto a Rajoy conseguir apoyos en el Parlamento?
Yo no creo que eso sea así. En la primera investidura logró acuerdos con cuatro o cinco partidos. Ciudadanos, Foro de Asturias, Coalición Canaria, el Partido Aragonés... Rajoy es capaz de llegar a acuerdos con otros partidos, pero no será con formaciones independentistas que lo que quieren es romper la esencia de nuestros ideales, un país donde no cabe la ruptura de algunos territorios con el Estado. Y es lógico que esos partidos tampoco quieran llegar a acuerdos con el PP. Representamos todo contra lo que ellos luchan.
¿Por qué ya no piden un Gobierno estable, solo una investidura?
Es que es la única opción. O cambiamos la ley electoral o nos tendremos que acostumbrar a gobernar en minoría. A partir de ahí, creo que hemos sido muy respetuosos con el PSOE. Somos conscientes de que necesita tiempo para digerir este nuevo escenario, sobre todo viniendo de posiciones tan radicales como las que había defendido Sánchez. Nuestro objetivo es, después de la investidura, ir día a día tratando de ganar la confianza necesaria para alcanzar acuerdos con el resto de partidos y, especialmente, con el PSOE.
Las encuestas les sitúan como claros ganadores. ¿Por qué no elecciones?
Nosotros lo que queremos es que de manera inmediata este país tenga Gobierno. Llevamos 300 días en funciones y esto tiene consecuencias importante que veremos en los próximos meses, de pérdida de oportunidades y de necesidad de tomar medidas para ajustar la situación económica a la nueva realidad que viven España y el resto de Europa. Son retos económicos, pero también sociales e internacionales en los que el Gobierno de España se va a tener que poner las pilas para tratar de recuperar todo este tiempo perdido. Es cierto que todas las encuestas coinciden en señalar que unos nuevos comicios serían muy buenos para el PP en términos electorales, pero entre escoger lo que es mejor para el PP y lo que es mejor para España, nosotros nos decantamos por la segunda opción.
Estos días se juzga el caso Gürtel. ¿Tiene el PP que reconocer errores?
El PP ya ha reconocido errores y ha pedido disculpas. Durante este tiempo ha habido personas que con cargos muy representativos traicionaron al partido y al conjunto de la sociedad española. Y no solo pedimos disculpas. Tomamos las medidas para que este tipo de hechos no se vuelvan a repetir y estamos convencidos de que quienes se llevaron dinero deben devolverlo y pagar las consecuencias.
Y sin embargo piden la nulidad del caso. ¿No es contradictorio?
No, esa petición no tiene tanto que ver con motivos políticos como con estrategias procedimentales del ámbito estrictamente jurídico. No tiene nada que ver una cosa con la otra.
Esperanza Aguirre ha dicho que si el PP no se regenera habrá que “hacer algo”. ¿Qué le parece?
La regeneración del PP se lleva produciendo desde los últimos dos años. Cuando llegue el momento, Rajoy sabrá cómo afrontar los retos del partido en los próximos años. Yo estoy convencido de que Esperanza Aguirre, que lleva el PP en el corazón, seguirá militando en el PP hasta el día que se muera, que será dentro de muchos años.



