Javier Maroto
Vicesecretario Sectorial del Partido Popular. Responsable de hacer creíble el discurso social del PP, Maroto ha iniciado una ronda de contactos con diferentes colectivos con los que el Gobierno se había divorciado en los últimos años. Asegura que el PP “es un partido con alma” y que solo su jefe de filas es capaz de “llevar el timón en lo económico y social”.
De dónde sacó los datos para vincular refugiados con terrorismo?
Europa tiene que poner el corazón y el alma antes de las razones burocráticas, pero hay que actuar con cabeza. A nadie se le escapa la intención del Estado Islámico de hacer daño, y ya hemos visto lo que una, dos o tres personas son capaces de hacer. Hemos sabido por ejemplo de pasaportes sin rellenar nombres... A las medidas de seguridad hay que sumar una política de integración. Con la pancarta de “welcome refugees” en un balcón ni se come, ni se duerme, ni se trabaja ni se integra uno.
Comparte con Xavier García Albiol ser un duro con la inmigración.
En absoluto. En este país cabe quien quiere trabajar e integrarse y eso afecta a los catalanes y vascos de ocho apellidos y a los recién llegados de Argelia o Marruecos. Defiendo que todo el mundo trabaje y se integre y cualquier otro comportamiento, sea nacional o extranjero, no es un comportamiento que debamos proteger.
Criticó determinado uso de las ayudas sociales.
Sí. Las políticas sociales deben estar para proteger a cualquier persona en una situación de dificultad económica, no debe servir como un recurso vitalicio, permanente para vivir de ellas, independientemente de la nacionalidad.
También comparte con García Albiol que ganaron las elecciones incluso con más votos que en 2011 y se han visto desalojados del poder. ¿Habrá reforma electoral?
Hay muchos ciudadanos que no entienden las elecciones si resulta que después de votar acaba gobernando un candidato desconocido que ha acabado el tercero o el cuarto, fruto de un pacto de partidos que solo comparten desalojar al que ha ganado. En Vitoria gana el PP y, al final, el que corta el bacalao es Bildu, que gobierna en la sombra. Todavía es más grave en Badalona, donde el PP crece un 14%, y ahora su alcaldesa es de la CUP. La política se debe hacer en las urnas, no a escondidas, a oscuras, en un despacho, entre quienes pierden y, por tanto, hay que dar garantía de que votar sirve y que quien decide es el ciudadano, no coaliciones de perdedores.
Es decir, ¿que si gana la lista unitaria en Cataluña es la que debe gobernar aún en caso de que el resto sumara más?
Es una cuestión que afecta a política municipal. Ni siquiera lo hemos hablado para las generales, que podría ser de máxima prioridad.
Pero el principio es el mismo, que gobierne el más votado.
En los ámbitos municipales se han hecho auténticas tropelías en algunos ayuntamientos donde el “tú me caes mal” ha servido para quitar alcaldes muy respetados por los ciudadanos.
Se abre el escenario de que pueda gobernar España un partido que no ha resultado el más votado.
No tengo duda de que Pedro Sánchez sabe que no va a ser el más votado y que le da igual con quién y el cómo, si puede sumar con otros, lo hará. Me preocupa Ciudadanos, que se ha convertido en el partido de la incertidumbre. No he escuchado nunca a Albert Rivera decir “no pactaré con Pedro Sánchez aunque pierda”. Hemos visto al mismo partido garantizar la gobernabilidad de Cifuentes pero también de Díaz y mezclar su votos con Podemos en la Diputación de Toledo. Votar a Ciudadanos es votar la mitad a Rajoy, la mitad a Sánchez, porque no sabemos qué hará tras las elecciones.
La percepción ciudadana sitúa al PP muy lejos de la sensibilidad social.
El PP es un partido con alma. Acertar en lo económico era prioritario para acertar también en lo social. Depende de a qué llamemos política social. Para nosotros es no tocar las pensiones, que el PSOE bajó, o la creación de empleo. Ahora que el mantra de negar la recuperación económica se les ha caído hay otro sobre la ausencia de empleo de calidad. En este periodo interanual se han creado 280.000 puestos de trabajo indefinidos; en Italia, 28.000; y en Francia se han destruido 179.000. En empleo de calidad España está a la cabeza de los países más relevantes de Europa.
¿Hablará con los representantes de las mareas de sanidad, de educación y con los enfermos de hepatitis C?
