Antonio Hernando

13 / 05 / 2016 Luis Calvo
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Portavoz del PSOE en el Congreso.

“Iglesias representa el Podemos más intransigente y soberbio”

Sostiene que el PSOE no está preocupado por la confluencia entre Podemos e IU y aboga por recuperar tras el 26 de junio el espíritu de pacto que alumbró el acuerdo con Ciudadanos: “Si Pedro Sánchez gana las elecciones, la semana siguiente hay Gobierno de cambio”.

Antonio Hernando nos recibe en su despacho de un Congreso de los Diputados que no ha sido capaz de ponerse de acuerdo para elegir un presidente del Gobierno. Pese a ello, no abandona su optimismo vital. Como líder del equipo negociador socialista creyó en un acuerdo de investidura hasta el último momento. Ahora, como miembro del equipo de campaña, está seguro de que los electores premiarán el espíritu de acuerdo que ha mostrado el partido.

 

¿Teme el efecto de la confluencia Podemos-IU en las elecciones?

Yo creo que la suma de IU más Podemos les supondrá una pérdida de votos respecto a lo que tienen cada uno por separado. Desde luego no tenemos ningún temor al respecto. Uno puede considerar esa confluencia como una OPA amistosa, como hace la gente de IU, o una OPA hostil, como la de Podemos. Pero lo principal es que la voz cantante la va a seguir teniendo Pablo Iglesias. Y eso significa intransigencia.

 

¿No cree que vaya a disputar al PSOE la hegemonía de la izquierda?

No. Yo estoy convencido de que habrá muchos ciudadanos que votaron a Podemos en las pasadas elecciones que se consideren traicionados y abandonen esa opción. Pablo Iglesias ha decepcionado a mucha gente que se da cuenta de que no es de fiar depositar el voto en Podemos. Eso supone que Pablo Iglesias haga con ellos lo que le da la gana y no lo que la gente quiere.

¿Por qué lo llama “vetusta izquierda comunista”?

Por su antisocialismo. Yo creo que hay un comunismo en España que fue determinante en la Transición, con el que nos hemos entendido y gobernado en cientos de ciudades. Ese comunismo ayudó a que en España hubiese una transición pacífica y modélica. Pero hay algunos tics viejos que son profundamente antisocialistas. Y eso es lo que yo veo muchas veces en este Podemos y, sobre todo, en Pablo Iglesias.

 

Vio dos caras en Podemos. ¿Cree que Íñigo Errejón es más conciliador?

Claramente. De alguna manera, Pablo Iglesias representa el núcleo duro de Podemos, el más intransigente, el más soberbio. Errejón es bastante más dialogante. Con él habría sido posible llegar a acuerdos... si le hubiesen dejado.

 

¿Girará a la izquierda el PSOE para competir con Podemos?

Vamos a defender nuestro programa electoral, un programa socialdemócrata.

 

¿No va a cambiar nada?

No. Bueno, quizá pueda añadirse alguno de los temas que surgieron de las reuniones de los últimos meses con asociaciones y colectivos. Pero será básicamente el mismo con el que nos presentamos el 20 de diciembre. Creemos que es el adecuado para dar respuesta a los problemas que sufren los ciudadanos. La campaña se centrará en esas soluciones. Hablaremos de sanidad, de educación, de medio ambiente. Y sobre todo de empleo, emprendedores, autónomos... Esa será nuestra campaña.

 

¿Qué pasará con medidas del pacto con Ciudadanos como el fin de las diputaciones o el complemento salarial?

Nosotros nos sentimos orgullosos
 de lo que representó el acuerdo, de
 ese espíritu de pactar. El acuerdo, como concepto, creemos que sigue siendo válido e, insisto, nos sentimos orgullosos. Pero tenía una fecha de caducidad: cuando se convocaran nuevas elecciones.

 

¿Fue un error pactar esas medidas?

No, no, al revés. Insisto, nos sentimos orgullosos del acuerdo. El futuro va a pasar necesariamente por cesiones mutuas y mucho diálogo. No va a haber mayorías absolutas o mayoría amplias de unos partidos respecto a otros. Los acuerdos van a ser necesarios. Eso lo entiende ya cualquier ciudadano.

 

Pero supuso el bloqueo a cualquier acuerdo con Podemos.

Fue Podemos quien se bloqueó a sí mismo. Nosotros estuvimos negociando en paralelo con todas las fuerzas políticas que querían el cambio. Fue Podemos quien pegó el portazo. Y no una vez, sino dos o tres.

 

¿Por qué mantenían la vía de los 199 escaños con el acuerdo firmado? ¿Esperaban la adhesión de Podemos?

