José Manuel Villegas

17 / 05 / 2016 Luis Calvo
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Vicesecretario general de Ciudadanos. 

“Pedro Sánchez era el único que no tenía claro que Ciudadanos y Podemos son incompatibles”

Pese a los ataques que el partido está recibiendo en los últimos días, José Manuel Villegas sostiene que el futuro sigue pasando por un Gobierno conjunto con Partido Popular y PSOE. Quien no se adapte a pactar, sostiene, acabará siendo residual.

A José Manuel Villegas se le nota la satisfacción cuando habla del acuerdo que fue capaz de fraguar con el PSOE, la del trabajo bien hecho. No dio a luz un Gobierno, pero está convencido de que abrió un nuevo tiempo en la política española. Cordial y cercano en el trato, recupera una seriedad reflexiva en cuanto empieza la entrevista.

Todos los partidos reconocen que las nuevas elecciones son un fracaso. ¿Qué parte de culpa asume Ciudadanos?

Efectivamente, es un fracaso de todos, pero las culpas no se pueden repartir por igual. Ha habido partidos que han estado intentando el acuerdo hasta el último momento y que, de hecho, lo hemos conseguido, aunque fuese insuficiente. Otros, en diciembre ya decidieron que preferían nuevas elecciones. Ahora le toca valorarlo a la ciudadanía, no a mí. Elementos de juicio hay.

 

¿En algún momento pensó que habría Gobierno?

Hubo opciones. Es verdad que no la que nosotros veíamos la mejor y más viable, que el PP se sentara a negociar un acuerdo reformista. Eso no se produjo a pesar de que conseguimos que el PSOE lo invitara. Y fue difícil. PSOE y PP están en sus trincheras y mover eso es muy complicado. En todo caso, no se produjo. Creo que los dos partidos grandes aún no se han adaptado a un nuevo escenario en el que van a tener que llegar a acuerdos. Esperemos que eso se produzca tras las elecciones.

En todo caso, se exploraron más vías.

Sí, la otra opción era que PP o Podemos se abstuvieran para facilitar ese acuerdo sin entrar a negociar. Estuvimos peleando por ello. Habría sido un Gobierno muy inestable, con poca base, pero creemos que habría sido en todo caso mejor que la convocatoria de nuevas elecciones. Llegamos a pensar que era posible, pero al final nos hemos dado cuenta de que tanto Podemos como el PP tenían claro que lo que más les convenía era la repetición de elecciones. Lo han buscado desde el principio.

 

¿Cuándo le dijeron al PSOE que era incompatible un acuerdo conjunto con Podemos y Ciudadanos?

Desde el principio.

 

¿No les sorprendía que aun así el PSOE mantuviera que era posible?

Nosotros desde el principio no ocultamos que los programas de Podemos y Ciudadanos eran incompatibles en cuestiones fundamentales, en los grandes temas de Estado. Accedimos a sentarnos con ellos, porque creemos que es bueno constatar las diferencias, pero quedó claro que tanto nosotros como Podemos opinábamos lo mismo en cuanto a la incompatibilidad. El único que no lo tenía claro era Pedro Sánchez. El resto lo teníamos muy claro. Y luego había otra opción, que nosotros trabajamos para que no se produjera: que el PSOE pactara con Podemos y la izquierda con la abstención de los independentistas. Es una buena noticia que no saliera adelante. El pacto que firmamos con el PSOE, además de otras virtudes, eliminó esa alternativa. Evitar ese Gobierno también ha sido una labor importante de Ciudadanos. Creemos que antes que un mal Gobierno, con Pablo Iglesias de vicepresidente, mejor elecciones.

 

¿Es un buen punto de partida para después de las nuevas elecciones?

Su mayor virtud es que ha demostrado que es posible llegar a un acuerdo serio y elaborado, no como el que algunos han presentado, de dos paginitas. Hasta ahora lo único que había habido en España eran acuerdos puntuales con nacionalistas sobre determinadas cesiones. Este es el primero de una nueva etapa en el que dos proyectos de carácter nacional se sientan y hay cesiones mutuas. El texto caducó al disolverse las Cámaras, pero es un antecedente de que con voluntad se puede llegar a pactos. Es el inicio del camino.

 

¿Ha quedado Ciudadanos atado al PSOE?

En absoluto. Es lógico que se tengan dudas, pero en Europa nadie se pregunta si en un Gobierno de coalición los socios se fusionarán o van atados a las elecciones. Cuando el proyecto caduca, los ciudadanos deciden el peso de cada uno en el siguiente escenario. Pronto nosotros también lo veremos con normalidad.

 

¿Qué le parece que los negociadores del PSOE digan ahora que ustedes son la derecha, muy lejos de ellos?

