Celia Villalobos
Tras una legislatura exprés que se ha saldado con la repetición de elecciones, reprocha al presidente Patxi López falta de “lealtad institucional” y se dice dispuesta a intentar convencer a quien haga falta “de que merece la pena volver a confiar en el PP”.
Está el PP donde Mariano Rajoy quería llevarle, esto es, en la repetición de elecciones?
El escenario que ha querido Rajoy era un pacto con el PSOE. Ese ha sido su propósito hasta última hora.
¿Hizo los suficientes esfuerzos para conseguirlo?
Él sí. El que no ha querido hacer ningún esfuerzo es el señor Pedro Sánchez. La frase que ha repetido ad nauseam es “qué parte del ‘no’ no entiende usted”, sin escucharlo siquiera. Se ha negado a que le expliquen qué tipo de acuerdo le planteaba Mariano Rajoy. Esa ha sido la posición de Sánchez desde el día posterior de las elecciones.
Si nos atenemos a lo que siguen diciendo unos y otros, poco o nada parece que vaya a cambiar tras el 26-J.
Por eso los ciudadanos que votaron en su momento al PP tienen que hacer esa reflexión. Es que aquí, o hay un Gobierno de Podemos, con quien sea, o gobierna el PP. Eso quiere decir que los que confiaron y votaron al PP deben volver a hacerlo para que tengamos un Gobierno estable y con sentido común.
A tenor de los sondeos, nadie va a conseguir una mayoría suficiente para gobernar en solitario.
Las encuestas siempre nos dan menos de lo que luego sacamos. Si se analizan los sondeos previos al 20-D, se verá que conseguimos más de lo que nos daban; Ciudadanos, bastante menos; Podemos, bastante más; y el PSOE se quedaba como estaba. Lo que tenemos que hacer es convencer a los nuestros, a los que nos votaron antes, que merece la pena volver a confiar en el PP. A partir de ahí, los demás no nos interesan.
Pero con 130 diputados, en el mejor de los casos, no harían mucho.
Es que esas especulaciones me parecen para tertulias. Eso ya se verá. Tenemos que intentar conseguir los mejores resultados posibles.
¿Y cómo se hace eso?
Los que se han ido a Ciudadanos proviniendo del PP hoy saben que esta formación ha apostado por el PSOE. Que tomen nota. ¿Cómo haremos la campaña?, cercana, intentando dirigirnos a las personas, hacer algo que llevo haciendo 40 años que es hablar con la gente, explicar los problemas, por qué hacemos las cosas, las soluciones que tenemos...
¿De dónde hay que cortar gastos electorales?
De la parafernalia, los carteles, el merchandising... Lo fundamental en una campaña es el mailing, porque todos los partidos tienen el mismo derecho de llegar a toda España y todavía nos gusta que el voto llegue a nuestra casa. Además, sería importante para el ahorro de los partidos políticos y eso que ahora las aportaciones, gracias a Dios, están muy controladas. Antes no y eso lo cambió este Gobierno. Hay un mayor control de la financiación de partidos. Filesa no se podría volver a dar.
¿Ni Gürtel?
Lo que hay ahí es ambición personal y no financiación de partido y se demostrará si algún día hay un juicio. Ha habido unos sinvergüenzas que se han aprovechado de un partido para enriquecerse. Filesa no, Filesa era financiación ilegal del PSOE, según dice la sentencia.
¿Cuánto influye una campaña en el sentido del voto de los electores?
Hay que verlo con más recorrido. Los 15 días pueden cambiar como mucho un 2%.
Cuando las cosas están tan ajustadas no es un porcentaje pequeño.
No van a estar tan ajustadas.
¿Cómo calificaría la labor de Patxi López?
Nos ha metido en un lío institucional innecesario. A mí me ha llegado a decir que por qué a un Gobierno en funciones no se le podía hacer una moción de censura. Si un señor que es presidente de esta casa se cuestiona estas cosas, nos mete en un lío. En 1996 José María Aznar tardó dos meses en plasmar por escrito un pacto de Gobierno y no se le ocurrió a nadie del PP llamar a Felipe González y a sus ministros para que comparecieran. Y estas cosas se le ocurren al señor Patxi López. Aquí los presidentes siempre lo han intentado ser de todos. Cuando Jesús Posada se fue le aplaudieron todos en la Cámara, a este señor, nada más que su grupo. Por algo será.
¿Comparte la opinión de su grupo de que no ha sido ecuánime, de que a Rajoy, por ejemplo, no le hubiera dado un mes para pactar la investidura?