Hay que estar con todo el mundo sin excepción. Pero de la misma manera que CSIF o UGT no son los únicos interlocutores, en el ámbito de la sanidad las mareas no son el único interlocutor. No voy a excluir a nadie, voy a ir a sus sedes, a sus organizaciones.
Se ha reunido con colectivos que defienden la custodia compartida.
¿Es receptivo el PP en este asunto?
El PP lo ha respaldado en el País Vasco, Navarra, Aragón, Valencia y Cataluña. Es una cuestión de igualdad. No tiene sentido que por defecto, y ahí es donde no hay acuerdo entre las partes, la custodia recaiga en la madre. Estas organizaciones aducen otras razones: donde hay custodia compartida descienden drásticamente los casos de violencia de género, no hay excusa para la violencia, pero, ¿esto quiere decir que los padres se vuelven locos por los niños?: desciende el fracaso escolar, facilita la integración laboral de la mujer y evita la pobreza femenina de las mujeres mayores separadas cuando los hijos ya se han ido del hogar.
¿Tienen derecho las lesbianas a que la sanidad pública les preste un tratamiento de fecundación asistida?
La orientación sexual, la raza, la nacionalidad o la religión no deben hacer a nadie mejor ni peor ni en derechos ni en deberes. Está recogida en la declaración de derechos humanos y vamos a aplicárnosla todos y vamos a vivir esto con normalidad, que somos personas.
¿Es partidario del Toro de la Vega?
Soy partidario de que un político no haga el ridículo llamando a un programa de prime time como hizo Sánchez para comprometerse a que lo iba a arreglar y ha pasado un año y si te he visto no me acuerdo. Lo único que pido a los políticos es coherencia con lo que sienten, con lo que son, piensan y con lo que defienden y que hagan lo que dicen que iban a hacer. El ejemplo del Toro de la Vega ha servido para ver cómo podríamos tener un presidente del Gobierno que es capaz de dar una exclusiva en un programa del corazón, pero solo para ganar audiencia, no para hacer nada. Y si es incapaz de acabar con el Toro de la Vega, ¿cómo va a abordar la recuperación económica en España?
¿Le han sorprendido las palabras del presidente del PNV, Andoni Ortuzar, críticas con Artur Mas?
A veces te pega el tiro en el pie el que menos te lo esperas. Lo del PNV es el peor jarro de agua fría que ha tenido Mas en materia de discurso político. Ortuzar ha dicho que dejen de engañar a la gente. Que otro partido nacionalista afirme eso es muy grave porque se lo dice uno de los suyos. Ni siquiera los independentistas de otras regiones de España se creen el discurso de Mas.
¿Cree, como el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, que debiera modificarse la Constitución?
Claramente no. La reforma de la Constitución que propone el PSOE es un flaco favor a los que consideramos que el proceso de independencia de Cataluña no está justificado. El PSOE, desde la debilidad de su discurso, admite que dándoles más estarían más tranquilos y la prueba de que eso no es así es Euskadi. No hay otro lugar de Europa con más autogobierno, y sin embargo, no solo hemos tenido terrorismo sino que tenemos más nacionalistas en el Parlamento vasco. No es verdad que con reformas constitucionales se contente al independentismo, al revés, se justifica su existencia.
¿Qué escenario prevé tras el 27-S?
Creo en los catalanes. Es un pueblo formado, listo, trabajador... no se va a dejar engañar por una bomba de humo, que es Mas, que está atrapado en una situación personal. Hay que decir, por ejemplo, que Cataluña estaría por detrás de Turquía para entrar en la UE o que los jóvenes catalanes se quedarían sin Erasmus. Hay demasiadas voces alertando como para esconderlas.
¿Y tras las generales?
Los españoles hemos aprendido que el mejor político no es el más guapo ni el que sale mejor en las fotos. El mejor político es el que cuando agarra el timón evita que el barco se estrelle contra un iceberg. A lo mejor no es el más guapo ni el más simpático, es el mejor, el mejor es Rajoy. Creo que esa política del postureo, de quedar bien, de llamar a Sálvame, de salir en pelotas en un cartel, todo eso ya está descontado. Hoy lo que toca es un señor que sepa de timón en lo económico y en lo social, y ese es Rajoy. Hemos metido la pata muchas veces, cometido errores, hemos pagado por ello, lo hemos reconocido, superado, tomado las medidas, hemos cambiado, hay caras nuevas... El Partido Popular está en condiciones de ofrecer ilusión, futuro, porque nuestro interés es España.


