Las burbujas de la economía china
La bolsa china se ha encontrado en mitad de un difícil equilibrio de sus autoridades económicas.
En China son conocidas desde hace tiempo dos burbujas. La primera, la inmobiliaria. Lleva varios años en los que la actividad relacionada con la construcción y venta de viviendas supone más del 10% del PIB. La otra es la del crédito. La deuda de las empresas chinas supera ya desde hace más de un año a la que acumulan todas las corporaciones empresariales de EEUU. La tercera que pronostican algunos es la burbuja de la bolsa.
En Shanghái, el corazón financiero de la emergente China, la bolsa ha visto cómo sus cotizaciones caían más de un 30% en un mes y se han encendido todas las alarmas, incluidas las del Gobierno. Las autoridades económicas del país asiático saben que no pueden subir los tipos de interés porque ahogarían a las empresas endeudadas. Pero también hay que alimentar con dinero una economía que crece al 7% anual. Un difícil equilibrio que se ha topado con la bolsa.
La búsqueda de nuevas fuentes de financiación ha hecho de la bolsa china un auténtico espectáculo de continuas salidas a cotizar. Con los tipos de interés altos, para muchos es más rentable dejar su dinero en otro sitio. Se ha producido una cosa que fuera de China es muy normal: cuando sube mucho la oferta (acciones de empresas) y no hay una demanda equivalente (inversores), el precio cae. Bienvenidos al capitalismo.



