España resiste la ola Volkswagen
La industria española del automóvil resistirá la crisis de Volkswagen a pesar de que las marcas de la multinacional alemana se encuentran entre las más vendidas. Nadie espera una caída brusca de matriculaciones
El sector del automóvil español resistirá la crisis de Volkswagen, aunque habrá daños colaterales para el gigante alemán y su filial Seat. Al menos esa es la opinión unánime en el sector del automóvil, sacudido por el escándalo de los motores diésel trucados de la marca germana. “No esperamos nada negativo para el conjunto del sector, ni en la producción ni en las ventas. Confiamos en que se vendan en España en este año 2015 algo más de un millón de vehículos y que la producción rebase ligeramente los dos millones. Se exportará el 82% de la producción, hemos bajado del 90% del inicio de la crisis ya que hay más demanda nacional. O sea, que todo se desarrollará según lo previsto”. Es la versión del portavoz de la patronal de los fabricantes de coches y camiones, Anfac.
En la misma línea admite, oficiosamente, que “hay un daño reputacional para el fabricante implicado y todas sus marcas, entre las que está la filial española Seat. Pero Volkswagen tiene la suficiente solvencia como para afrontar y solucionar el problema de cara a sus clientes y recuperar el prestigio que siempre ha tenido”. En el sector nadie cree que un incidente como el ocurrido, aunque sea grave, tenga que salpicar al conjunto de esta industria, que supone el 10% del PIB de España, y dos millones de personas viviendo en su entorno
de actividad industrial, comercial y
exportadora.
Lo que sí preocupa a la patronal es que se produzca un endurecimiento de las normas de control y revisión anticontaminación de la Unión Europea sobre los motores diésel. “El problema existe con los motores diésel antiguos, los diésel nuevos ya no contaminan prácticamente nada. La última normativa medioambiental europea es drástica y los filtros de los motores diésel nuevos eliminan las partículas contaminantes NO2 al 99%”, aseguran en Anfac.
Con todo, en el sector se subraya que el golpe a la reputación desmonta una de las banderas de marca de Seat, que en sus memorias recientes se comprometió a “ser en 2025 la marca más sostenible del mercado del automóvil español”. Esa misma bandera la utiliza el grupo Volks-wagen en todas sus marcas, autotitulándose como fabricante respetuoso con el medio ambiente.
Similar opinión tiene Juan Sánchez Torres, presidente de Ganvan, la patronal de vendedores de vehículos a motor: “No debe afectar al sector de la automoción, ni a la producción ni a las ventas un accidente como el de los diésel de Volkswagen, aunque el suceso es grave. El daño reputacional es un auténtico golpe para la marca alemana. Ese golpe en España recae en su filial Seat, pero las consecuencias no irán más allá de unos meses, y la multinacional alemana tiene medios para salir de este mal paso”. Sánchez Torres cree que los objetivos de producción, ventas y exportación se cumplirán con seguridad, o con mínimas variaciones sobre las cifras que se adelantaron a mitad del año. “Llevamos nueve trimestres seguidos con las ventas al alza. No hay motivo para pensar que esto se pare”, añade.
Tanto fabricantes como vendedores, en cambio, sí temen que Volkswagen y, sobre todo Seat, tengan un pinchazo en las ventas en este último trimestre del año. En el caso de Seat es más grave, ya que este año la filial española iba a entrar en beneficios tras varios años seguidos de pérdidas. Para Volkswagen el golpe es también duro, pues en 2014 tuvo el año récord de beneficios, 14.000 millones de euros. Una multa de 16.000 millones como la que anuncia el Gobierno estadounidense, y la que impondrá la Unión Europea, superan con mucho los beneficios de todo un año.
Tranquilidad en Industria. La firma alemana ha declarado revisables todas las inversiones “no estrictamente necesarias”, pero el Ministerio de Industria se muestra relativamente tranquilo. “Nos preocupaba que Volkswagen no mantuviera sus inversiones, y el presidente de Seat, Jürgen Stackmann, antes de irse a Alemania como responsable mundial de ventas, aseguró al ministro de Industria personalmente que Seat invertirá los 3.300 millones previstos en sus factorías en España”, dicen en el departamento.
El Gobierno dice tener garantías de los once fabricantes instalados en España sobre el mantenimiento de las inversiones en ejecución o programadas, hasta 2016 en algunos casos y en otros, hasta 2019. Es el caso de Seat, pero también de Renault hasta 2016, de Nissan, Mercedes Benz, Ford y General Motors. Solo PSA (Peugeot-Citroën) está en una fase de ahorro de costes, tras su rescate por el Estado francés y un inversor chino, y es posible que cierre alguna factoría, previsiblemente la de Villaverde, en Madrid.
Inversiones. “Están comprometidos o en ejecución proyectos de inversión por unos 10.000 millones, y no tenemos ningún motivo para dudar de esos compromisos, que en algún caso tienen ayudas oficiales. Nadie ha dicho nada en sentido contrario. Lo único que podría ocurrir es que se retrasase algún proyecto. No tememos ni por la actividad ni por el empleo”, subrayan fuentes del Ministerio de Industria. Desde el departamento de José Manuel Soria aseguran que “el automóvil en España tiene una fortaleza sorprendente, demostrada a lo largo de la crisis. Solo perdió el 8% del empleo mientras el resto del sector industrial destruyó el 30% de sus puestos de trabajo”. España es el segundo fabricante de vehículos de Europa y el primero en vehículos industriales, con 17 plantas instaladas en nuestro país. El 82% de la producción se exporta a 130 países.
Para España es vital que el sector del automóvil se mantenga y cree empleo, o al menos no lo destruya en la fase de recuperación económica en que nos encontramos. Fuentes del Ministerio de Economía señalan que “supone el 10% del PIB y el 17,7% de nuestras exportaciones, con una plantilla de 300.000 trabajadores. Cualquier frenazo a su actividad tendrá repercusiones en el PIB de este año, aunque fuera solo una décima, sería negativo. Es tan importante como el turismo, que pesa en el PIB otro 10%”.
De momento, las cifras son buenas. Entre enero y agosto la producción de vehículos fue de 1.785.708 unidades, un 12,8% más que el del año anterior.


