El plan Draghi de 2012 pasa el examen alemán
La compra de deuda de Estados miembros de la Eurozona ha recibido el visto bueno de Alemania.
Nadie, o casi nadie, dudaba ya de que un plan que lleva cuatro años en marcha no podía ser tumbado por una sentencia del Tribunal Constitucional alemán. Pero es que Alemania tiene una legislación interna que obliga a su Gobierno a someter al Alto Tribunal germano cualquier decisión que afecte a la financiación de Estados extranjeros por parte del Banco Central Europeo (BCE), en cuyo seno está como primer accionista el Bundesbank alemán.
El proceso en litigio, que ha tardado cuatro años en obtener una sentencia, era el famoso plan que anunció Mario Draghi, presidente del BCE, en 2012, que consistía en comprar deuda de los Estados periféricos (sobre todo de España e Italia, aunque también de Portugal, Grecia e Irlanda) para evitar que las incertidumbres sobre el euro se dispararan.
Nunca hizo falta ponerlo en marcha pero el mero anuncio hizo que las tensiones sobre el euro se relajaran y las famosas primas de riesgo cayeron en picado. Ahora, cuatro años después, el Constitucional alemán sentencia que ese plan entra dentro de las competencias del BCE para mantener la estabilidad del euro, pero le recuerda, por si acaso, que cuando compre deuda tiene que hacerlo en el mercado secundario, nunca en las subastas directas, porque eso sería financiar países.
