Las familias no saben dónde ahorrar
Los bajos tipos de interés empujan a los hogares a dejar el dinero en la cuenta corriente.
Definitivamente, los ahorradores domésticos españoles no saben dónde poner el dinero. El colchón no parece haber sido la fórmula elegida por la mayoría de ellos. Según las cuentas financieras de los hogares realizadas por el Banco de España, el efectivo en manos de las familias españolas incluso ha caído en los últimos años. Ha pasado de 75.440 millones en 2014 a 69.684 millones al terminar el primer trimestre de 2016. Y lo peor para las economías familiares es que el dinero ahorrado en depósitos a tipo cero ha aumentado considerablemente al pasar de 376.097 millones a 31 de marzo de 2015 a los 444.755 millones al acabar el primer trimestre de este año. Son 68.658 millones por los que los bancos pagaban algo antes y ahora pasan a engrosar los saldos de las cuentas corrientes sin remuneración.
En paralelo a esto, y motivado por la presión de los tipos bajos del Banco Central Europeo (BCE), el saldo de los depósitos a plazo, que cada vez dan menos dinero, ha bajado de 394.604 a 333.706 millones en los doce meses que van de marzo de 2015 al mismo mes de 2016. Y es que estos depósitos apenas están dando en estos momentos intereses del 0,2% y en muchos casos, si se buscan plazos cortos, el tipo es aún menor. “Los ahorradores –dice un directivo bancario– tienen pocas alternativas rentables y seguras. Quienes no quieren asumir riesgos prefieren dejar su dinero aunque sea a tipo cero pero sin arriesgarse a perder parte”.
Esto se ve claramente cuando se comparan las cifras totales de depósitos y efectivo juntos (lo que los técnicos llaman liquidez) de los hogares españoles entre marzo de 2015 y el mismo mes de 2016. La cantidad total ha pasado de 844.432 a 848.145 millones de euros. Esto significa que prácticamente no ha variado y que lo que ha ocurrido es que el dinero que ha ido saliendo de los depósitos a plazo se va quedando en las cuentas corrientes a la espera de mejores tiempos para buscar productos rentables y seguros, “que son los que buscan la inmensa mayoría de los inversores domésticos para sus ahorros”, señala el directivo bancario citado.
Fondos de inversión
También llama la atención que según estas cuentas del Banco de España, el dinero de las familias en fondos de inversión ha pasado de 248.823 a 244.124 millones entre marzo de 2016 y el mismo mes de 2016. Es decir, que el saldo global casi no ha sufrido variación en estos doce meses. Pero igual que ha pasado en los depósitos, la procesión va por dentro. Lo que sí ha habido es un trasvase de inversión desde unos fondos a otros en busca de mayor seguridad a cambio muchas veces de menor expectativa de rentabilidad.
Una cosa que se ha notado ha sido la huida desde los fondos que invierten en renta variable (acciones de empresas cotizadas en bolsa) hacia los que ponen el dinero en activos de renta fija (deuda pública y privada). Esto se debe, según los expertos, al aumento de la incertidumbre política (con el brexit británico en el medio) y a los vaivenes que han dado las bolsas en los últimos meses.
De esta forma, según los datos acumulados del primer semestre de este año por la patronal del sector Inverco, mientras los fondos garantizados (con bajísimo riesgo) subían las suscripciones netas de partícipes (nuevas suscripciones menos reembolsos) en 3.068 millones, los de renta mixta (con exposición a los vaivenes de las bolsas) veían cómo los inversores solicitaban reembolsos netos por importe de 2.571 millones de euros. Los fondos que invierten en renta variable pura (solo en bolsa) han tenido reembolsos netos por valor de 1.417 millones en el semestre. De ellos, 510 millones corresponden a fondos dedicados a la bolsa española.
Los hogares tienen, al menos de momento, pocas opciones para dejar el dinero y eso se nota en las cifras.



