Jóvenes y empleo siguen sin llevarse bien
La recuperación del empleo sigue dejando atrás a los jóvenes y a los trabajadores extranjeros.
El mercado laboral español sigue dejando de lado a los jóvenes. A pesar del dinamismo que destaca el Boletín Económico del Banco de España en su última edición, donde se destaca la positiva creación de empleo en 2015, las cosas no pintan bien para quienes buscan trabajo a una edad temprana. “De hecho, es sorprendente ver que del cerca de medio millón de nuevos empleos creados este año, más de 400.000 corresponden a personas mayores de 44 años; 70.000, a personas en edades comprendidas entre 25 y 44 años; y solo 42.000 han sido para jóvenes menores de 25 años”, señala el último análisis de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).
Efectivamente, los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del último trimestre de 2015 no dejan lugar a dudas. Hay dos colectivos, los jóvenes y los extranjeros, que están renunciando a buscar trabajo porque, o bien no lo encuentran, o bien las condiciones que se les ofrecen no les compensan o son incompatibles con su forma de vida.
Comenzando por los jóvenes, si a finales de 2011 había en España 7.342.000 habitantes de entre 16 y 29 años de edad, al terminar 2015 la cantidad se había reducido a 6.552.400 personas. Entre medias, el cambio demográfico y el envejecimiento de la población han disminuido en cerca de 800.000 el número de jóvenes. Sin embargo, este descenso en la cantidad de población joven en busca de trabajo no ha hecho que los que quedan lo encuentren ahora con mayor facilidad que antes
Al finalizar el último trimestre de 2011, el 61,43% de los jóvenes de entre 16 y 29 años se integraban en la categoría de población activa, que suma a quienes tienen empleo y a quienes lo están buscando. Cinco años después, el porcentaje ha disminuido hasta el 55,86%. Esto significa que entre ambas fechas, el número de jóvenes con trabajo o buscando un empleo ha descendido de 4.510.500 a 3.660.300 personas. Como la tasa de desempleo se mide dividiendo el número de parados entre la cifra de población activa, la estadística dice que el desempleo ha bajado entre los jóvenes del 42,4% al 36,7%% en los últimos tres años, pero una parte sustancial de este descenso se debe a que cada vez hay menos población de esa edad en busca de trabajo, lo que disminuye el numerador de la división y reduce la tasa final.
Población foránea. En cuanto a los extranjeros, si al terminar 2011 el 67,86% de ellos se integraban en la categoría de población activa, cinco años después el porcentaje es del 64,29%. Entre ambas fechas, el número de población foránea con trabajo o buscando un empleo ha descendido de 3.386.100 a 2.1720.700 personas, en un periodo en el que los extranjeros residentes descendían también en cerca de 700.000 personas.
De hecho, a pesar de que las tasas de desempleo han bajado en ambos colectivos, el número de jóvenes con trabajo ha pasado de 2.895.100 a 2.373.700 entre diciembre de 2011 y el mismo mes de 2015 (521.400 menos) y el de extranjeros con empleo ha pasado de 2.216.600 a 1.948.700 en el mismo periodo, lo que significa una caída de 267.900 personas. Este es uno de los viejos secretos de la estadística de empleo. Cuantas menos personas buscan trabajo, menor es también la tasa de paro aunque no se creen puestos de trabajo. Donde sí se nota, sin embargo, es en el número de cotizantes a la Seguridad Social, que también es menor entre jóvenes y extranjeros.



