Juan Carlos Girauta

26 / 01 / 2016 Luis Calvo
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Portavoz de Ciudadanos en el Congreso

“Ciudadanos no votará sí ni a PP ni a PSOE”

Juan Carlos Girauta mantiene aún los dejes de opinador que ha cultivado durante más de una década. Trata de convencer a su interlocutor con cada argumento. Y los necesitará. Recién llegado al Congreso de los Diputados, será el encargado de defender la posición de Ciudadanos, una posición en la que se confiesa cómodo.

¿Cree que puede jugar ahora el mismo papel que jugó en la Mesa?

Ojalá. Tratamos de ocupar un espacio que no existiría sin Ciudadanos. Cuando hay partidos que se cierran a dialogar, que haya alguien capaz de hablar con ambas partes aporta el espíritu necesario para que el cambio que pide la gente se materialice. Yo sé que es difícil, pero si alguien no puede ser pesimista somos los diputados de esta Cámara, muchos nuevos. No podemos poner las esperanzas en unas elecciones anticipadas que probablemente tampoco den un resultado deseable para quienes quieren convocar. Hay que acostumbrarse. La realidad es plural. Los cordones sanitarios, las líneas rojas, deben terminarse. Hay que poner esto a rodar cuanto antes.

No parece que PP y PSOE se puedan poner de acuerdo esta vez.

Bueno, es difícil. Pero también lo era la composición de la Mesa. Si fuera fácil se haría solo.

¿Qué está dispuesto a votar C’s?

Nosotros tenemos un margen para modular nuestra posición del no a la abstención. Con eso se pueden hacer muchas cosas.

¿Por qué en la primera votación ni siquiera contemplan abstenerse?

Abstenerse con Rajoy en la primera, perder la oportunidad para decirle un no rotundo, es avalar cuatro años en los que se ha malversado, se ha derrochado la oportunidad de una mayoría absoluta como no había tenido nadie desde Felipe González en 1982. No se ha aprovechado para hacer las reformas profundas que España necesitaba en sus administraciones públicas, financiación territorial, ante los retos secesionistas, la dependencia del poder judicial... Han gobernado a base de decreto ley. Han convertido el Parlamento en un lugar de paso. Han gobernado desde la idea de la tecnocracia. A eso hay que darle un no rotundo. Y el momento es la primera votación.

¿Y por qué luego sí están dispuestos a abstenerse?

Porque una vez que has dado el no... imagínate que el PP nos dice que ha conseguido la abstención del PSOE. Nosotros estamos dispuestos a dar juego. Lo que no vamos a votar es sí, ni con unos ni con otros.

¿Si no fueran determinantes también se abstendrían?

Uy, para eso quedan muchos pasos. Habrá que ver qué pasa con las proposiciones no de ley que hemos presentado, con las reformas que planteamos y con quién viene cada uno en su viaje a la presidencia...

¿Ha recibido peticiones del PP para sentarse a hablar?

Formalmente, no. Contactos informales siempre hay. Hablamos e intercambiamos puntos de vista. Pero nadie ha pedido una mesa de negociación.

¿Y por parte del PSOE?

No, tampoco. Para unos y para otros Ciudadanos era un incordio. El PP lo ninguneó de mala manera. Estaban convencidos de que nuestros votos les correspondían a ellos. Y el PSOE nos llamaba “las juventudes del PP”. Bueno, pues aquí estamos. No somos decisivos cuantitativamente, pero sí lo podemos ser cualitativamente. A la Mesa del Congreso me remito.

¿Qué le pide a Sánchez para apoyarle en una investidura?

A Sánchez le pedimos que no se hipoteque con quienes ponen en peligro la igualdad, la solidaridad y la unión de todos los españoles. Habrá que ver a quién trae con él. Lo que no podrá es pactar con nosotros para luego ver a quién más suma. Pero insisto, el
 de ciudadanos no lo va a tener. Yo
 oigo a Patxi López y estoy encantado. Es el discurso de un hombre de Esta-
 do, consciente del momento que atraviesa España. Pero luego oigo a Sánchez proponiendo un Gobierno con Podemos y con C’s... Oiga, a mí no me mezcle con Podemos. Ahí usted se está equivocando.

¿Han endurecido su postura con Podemos o es solo una sensación?

Hay más de apariencia que de realidad en eso. Ideológicamente siempre ha habido mucha distancia entre ambos.

Pero hay medidas de regeneración en las que sí parecían de acuerdo.

