La bolsa, bien, gracias

04 / 01 / 2016 José María Vals
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Aunque no ha sido el año más rentable del Ibex 35, la bolsa española sigue gozando de buena salud. Los estrenos de nuevas empresas y la marcha de la economía auguran un 2016 con cotizaciones al alza en valores clave

Las empresas españolas han cumplido durante 2015 varias de las cosas que siempre piden los analistas y gurús bursátiles: han incrementado sus beneficios, siguen siendo generosas con el reparto de dividendos y han continuado con la tendencia de reducción del endeudamiento (ver gráfico). Sin embargo, la marcha del Ibex 35 no ha vivido el mejor de sus ejercicios. Con una pérdida de rentabilidad de alrededor del 4% al llegar a las fiestas navideñas, la cotización media del índice ha sufrido en sus carnes las incertidumbres de los mercados internacionales y algunos castigos particulares, como el registrado por las cotizaciones de los bancos, que no acaban de levantar cabeza.

Para 2016, algunos analistas prevén un ejercicio mejor para la bolsa española, por dos causas. La primera, porque el castigo infringido a los bancos a lo largo de 2015 puede convertirse en un potencial de revalorización que llegaría hasta el 20% según un análisis realizado por Deutsche Bank. La segunda, que el mercado bursátil está ganando terreno como destino de inversiones de los gestores. Algunas proyecciones, como la realizada por ejemplo por Andbank, prevén un cierre de 2016 con un Ibex en el entorno de los 11.100 puntos, muy por encima del registrado en las últimas semanas.

De cualquier manera, la bolsa española en 2015 contiene datos positivos. Antonio Zoido, presidente de Bolsas y Mercados Españoles (BME), la sociedad que gestiona la bolsa, se ha encargado de recordarlo al presentar el balance del año. Uno de estos puntos positivos es, sin duda, el valor conjunto de las sociedades según su cotización en bolsa. “La capitalización –señala Zoido– se ha mantenido por encima del billón de euros por tercer año consecutivo, algo que no ocurría desde antes de la crisis. La bolsa española se mantiene así en el grupo de las grandes del mundo por valoración de sus cotizadas. Desde los mínimos de 2012, y sin tener en cuenta empresas domiciliadas en el extranjero, las cotizadas españolas han aumentado su valor en 375.000 millones de euros”.

Otro de los hitos del año será el volumen de contratación registrado por la bolsa, que sobrepasará los 900.000 euros, con un crecimiento superior al 11% sobre la cifra registrada en 2014. “El efectivo medio por operación ha sido de 15.540 euros, el más alto de los últimos tres años. El número de operaciones se mantiene próximo a la zona de máximos históricos al superar los 57 millones”, añadía el presidente de BME.

“Extranjeros y particulares –señala Zoido– han confiado en la bolsa para canalizar y rentabilizar sus ahorros. Igualmente, un número mayor de empresas ha optado por acudir al mercado como sistema de financiación y de facilidad para el crecimiento. El ritmo de financiación proporcionado por la bolsa ha sido siempre elevado, y lo ha mantenido incluso en plena crisis, respondiendo así a las dificultades de obtener crédito. En cinco años, la bolsa española ha aportado a las cotizadas más de 215.000 millones de euros”.

Estrenos. Todo esto tiene su más claro exponente en la cantidad de dinero obtenida por las empresas que han decidido salir a bolsa en busca de fondos. Durante 2015 se han producido 23 incorporaciones de sociedades al mercado cotizado. Siete de ellas han entrado en el mercado continuo, del que algunas han saltado ya al Ibex. Las 16 restantes han comenzado a cotizar en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB), pensado para compañías de menor tamaño. En total, los fondos captados a inversores a través de todas estas salidas a bolsa han rozado los 8.500 millones de euros, contando las acciones colocadas en el mercado por Oryzon, que ha protagonizado el último estreno del año.

Y en este punto, Zoido se muestra optimista para los próximos años, en los que los analistas prevén que en 2017 se alcancen los 250.000 millones de euros de captación de fondos por salidas a bolsa en todos los mercados de valores regulados “En este escenario –señala el presidente de BME–, España sería el segundo mercado más activo, con un crecimiento superior al 200% entre 2015 y 2018. Sin duda, una oportunidad única para la economía y para la creación de puestos de trabajo, tal y como han señalado numerosos estudios”. Para 2016 ya hay varias salidas a bolsa programadas en España, como Ibercaja y BME.

Los inversores extranjeros, que ya copan el 44% de la capitalización de la bolsa española, optan por invertir aquí, entre otras cosas, por la elevada rentabilidad de los dividendos. Las empresas cotizadas han repartido, hasta noviembre, 24.500 millones de euros en dividendos, importe que se sitúa en la media de los últimos años y que lleva a la rentabilidad por dividendo de la bolsa española a superar el 4,7%, siendo de las más atractivas a escala mundial.

De esta cantidad repartida en dividendos, un tercio ha llegado a los accionistas a través de pago en acciones mediante el denominado script dividend, fórmula en la que se da a los accionistas la posibilidad de elegir entre cobrar en títulos o hacerlo en efectivo. Este tipo de remuneración tenderá a disminuir en los próximos meses, ya que algunos grandes bancos como Santander o CaixaBank que lo han venido aplicando de forma ininterrumpida en los últimos años han decidido volver paulatinamente al pago exclusivamente en metálico.

En la línea de salida. Para el futuro inmediato, Zoido sigue defendiendo el mercado de valores como fuente de financiación que equilibre el balance de las empresas: “Desde hace varios años  hemos señalado el tremendo valor de una mayor contribución de la financiación vía mercado para lograr una estructura más equilibrada de los balances y esquema financiero de las compañías”.

“La crisis –añade–, que ha puesto en evidencia el excesivo endeudamiento y apalancamiento a nivel global, ha convertido ese análisis en casi un mantra necesario: las empresas deben contar con estructuras financieras más equilibradas, menos dependientes de la financiación bancaria y con mayor uso del capital acciones. Las actuaciones en esa dirección no han hecho más que empezar, pero representan una opción muy positiva para el desarrollo de los mercados de valores y debo recordar que las condiciones de salida del mercado español son excelentes en términos totales y competitivos”.  

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