Jordi Gual sustituye a Fainé en CaixaBank
El nuevo presidente de CaixaBank será un hombre de la casa y no tendrá poder ejecutivo pleno.
Isidro Fainé, que el próximo 10 de julio cumple 74 años, ha agotado el plazo legal para dejar la presidencia de CaixaBank. El 30 de junio de este año era la fecha límite para seguir en el cargo y para ese mismo día el banco convocó un consejo de administración extraordinario con el fin de tratar, y aprobar, un único tema: la renuncia del propio Fainé y su sustitución por Jordi Gual. Era el último de los presidentes que provenía de una caja (en este caso de La Caixa) en anunciar sus intenciones. Tenía que elegir entre ser presidente del banco o de la fundación que es su accionista principal.
Al final, tal como se esperaba, Fainé ha decidido dar un paso a un lado y quedarse como presidente de la Fundación La Caixa y de Criteria Caixaholding, sociedad esta última que acumula dentro de su cartera participaciones importantes en Gas Natural Fenosa o Repsol, entre otras, además de tener el 40% del capital de CaixaBank. Para un futuro más o menos inmediato (el grupo se ha comprometido a hacerlo en año y medio), esta participación debe ser reducida para cumplir con los requisitos exigidos por el Banco Central Europeo (BCE) para todos los bancos que provienen de cajas de ahorros.
Una de las cosas que sí ha cumplido Isidro Fainé con este relevo es seguir las indicaciones (no vinculantes aún) del BCE para que los presidentes de los bancos no sean quienes mandan en el día a día de las entidades financieras. Las autoridades europeas de supervisión prefieren que eso lo hagan los consejeros delegados y que los presidentes tengan un papel más institucional y sus decisiones importantes se limiten a las grandes líneas estratégicas.
Papeles
Eso es, precisamente, lo que harán a partir de ahora en CaixaBank el nuevo presidente, Jordi Gual, y el consejero delegado, Gonzalo Cortázar, que seguirá en un puesto que ya desempeña desde julio de 2014, fecha en la que sustituyó a Juan María Nin. El nuevo presidente, Jordi Gual, es un hombre de la casa, que lleva media vida en el prestigioso Servicio de Estudios de La Caixa. Además, aprovechando la reestructuración que CaixaBank realizó en julio de 2014, Gual fue nombrado director ejecutivo de Planificación Estratégica, con dependencia directa de Isidro Fainé.
Jordi Gual puede ser considerado, pues, un hombre de Fainé. Nacido en 1957, con un gran prestigio académico (es profesor del IESE e investigador del Center for Economic Policy Research de Londres), el nuevo presidente no ejecutivo de CaixaBank lleva ya dos años familiarizándose con el día a día de la planificación estratégica del banco desde el puesto en el que le puso su ahora antecesor, y desde el que han compartido las grandes decisiones.
Para Isidro Fainé comienza una nueva etapa profesional justo en una de las zonas del grupo que más le gusta: la fundación. Para Jordi Gual también se abre un nuevo reto. La banca europea se enfrenta a una importante transformación derivada de la necesidad de acomodar las estructuras a las nuevas exigencias de un mercado financiero cuyos tipos próximos a cero merman la rentabilidad y cuyo proceso creciente de digitalización obliga también a acomodar las redes comerciales, tanto en número de oficinas como en las plantillas de trabajadores.
Jordi Gual, que entró en la estructura de La Caixa antes incluso de que Fainé llegara a presidente (era director general con casi plenos poderes) tomará posesión de su cargo de forma efectiva cuando llegue la aprobación definitiva de su nombramiento por parte del supervisor europeo, que ya ha sido consultado y no ha puesto pegas a la operación.



