Marciano Sánchez Bayle
Portavoz de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública.
¿Qué le parece que el Gobierno vuelva a dar asistencia sanitaria a los inmigrantes?
El Ministerio no quiere reconocer que la decisión de retirarla fue una barbaridad desde el punto de vista humanitario, sanitario y financiero. Intenta rectificar a medias y está creando una ceremonia de la confusión.
¿Y la posible creación de un registro de inmigrantes con derecho a esta asistencia?
Es absurdo y añade complejidad. Además, podría suceder que los inmigrantes lo consideraran un intento de control policial. Es marear la perdiz para salvar la cara.
¿Sirve para evitar el llamado turismo sanitario, como dice el ministro?
Es una tontería. El problema no eran los inmigrantes ilegales, sino que lo que falló fue la eficacia de la administración sanitaria para reclamar a los países obligados el pago del reintegro de estos gastos.
¿Todas las autonomías que decidieron volver a dar asistencia a los inmigrantes lo hicieron igual?
No. Además, en algunos casos fue contradictorio. En Madrid se decidió atender los casos de salud pública, pero para saber si se trataba de uno de estos casos había que tener acceso a una atención primaria y a analíticas que, a su vez, se negaban.



