Pere Macias

16 / 10 / 2015 Luis Calvo
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Pere Macias tiene claro que cualquier proceso catalán pasa de momento por el presidente Mas. Apuesta por negociar con la CUP su investidura, pero poniendo líneas rojas. Ni habrá otro candidato ni aceptarán medidas muy ideológicas

Foto: David García-Amaya

Qué le parece el escenario tras las elecciones catalanas?

Yo, que no soy sospechoso de ser afín a Aznar, creo que su análisis es correcto: sale reforzado el independentismo y quien más ha perdido es el PP. Y es un escenario complejo. Si fueran 63 escaños en lugar de 62 todo sería distinto. Pero esta es la realidad y nos toca gestionarlo.

Entre ERC y CDC se han dejado nueve escaños.

Según cómo se evalúe. Junts pel Sí (JxSí) no existía. Existían ERC y CiU. Pero una parte importante de CiU, alrededor del 30%, era Unió. El resultado ha sido excepcional con una participación altísima, la mayor tras las primeras elecciones democráticas y la victoria de González en el 82. Hay quien decía que mucha movilización neutralizaba la mayoría soberanista. No ha sido verdad. Ha habido una derrota clara del No. Y luego un porcentaje de partidos que defienden el derecho a decidir y suman un 12%. Por todo ello digo que el independentismo ha salido reforzado.

Convocar elecciones anticipadas para depender de la CUP no parece lo más deseable.

Se convocaron porque no había otra alternativa para saber quién respaldaba una posición y quién la contraria.

¿Habrían convocado si hubiesen sabido que Artur Mas dependería de la CUP?

No, es obvio. Pero como todo en la vida las decisiones se toman a priori. A posteriori lo que toca es hacer política.

 

¿Cree que Mas será presidente?

Estoy convencido. Nuestra candidatura ha sacado 62 diputados. El segundo, 25. Y siempre hemos dicho que nuestro candidato era Mas.

A Raül Romeva tuvieron que explicárselo cuando ya era cabeza de lista.

Yo creo que a lo largo de la campaña era obvio que el candidato de JxSí era y es Mas. Si hacemos una lectura democrática, no hay otra posibilidad.

¿Habrá nuevas elecciones si la CUP no cede a investir a Mas?

Así lo ha dicho el propio Mas. No queremos repetir elecciones, pero si hay una posición intransigente de la CUP que imposibilita la investidura, no estará en nuestra mano. El Estatuto marca los plazos para repetir elecciones.

Pero, ¿no aceptarán otro candidato? 

No, el candidato de Junts Pel Sí es Mas. Esto debe quedar claro.

CDC está en las antípodas políticas de la CUP. ¿Qué le parece su programa?

Yo no comparto muchos de sus supuestos. No soy anticapitalista. Creo que una economía social de mercado, regulada y con bienestar social es el mejor modelo. Y me atrevería a decir que la mayoría de los votantes de JxSí también. Somos distintos, pero la aritmética electoral nos obliga a negociar.

¿Hasta dónde? La CUP defiende nacionalizaciones, limitar la importación agraria...

Es obvio que nosotros no firmaremos ninguno de esos elementos tan marcadamente ideológicos. Pero es que ellos saben que tienen diez diputados y nosotros 62. No se pueden hacer valer diez escaños para colar todo tu programa.

No es ese el discurso que hacen ellos.

Cada uno defiende lo que le toca. Podremos pactar medidas sociales. O ambientales. Dentro de CDC muchos querríamos planteamientos ambientales más progresistas. O el camino que debe seguir el proceso. Todo eso se puede pactar. Pero no nos vamos a apuntar a hacerle el coro a Nicolás Maduro.

 

¿Qué opina del ascenso de Ciudadanos? 

Es la suma de dos elementos, el quietismo de Rajoy y un apoyo mediático excepcional. Nunca ningún político en España, ni siquiera Pablo Iglesias, ha tenido tanta cuota de pantalla.

Ellos denuncian lo contrario en Cataluña.

En Cataluña está equilibradísimo. Ya me gustaría tener en España un 1% de la cuota que tiene Ciudadanos en Cataluña. Rivera aparece casi cada noche en prime time en alguna cadena. Y en formatos favorables: enfrentado a la derechona o a una izquierda que le permite mostrarse como quiere. Eso les ha permitido subir muy rápido. Otra cosa es que, como pasa con Iglesias, detrás haya algo sólido.

¿Piensa que son un suflé?