Lo vemos con curiosidad. Hay que entender que PSOE y PP están acostumbrados a 30 años de comportarse así. No hacía falta ser mejor que el otro, solo esperar a que llegara el turno: 30 años de rojos y azules, de “no me votes porque soy bueno, sino para que no gane el de enfrente”. Cambiar esas dinámicas cuesta. El PSOE tiene dos opciones: volver al mensaje de que somos la marca blanca del PP, que es poco creíble, más viniendo de quienes negociaban con nosotros hasta hace dos días, y otra, más difícil, que es reinventarse y cambiar el discurso. Quien no se adapte a esta nueva etapa será irrelevante en el futuro.

 

Curiosamente, el PP dice ahora que votar Ciudadanos es votar socialista.

Esos ataques cruzados nos colocan en nuestro sitio. Que el PP te acuse de ser la marca blanca del PSOE y el PSOE de ser la marca blanca del PP nos sitúa donde queremos estar, en un centro profundamente reformista.

 

¿Si se repitiera el resultado, buscarían de nuevo un Gobierno a tres?

Yo creo que es la única opción. Tiene una dificultad, que es que el PP y el PSOE tienen que darse cuenta de que ya no valen los bandos o no darse la mano. Ya no pueden vivir del ataque al contrario. Si se adaptan tendremos un Gobierno con amplia base que deberá ser reformista y luchar contra la corrupción. Si no, hay dos opciones: estaremos ante un riesgo de bloqueo institucional o los ciudadanos pasarán página al comprobar que ni PP ni PSOE son herramientas válidas.

 

¿Mantienen el criterio de que tiene prioridad la lista más votada?

Nuestro criterio siempre ha sido el mismo. La lista más votada tiene la iniciativa para intentar formar Gobierno. Pero cuando Rajoy se acobarda y le dice que no al Rey, pierde esa iniciativa. Hay que ser capaz de formar Gobierno. Con un 26% de los votos no se puede gobernar solo, no se puede exigir sin más ser quien presida el Gobierno. Hay que buscar aliados para ampliar la mayoría. Si la lista más votada es incapaz de llegar a acuerdos deberá dejar paso a mayorías alternativas.

 

¿Exigirán a Mariano Rajoy que se aparte si les piden su apoyo?

Nosotros tenemos un programa muy reformista y regenerador. O acabas con la corrupción o ella acaba con el sistema. Nuestra opinión es que Rajoy no es la persona indicada para presidir el Gobierno que queremos. Lleva cuatro años de mayoría absoluta y ni ha hecho las reformas necesarias, ni ha luchado contra la corrupción de su partido. Pero creemos que es mala idea empezar a hablar de pactos hablando de personas. Eso suele bloquear las negociaciones. Es mejor hablar de ideas y proyectos y, si hay espacio para el entendimiento, a partir de ahí hablar de personas.

 

No solo señalan a Rajoy. ¿No les parece idóneo nadie de este Gobierno?

Es que lo que España necesita en este momento es un nuevo Gobierno, de cambio y reformista. Un nuevo Gobierno es incompatible con un viejo Gobierno.

¿Ayudaría al acuerdo que también hubiera otro líder en el PSOE?

Existen dificultades de diálogo entre PSOE y PP. Se ha visto en estos cuatro meses. Quien no sea capaz de adaptarse a los nuevos tiempos pasará a la irrelevancia política. Tanto Sánchez como Rajoy, si no son capaces de darse la mano y sentarse a discutir, serán incapaces también de ser protagonistas de esta nueva etapa.

 

¿Siguen estando dispuestos a entrar en el Gobierno?

Sí, hay dos criterios que han cambiado. No pensábamos que las cosas serían como han resultado. En estos cuatro meses nuestros órganos han decidido que, si es necesario y hay un acuerdo, votaremos a favor de una investidura. Ya lo hicimos con Sánchez. Y en segundo lugar, que estamos dispuesto a entrar en un Gobierno de coalición. En este nuevo escenario hacen falta coaliciones de Gobierno para poder gobernar con cierta tranquilidad. No es una condición, pero si mejora la base del Gobierno, estamos dispuestos a entrar.

 

¿Cómo cree que afectará la confluencia de Podemos e Izquierda Unida?

Es difícil de decir ahora. Pero parece claro que Podemos renuncia al eje nuevo-viejo y se instala en el tradicional de izquierda y derecha.

 

¿Cree que se polarizará la campaña?

Creo que no. Hay gente que sigue soñando con campañas a dos, pero eso ya ha desaparecido. Si polarizar es que solo se vea a Podemos y PP en la campaña, creo que no lo van a conseguir. Aunque igual vemos esa pinza en una estrategia común. Al PP le conviene que a Podemos le vaya bien para alimentar al coco, y a Podemos, que al PP le vaya bien por lo mismo. Creo que eso no va a triunfar. Entre los comunistas y los inmovilistas que no luchan contra la corrupción, hay aún un espacio de cambio sensato.

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