La banca italiana, otra vez en cuestión
El plan del Gobierno italiano para sanear la banca del país sigue dando quebraderos de cabeza.
Los vaivenes sufridos por las bolsas y los mercados financieros tras el no inglés a seguir en la UE han servido también para poner algunas cosas en su sitio. Por ejemplo, tras un aumento de la prima de riesgo de prácticamente todos los países periféricos de Europa, la paulatina vuelta a la normalidad se saldaba, una semana después de la consulta sobre el Brexit, con una prima de riesgo italiana por encima de la española, después de muchos meses en los que era justo al revés.Parte de la culpa la tiene el sector bancario italiano, sobre el que los propios medios de comunicación transalpinos hablan de dudas acerca de su solvencia. Los bancos italianos, y ese es un dato incontestable, tienen créditos dudosos por importe superior a los 350.000 millones de euros, lo que representa el 17% del total. Esa es una losa que el propio Gobierno del país ha intentado atajar sin que los mercados vean avances.A principios de año, el Ejecutivo italiano logró que las autoridades comunitarias le dieran el visto bueno a un plan para empaquetar activos tóxicos que luego serían vendidos con aval del Estado para limpiar la banca. La limpieza se sigue retrasando y ahora ya se habla abiertamente de que el Gobierno de Matteo Renzi puede acabar teniendo que poner sobre la mesa entre 30.000 y 40.000 millones de euros para salvar a la banca.



