La liquidez aparente de algunos fondos
Los fondos inmobiliarios británicos han vuelto a mostrar que las ofertas de liquidez son aparentes.
El triunfo del brexit en el referéndum británico ha provocado la suspensión de los reembolsos de al menos seis fondos de inversión inmobiliaria en el Reino Unido. En la práctica, los partícipes de dichos fondos se han encontrado atrapados, sin poder hacer líquida su inversión. La liquidez teóricamente ofrecida por estos fondos inmobiliarios se torna imposible en momentos de una elevada solicitud de reembolsos
Los fondos inmobiliarios que han suspendido los reembolsos invierten directamente en activos inmobiliarios, principalmente inmuebles comerciales. Como es obvio, hacer líquidos este tipo de activos vendiéndolos no es inmediato, requiere su tiempo. Agrupar activos de esta naturaleza en un fondo de inversión y ofrecer una liquidez semanal o incluso diaria a los partícipes, inevitablemente trae problemas en momentos de tensión como los vividos tras el referéndum.
Ningún producto financiero debería ofrecer liquidez con una frecuencia superior a la del activo subyacente donde realmente se invierte. Si se estima que hacer líquido (vender) un inmueble requiere un periodo medio de seis meses, no se debería ofrecer la posibilidad de reembolsar o de hacer líquida la inversión con una frecuencia mayor a la del activo subyacente. Si la liquidez ofrecida al cliente es diaria, pero los activos donde invierte el fondo no tienen liquidez en ese plazo, existe un alto riesgo de someter a los inversores a un corralito, aunque sea temporal.
Lo acontecido ahora en el Reino Unido ya ocurrió en España con los principales fondos de inversión inmobiliaria hace más de un lustro. Aunque la liquidez ofrecida a los partícipes era trimestral o incluso semestral, tras el estallido de la burbuja inmobiliaria las gestoras de dichos fondos tuvieron que suspender los reembolsos y proceder a una venta ordenada de los activos inmobiliarios, satisfaciendo las órdenes de reembolso en plazos muy superiores a los previstos inicialmente en las condiciones de cada fondo.
Soluciones
El volumen de activos en las REIT (el equivalente a las Socimi españolas) en el Reino Unido supera los 50.000 millones de euros. Estas sociedades no tienen el problema de iliquidez de los fondos de inversión. El inversor tiene acciones de una sociedad (REIT) que cotizará a un determinado precio. Si desea vender una cantidad elevada de acciones en momentos de tensión el precio caerá, incluso fuertemente, hasta que a un determinado precio otro inversor decida comprar dichas acciones. A diferencia de los fondos inmobiliarios, la liquidez la aporta el mercado y no el propio fondo de inversión. Por lo tanto, la REIT (o Socimi) no se ve obligada a vender ningún activo, aunque exista un elevado porcentaje de sus accionistas que deseen desprenderse de sus acciones. El riesgo es de precio, no de corralito.
Quien tras el brexit deseó vender sus acciones de Merlin Properties, una Socimi que cotiza en la bolsa española, llegó a hacerlo con un 15% de caída respecto de la cotización del día anterior. Quien compró en los mínimos de ese día, de momento disfruta de una plusvalía latente del 15%. En cualquier caso, la Socimi no se ha visto obligada a vender ningún activo, porque quien facilita la liquidez es la bolsa.



