Un infierno fiscal para los ricos
El Impuesto sobre el Patrimonio que aplica Extemadura, con un tipo máximo del 3,75%, es el más alto del mundo
La Comunidad Autónoma de Extremadura, que preside el socialista Guillermo Fernández Vara, es el mayor infierno fiscal del mundo para los ricos y también para los no tan ricos. La Comunidad extremeña puede presumir de tener el Impuesto Sobre el Patrimonio más gravoso del mundo, con un tipo máximo de hasta el 3,75%, muy superior a los del resto de España y también al de Francia (1,5%) o Noruega (0,8%), según un estudio realizado por Cristina Berechet, máster en Economics and Finance por la Universidad de Navarra, para la Unión de Contribuyentes.
El informe detalla como el Impuesto sobre el Patrimonio español, que nació como "excepcional y transitorio" en 1979, fue consolidado en 1991, suprimido en la práctica en 2008 y vuelto a reintroducir transitoriamente en 2011, es mucho más gravoso que el famoso y tan puesto como ejemplo Impuesto de Solidaridad de Riqueza en Francia. Además, las competencias específicas que tienen las Comunidades Autónomas sobre este tributo hacen que un extremeño pague por patrimonio el doble que un contribuyente francés. Por el contrario los contribuyentes de Madrid, Vizcaya y Álava, por ahora, están exentos de este impuesto de una u otra manera, lo que ha contribuido a que residentes en otras Comunidades trasladen sus domicilios fiscales a estas últimas.
Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana y Navarra son sin embargo, las Comunidades que castigan más a los patrimonios menores. Así, un contribuyente con un patrimonio de 800.000 euros no pagaría nada en Francia. En Aragón debería pagar 1.164 euros, en Cataluña, 770; en Valencia, 539 y en Navarra, 476. En Extremadura le bastarían 300 euros para estar en paz con el fisco, mientras que la media en España se queda en 321 euros para quiénes declaren esos 800.000 euros.
Todo se multiplica a medida que el patrimonio es mayor y es ahí en dónde Extremadura se convierte en un infierno fiscal, aunque hay Comunidades que no le van a la zaga. Un extremeño que declare un patrimonio de 4 millones de euros deber abonar a Hacienda un total de 54.820 euros, exactamente el 112% más que si viviera en Francia, en donde a cuenta del citado Impuesto de Solidaridad a la Riqueza le bastarían 25.690 euros para cumplir con el fisco. Y si el extremeño fuera más rico y su patrimonio fuera de 15 millones de euros, tendría que dedicar 410.656 euros a pagar el impuesto e patrimonio, mientras que en las mismas condiciones un residente francés pagaría 173.190 euros. Cifras algo inferiores, pero también abultadas reclamaría el fisco autonómico a los residentes en todas las Comunidades -incluidas las que gobierna el PP- con la excepción de Madrid y las provincias forales de Vizcaya y Álava.
Por otra parte, los ingresos fiscales por patrimonio tanto en España como en Noruega y en Francia siempre han representado un porcentaje mínimo del PIB. En España ahora está en el 0,11% del PIB, mientras que Francia llega al 0,24% y Noruega al 0,30%. La diferencia se explica sobre todo por la ausencia del impuesto en Madrid, Vizcaya y Álava y en cómo muchos contribuyentes se han refugiado en esas islas fiscales. Sin embargo, en ningún país la fiscalidad sobre el patrimonio ha significado grandes aportaciones a las arcas públicas y así, por ejemplo, en Alemania, en donde fue declarado inconstitucional, apenas aportaba el 1% de la recaudación total del fisco germano.