Sí, y sigue siendo así. Estoy seguro de que con Podemos nos pondremos de acuerdo en cuestiones como la puesta en marcha de comisiones de investigación, lucha contra la corrupción, retirar privilegios políticos como los aforamientos... quizá con la ley electoral también. Hay un espacio, el de lo que se ha venido a llamar la “nueva política”, en el que se ha dejado de ver normal cosas que antes sí lo eran. Pero es no es óbice para constatar que nuestros modelos de España, de la soberanía y la generación de riqueza no tengan absolutamente nada que ver.

¿Qué debe hacer este Parlamento de forma urgente?

Nosotros hemos plasmado las medidas que creemos urgentes en seis proposiciones no de ley. Una tiene que ver con el apoyo al Gobierno respecto al desafío catalán. La segunda es un plan de choque social que se ocupe de los parados de larga duración, los autónomos y alguna forma de complemento salarial, que trate de acabar con la dualidad de contratos. Tercero, un plan de conciliación laboral, que incluya repensar las bajas de maternidad y paternidad y racionalizar los horarios. Cuarto, la creación de un grupo de trabajo que prepare un pacto de Estado por la educación. Muchos males de España están en un sistema educativo fracasado. La quinta tiene que ver con la necesidad de reformar el sistema electoral de forma que haya una mayor proporcionalidad. Y, por último, un plan de choque contra la corrupción y por la regeneración en el que hablaremos de indultos y aforamientos, pero también de la democratización de los partidos políticos. En todo caso, no se trata de definir nuestro programa, sino de instar a los demás a ver si comparten que esto son cuestiones urgentes. Identificar problemas similares ya es un paso importante.

¿Ve viable una reforma constitucional en esta legislatura?

Yo la veo viable siempre que se cuente al menos con el PP y el PSOE. Y si ellos están, nosotros estaremos. No quiero decir que sea deseable sin Podemos, pero seamos sinceros, el PP tiene mayoría en el Senado. Sin ellos será imposible hacerla.

¿Pero es deseable que se produzca?

Sí, es deseable. Es que el asunto territorial, por ejemplo, está mal diseñado. Hay que avanzar hacia un Estado federal. Nosotros sabemos qué queremos en ese Estado. Otros no, otros hablan de Estado federal para crear más privilegios. Nosotros planteamos un listado de competencias exclusivas del Estado y otro de competencias compartidas. Las no previstas serían de las comunidades. Y convertir el Senado en un consejo de presidentes capaz de vehicular los problemas y conflictos que puedan aparecer. Y garantizar los servicios. Ser español tiene que significar que tienes derecho a la igualdad en la prestación de educación, sanidad y servicios sociales de alta calidad. Igual en un sitio que en otro.

¿Cree que el proceso catalán se beneficia de que no haya Gobierno?

Bueno, Puigdemont ya dijo que no contestaba a Rajoy porque estaba en funciones... Pero hay que recordar que aunque el Gobierno esté en funciones, el Estado no, el Estado existe. Y pese a todo tratan de aprovecharlo. Artur Mas  ya dijo que veía con esperanza un Gobierno de PSOE y Podemos. ¿Por qué? Porque para los nacionalistas, cuanto peor le vaya a España, mejor. En 2012 vino a Madrid a pedir un pacto fiscal a la vasca como ultimátum antes de la independencia el día que la prima de riesgo de España estaba más alta de su historia. No es casual. El nacionalismo trata de aprovechar la debilidad.

¿Qué respuesta hay que dar al proyecto de independencia en 18 meses?

La respuesta es la que damos nosotros, el Gobierno cuando habla de ello o Patxi López durante su discurso. La respuesta es la de los constitucionalistas. En esta democracia se puede defender lo que sea, ideas descabelladas, pero se basa en una soberanía indivisible. Puedes intentar cambiarlo, reformar la Constitución, pero tienes que seguir los pasos previstos. Esa es la respuesta. En un Estado de Derecho, la legitimidad responde a la legalidad.

¿Y si se vulnera la legalidad?

Responder con todos los mecanismos que tiene el Estado de Derecho.

¿Incluida la aplicación del artículo 155 para intervenir la autonomía?

Claro, sin renunciar a ningún instrumento. Proporcionalmente a la amenaza que representa para la integridad territorial. Siempre respuestas legales, nunca fuera de la ley, pero con todas la leyes. No vamos a renunciar a la ley.

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