La empresa pide estabilidad

01 / 06 / 2016 Miguel Cifuentes
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Los empresarios españoles afrontan las elecciones generales del 26-J con la petición prácticamente unánime de que de ellas salga un Gobierno moderado, reformista y estable. Ven a Unidos Podemos como un peligro.

Los empresarios solo esperan de los comicios del 26 de junio un Gobierno estable, moderado, que asegure la recuperación económica y dé confianza a la comunidad de los negocios y a los mercados internacionales. Lo que no quieren es un Gobierno donde haya partidos populistas, que comprometan la recuperación económica. Esta es la postura de varias de las grandes patronales y organizaciones sectoriales, sondeadas sobre los próximos comicios por TIEMPO.

En la gran patronal (CEOE), así como en la patronal de las pymes (Cepyme) y en la madrileña (CEIM), afirman no tener criterio sobre quiénes deben formar Gobierno. “Eso –señalan– lo dirá el resultado de las urnas; solo podemos manifestar el sentir mayoritario de los empresarios y lo que creemos que es bueno para España”. En las próximas semanas las patronales van a publicar su posición ante las elecciones, con la exigencia de un Gobierno moderado, estable y reformista. Hay un consenso generalizado en que PP, PSOE y Ciudadanos cumplen los mínimos requisitos (partidos nacionales y constitucionalistas) para formar Gobiernos con esas características. La coalición Unidos Podemos, por el contrario, no suscita la más mínima simpatía en el sector empresarial, por decirlo suavemente. “Sus propuestas son disparatadas y faltas de sentido económico”, según estas tres patronales.

Bernardo Aguilera, director del departamento de Economía de la CEOE, es rotundo. “Hace falta –dice– un Gobierno estable que baje el déficit, la deuda y el paro, que dé confianza a los empresarios y a los inversores, a los mercados internacionales, y que asegure el crecimiento y el empleo. Un Ejecutivo que cree las condiciones para un crecimiento económico sostenido y que cumpla los pactos de estabilidad comprometidos con la Unión Europea”.

Según Aguilera, “las propuestas para regatear los objetivos de déficit público, abrir la mano en gasto público y no seguir en la senda de las reformas estructurales emprendidas son una apuesta para ir hacia atrás de nuevo y poner en riesgo la incipiente recuperación económica actual. Los votantes deben valorar y votar en consecuencia”. Este directivo de la CEOE es reticente con los partidos que hablan de un Gobierno de cambio y progreso, “si no explican las consecuencias de proponer políticas económicas no ortodoxas. Esas políticas no ortodoxas o populistas pueden llevarnos por el camino de Grecia o de Portugal, el primero con problemas gravísimos de sostenibilidad, y el segundo, cojo y con falta de dinamismo. Hablar de cambio sin más es no decir nada, es un reclamo para captar votos”.

La Asociación Española de Banca (AEB), la patronal bancaria, por su parte, asegura no tener una postura institucional y remite a las palabras de su presidente, José María Roldán, reiteradas los últimos días. “No tenemos opinión sobre el Gobierno futuro. Aceptaremos lo que digan las urnas el día 26 de junio. Solo pedimos un Gobierno estable que afronte los problemas y las reformas pendientes, que ya son sabidas y conocidas”.

CEIM, la patronal de Madrid, coincide en los objetivos que debe tener el próximo Gobierno. Francisco Aranda, exvicepresidente de la organización, subraya la reducción del desempleo, del déficit y de la deuda como las tres prioridades. “Necesitamos un marco seguro para las empresas y menos impuestos y cotizaciones sociales. Primero hay que poner las bases para la inversión y el empleo y luego vendrá el momento de repartir la riqueza y mejorar el Estado del bienestar. Los partidos que anuncian la recuperación de viejos impuestos y crear otros nuevos ya sabemos dónde nos llevan, al estancamiento y la recesión de nuevo”.

La patronal catalana calla

Fomento del Trabajo, la patronal catalana, mantendrá silencio ante las próximas elecciones generales. Esta actitud se debe, según medios oficiosos de la ejecutiva, “a la gran incomodidad en la que estamos desde las elecciones plebiscitarias de 2015, con un escenario de incertidumbre lamentable, que tiende a empeorar por la actitud obstruccionista y chantajista de la CUP en el Parlament y su ambiguo apoyo a la Generalitat“.

Los empresarios catalanes no romperán su mutismo, salvo que se produzca una circunstancia excepcional. Fuentes de Fomento señalan que “por ahora mantenemos un prudente silencio. Cataluña atraviesa un momento muy delicado, con un Gobierno peculiar, asimétrico y oportunista, apoyado por dos partidos independentistas y chantajeado por la CUP, que exige la ruptura inmediata con España y la proclamación de la república”. Por si no hubiera suficientes problemas, “se mantiene una hoja de ruta separatista que es una apuesta por la incertidumbre y la inestabilidad política y económica. Y para remate, Convergència Democràtica de Cataluña se va a refundar como nuevo partido, como un partido netamente independentista. Tenemos un escenario penoso, de incertidumbre, que nos obliga a la prudencia. Cualquier cosa que decimos en Cataluña en los últimos años se tergiversa”.

Otra vez, no

El Círculo de Empresarios, por su parte, mantiene la misma posición que difundió ante las elecciones del 20 de diciembre de 2015: la necesidad de un Gobierno estable, fruto de pactos lo más amplios posibles, y que rebaje las altas cifras de paro, el déficit y la deuda públicas. Jesús Sáinz, su secretario general, subraya que “las elecciones del 26 de junio son una oportunidad para que los partidos formen un Gobierno estable, con un programa de reformas creíble y realizable. La pluralidad no es mala si los partidos aprenden a pactar. El que varios partidos formen Gobierno no es malo ni una complicación si hacen lo que interesa al país y no lo que les interesa a ellos. Esperemos que no se repita un escenario de incertidumbre, sin Gobierno, otros seis meses”.

Grupo Zeta Nexica