Por supuesto que no. Estoy convencida de que le hubiera dado una semana. Es muy del PSOE. Tenemos que tener un mínimo de lealtad institucional, y yo sí creo en la lealtad institucional, si no la democracia sería manga por hombro, pero el señor López no cree en ella. Yo he sido leal.
¿Se ha sentido personalmente traicionada?
Sí. Empezando por decir que la culpable del reparto de los escaños era yo y muchas cosas que, por lealtad institucional, me callo.
¿Está dando la batalla para encabezar la lista malagueña?
Yo no estoy en esa batalla. He sido cabeza de lista desde el 86 y mi partido pensó hace cuatro meses que era muy del pasado. Pero a mí me encantaría que hubiera más gente como Celia Villalobos en el PP, tan moderna como he sido yo, y sigo siendo, tan actual y tan progresista. Me gustaría que el número uno tuviera valía personal, sin incompatibilidades, que no fuera alcalde... pero yo no lo decido, lo hace el partido.
¿Cuando oye hablar de renovación generacional se da por aludida?
Para nada. La renovación no es un problema de edad sino de ideas y de actitud ante la vida. Conozco a muchos jóvenes muy viejos, muy viejos. Conozco a tíos de 40 años que hablan como si tuvieran 80. La renovación está en la ilusión, en la capacidad... ¿Que Juanma Moreno entiende que debe buscar una cara diferente? Celia Villalobos no necesita que su cara aparezca en los carteles, me conoce todo el mundo. Me siento muy querida en Málaga porque he estado muy cerca de la gente.
¿No tiene pendiente su partido un proceso de renovación?
Porque hayan llegado aquí el señor Pablo Iglesias, que no es renovación, o Albert Rivera, que lleva en el Parlamento catalán no sé cuánto tiempo... ¿de qué renovación estamos hablando? Esto no es una película, esto es una cosa muy seria, aquí hablamos del pan de 42 millones de españoles. Lo que hay que renovar son las ideas para que se adapten a las nuevas realidades, las
nuevas tecnologías y a la España de hoy.
¿Y tiene Rajoy esa capacidad para adaptarse a los nuevos tiempos?
Estoy convencida, porque es muy pragmático, muy razonable y está muy en la realidad del día a día.
¿Rajoy es su candidato para el congreso del Partido Popular?
Yo ahora mismo no veo a nadie más. Además, este no es un tema que nos preocupe en este momento. Estamos a lo que estamos, ganar las elecciones, conseguir los máximos apoyos posibles y gobernar los próximos cuatro años para crear dos millones de puestos de trabajo. Y estamos dispuestos a hablar con todo el mundo. Esos debates artificiales que quieren crearnos desde fuera no están dentro de nuestro partido.
El señor Rivera condiciona un futuro pacto a la continuidad de Rajoy.
Yo del señor Rivera no tengo nada que decir. Es un problema de los que quieran votarle. Nuestro objetivo es conseguir los máximos apoyos, convencer a los ciudadanos que nos votaron un día de que nos vuelvan a votar si quieren que este país vaya por un camino de sentido común y de seriedad. Y el día 26 ya hablaremos de otra cosa.
¿Ha pasado factura la corrupción o todavía no del todo?
La corrupción es un problema que a los que más nos fastidia, nos duele y nos cabrea es a nosotros por ver a compañeros que se han aprovechado del partido. Lo que nos gustaría es que hubiera la misma vara de medir para todo el mundo y que en mi tierra no se cerraran más casos de los ERE; que en el tema de los cursos de formación el PSOE midiera a su gente como nos mide a nosotros o que los medios de comunicación hablaran de este caso como hablan de nosotros. Yo creo que este Gobierno ha tomado las medidas oportunas, pero el que es corrupto es corrupto, sea ingeniero de caminos, taxista, ama de casa, periodista o diputado. Hoy la gente le da importancia a estas cosas y me alegro, porque impedirá determinadas actitudes de dejación que se han producido en el pasado en este país.
¿Ha habido dejación?
¿En el pasado?, mucha.
¿También en su partido?
En conjunto. Eso no es bueno para nadie.
¿Qué hubiera hecho usted en la misma situación de Rita Barberá?
Aquí hay un proceso abierto contra la diputada Victoria Rosell, jueza de Podemos, pero hay presunción de inocencia. Sin embargo, para mi amiga Rita, a la que se le acusa de haberse llevado 1.000 euros, no la hay. Vamos a darle a las dos por igual la presunción de inocencia.
¿Le gustaría repetir en la vicepresidencia primera?
Esa es una decisión de mi partido y de mi grupo parlamentario. Yo siempre estoy donde mi partido me pone.