Sí. En muchos ayuntamientos donde están presentes repiten los usos que denunciaban de número de asesores, tienen que expulsar a gente con vínculos sospechosos, tienen europarlamentarios con problemas importantes... Cosas que en un partido nuevo no debería haber ya están en Ciudadanos. Por no hablar de vínculos con partidos de ultraderecha. Siendo tan joven, C’s ya tiene muchas zonas borrosas.  

¿Cómo es su relación con Josep Antoni Duran i Lleida tras la división?

Hay una relación de respeto. Ha sido un político muy importante. Durante muchos meses fue el más valorado de España. Pero en estos últimos tiempos creo que ha hecho un análisis erróneo. La prueba de fuego han sido los votos.

¿Y con ERC? Siguen defendiendo posiciones muy lejanas.

Siempre hemos tenido relaciones muy cordiales. Teniendo en cuenta que hay cosas de ERC que nosotros no defendemos. Hay algo muy positivo y es que la campaña de JxSí ha sido ejemplar en cuanto a colaboración. Que hablemos gente tan distinta como CDC, ERC y la CUP demuestra que esto no es un problema artificial, es un proyecto político.  

¿Repetirán la fórmula de JxSí en las generales?

Ya lo planteó Mas y estamos debatiéndolo. Tenemos un calendario ajustado...

¿Cuál es su opinión personal, deberían repetir?

Mi opinión personal es que valdría la pena. Ha sido una buena experiencia. Y las generales van a ser muy participadas y disputadas. Los ciudadanos tienen ganas de cambio. En ese escenario creo que el efecto suma podría ser importante. Pero en todo caso el acuerdo tiene que ser entre todos. Si no tenemos más remedio que ir en solitario lo haremos sin miedo.

¿Confían en que un cambio en Moncloa desatasque la situación?

Un nuevo escenario político podría ser de mayoría claramente centralista o por el contrario de una visión más federal del Estado. Ante lo primero, las posiciones seguirían enconadas. Ante el segundo, sería distinto. Aunque cuesta a día de hoy imaginar que quienes prometieron respetar el Estatuto y luego, en sus palabras, se lo cepillaron, convenzan a millones de ciudadanos que hoy por hoy quieren un Estado propio. A pesar de la cara más amable, que es evidente, o las propuestas de reforma constitucional. No sé si llegaría tarde, pero podría ser.

¿Pero cree que es positivo el diálogo?

El diálogo siempre es positivo. El problema de estos años es que no ha habido política o la que ha habido del PP ha sido, como en la recogida de firmas contra el Estatut, usar Cataluña para intereses partidistas. Quisieron usarla para cargarse a Zapatero. Muchos ciudadanos no aceptan que se utilice toda una nación, o una región, para ellos, para un objetivo partidario tan cutre. Dentro y fuera de Cataluña. 

¿No le parecen atractivas las opciones federales que hay sobre la mesa?

Primero alguien tendría que presentar un proyecto serio para poder juzgarlo.

Pero, ¿es viable una tercera vía?

Yo lo veo cada vez más difícil. Intelectualmente es posible, pero no me da la sensación de que nadie la está construyendo. ¿Me gustaría que alguien la estuviera construyendo? Me gustaría.

Pero CDC tampoco trabaja en ello.

Nosotros ya estamos en otro proyecto. El Estatut era una tercera vía. Hecha entre CiU y el PSOE. Estrecha, modestísima. Con un tren del siglo XX, no del XXI. Y la hicieron descarrilar. 

¿Qué le parece que un president esté imputado por desobediencia?

Artur Mas no ha desobedecido nada. Los únicos que desobedecieron fueron los fiscales de Cataluña y el fiscal general los llevó al redil a instancias del Gobierno. Hay un uso descarado de la Justicia. Tenemos la convicción absoluta de que el president y las dos consejeras no cometieron ningún delito.

¿Le agrada que cargos públicos bloqueen las escaleras de un tribunal?

A mí me desagrada mucho más que desde el Gobierno se utilice todo el Estado con fines partidistas.

Se podía haber evitado.

Sí, estaba en la mano del fiscal general del Estado. Los catalanes no vamos a renunciar a la dignidad. Que te vapuleen y encima pedir perdón no va a pasar. Eso hay que tenerlo claro.

¿Y si al final le condenan?

No contemplo esa posibilidad. Es una imputación claramente política. Pero, si por poner urnas, por permitir a los ciudadanos dar su opinión, se le condena... ya puedes hacer campañas de marca España que no superas el descrédito internacional ni en cien años. 

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