Pedro Sánchez dijo que iba a hablar a izquierda y derecha, con unos y otros. También decía que quería un pacto por encima de las siglas. Creímos que con el resultado del 20 de diciembre esa era la posibilidad más sensata para dar estabilidad al Gobierno. Fueron otros los que se excluyeron, los que no quisieron ni sentarse a hablar.

 

¿Siguen dispuestos a pactar con Podemos el 27 de junio?

Por supuesto que estamos dispuestos. Lo que esperamos es que Podemos no se vuelva a convertir en un freno del cambio como hizo tras el 20-D. Tenemos que quitar ese freno de la política española. Y hay una oportunidad excelente el próximo 26 de junio.

 

Iglesias les ha ofrecido una vicepresidencia en ese Gobierno del cambio.

Es lo que yo llamo la obsesión casi enfermiza de Pablo Iglesias por los sillones. El otro día decía, medio en broma, medio en serio, que en el juego infantil de las sillas, seguro que Iglesias siempre era el primero en sentarse [ríe].

Al día siguiente de convocar elecciones, Iglesias ya estaba hablando de sillones. No me parece serio. Y no es solo eso. Durante las negociaciones de Podemos e IU, la carta que envía el secretario de Organización de Podemos [Pablo Echenique] habla de cuántos puesto de salida plus se ofrecen, cuantos de salido no plus y cuántos de categoría superior que solo necesitan un 0,5% de los votos para salir... Es una concepción de la política tremendamente vieja, en términos exclusivamente de poder, puestos y sillones.

Pero es parte de la negociación.

Yo creo que hay que hacer otra cosa. Prefiero hablar de política que de sillones. Nosotros el día 27 hablaremos de política y hablaremos con quien en ese momento represente las ganas de cambio de la sociedad española. Y ese cambio para nosotros es sinónimo de cambiar al PP, de mandar a Mariano Rajoy a la oposición y hacer políticas distintas a las que él ha aplicado en estos cuatro años.

¿Descartan por completo una gran coalición?

Absolutamente descartado. El PSOE sobre esto creo que ha dado suficientes pruebas. En España no es posible esa gran coalición entre PSOE y PP. España no es Alemania, como querrían algunos, ni la derecha española es la derecha alemana. La dirección del PSOE y Pedro Sánchez son garantía de que nunca habrá una gran coalición.

 

¿Tampoco negociarán esta vez con independentistas?

No. Esas dos líneas las vamos a mantener. No creemos que se pueda basar el Gobierno de España en unos partidos que buscan separar una parte del país. Eso generaría mucha inestabilidad en el Gobierno de España. En todo caso, pudimos haberlo hecho ya y no lo hicimos. Ya podíamos habernos echado en sus brazos. Llevan cuatro meses ofreciéndolo y Pedro Sánchez ha demostrado que no lo vamos a hacer.

 

Entonces, si se repiten los mismos resultados, ¿seguiremos sin salida?

Cuanto más fuerte esté el PSOE, más posibilidades hay de que exista un cambio real en España. Y en todo caso, si Pedro Sánchez gana las elecciones, la semana siguiente hay un Gobierno de cambio. Rajoy ganó las elecciones, quedó primero y en cuatro meses no ha habido Gobierno.

 

¿Por qué dicen ahora que Ciudadanos es derecha y está muy lejos del PSOE?

Es que nunca hemos negado que Ciudadanos sea un partido de centro derecha. En absoluto. Llegamos a un acuerdo en el que ambos cedimos. Era algo imprescindible en aquel momento. No hay una cercanía ideológica entre PSOE y Ciudadanos. Y aún menos con el PP y hay muchos que siguen pidiendo una gran coalición.

 

¿Hay más cercanía con Podemos o con Ciudadanos?

Lo que hay en Ciudadanos es limpieza...

 

¿No la hay en Podemos?

Sí, pero Podemos se ha autoexcluido, Pablo Iglesias no quiere hablar de políticas, solo de poder.

 

Insisto, ¿hay más cercanía ideológica con Podemos que con Ciudadanos?

La cercanía ideológica es evidente que es mayor con los partidos de izquierda. Pero en el caso de Podemos, ha optado por bloquear el cambio.

 

Guillermo Fernández Vara dice que Susana Díaz hará bien en presentarse al 39º congreso del partido. ¿Qué le parece?

Más allá de lo que unos y otros dicen, yo cada vez que escucho a Susana lo único que oigo es que su compromiso es con Andalucía. Y la creo.

 

¿Perjudica al PSOE el ruido interno?

Yo creo que tenemos que centrarnos en los problemas de los ciudadanos y hablar de nuestro programa electoral. Todo lo demás, los congresos o cuestiones internas no le interesan a la mayoría de la gente.

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