El contrabando de tabaco se anima

01 / 04 / 2011 0:00 J.M.VALS [email protected]
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Las medidas fiscales y algunas iniciativas legislativas del Gobierno han vuelto a dar alas a las redes delictivas del contrabando de tabaco a gran escala en España.

El contrabando masivo de tabaco parecía ya imagen de otra época, pero la subida de los impuestos especiales decidida por el Gobierno en diciembre pasado parece haber animado de nuevo a quienes buscan beneficio rápido mediante la introducción ilegal en el mercado de cajetillas de cigarrillos. Según las estimaciones realizadas por Altadis con los datos de ventas legales y los resultados de las encuestas realizadas a pie de calle, el comercio ilícito de tabaco (falsificaciones más contrabando) se situaría actualmente muy cerca del 6% de las ventas de cigarrillos rubios, concretamente en el 5,8% del total.

Los estudios realizados por esta compañía señalan también que la situación es especialmente alarmante en Andalucía, donde se superaría el 10%. En algunas provincias de esa comunidad autónoma, como Málaga, Cádiz o Sevilla, podría estar cerca del 20%. Los datos que maneja Altadis reflejan que en el año 2010 se vendieron en España unos 24 millones de cajetillas de contrabando, lo que supone alrededor del 1% de las ventas totales de cigarrillos rubios. Esto quiere decir que el comercio ilícito se ha multiplicado por más de cinco en los últimos meses.

El nuevo auge de este tipo de venta de tabaco al margen de los canales legales tiene su impacto en las cuentas públicas. Según estimaciones realizadas por la Confederación Española de Organizaciones Empresariales y puestas en conocimiento de la Oficina Económica de Moncloa, el crecimiento del contrabando podría llegar a suponer una disminución del 10% del total de los impuestos que se recaudan del tabaco, lo que se traduce en unos 1.000 millones de euros.

La subida fiscal decidida por el Gobierno llevó a los fabricantes a incrementar los precios de los cigarrillos, lo que ha empujado a las redes criminales a ver nuevamente a España como un mercado muy atractivo en el que desarrollar su actividad ilegal. La Asociación Empresarial del Tabaco (AET), patronal representativa de fabricantes e importadores, ya advirtió de que existe “una relación directa entre subidas impositivas que provocan un aumento brusco de los precios de venta al consumidor y el aumento del comercio ilícito: en el caso de Irlanda y el Reino Unido, concretamente, la elevada presión fiscal ha provocado que los consumidores busquen adquirir el tabaco en canales de venta ilegal, ocasionando unos índices alarmantes de comercio al margen de la ley”.

Por otro lado, el sector señala que como consecuencia de la prohibición absoluta de fumar en todo local cerrado de hostelería, únicas ubicaciones actualmente legales para las máquinas expendedoras de tabaco, muchas de ellas acabarán fuera de servicio. Primero, por el casi nulo beneficio que estas máquinas producen, ya que para ganar 150 euros hay que vender 1.000 cajetillas mensuales, hecho bastante improbable. Además, las exigencias sanitarias y de otra índole a las que están sometidas dichas máquinas ayudarán también a una importante reducción del parque de expendedoras, de entre un 10% y un 30%, lo que supondrá la desaparición de entre 15.000 y 60.000 máquinas.

A este respecto, los principales fabricantes de máquinas expendedoras ya enviaron una carta al presidente del Comisionado para el Mercado de Tabaco en la que mostraban su preocupación por las consecuencias de la ley antitabaco tan restrictiva aprobada en España. “Desaparecerán –decían– un mínimo del 20% de las máquinas actualmente instaladas en bares y restaurantes, por el cierre de dichos establecimientos o por la falta de rentabilidad de la propia máquina en los mismos”. Hasta ahora, los propietarios de locales de hostelería consideraban un servicio más a sus clientes el disponer de expendedoras de tabaco, pero una vez que se ha prohibido fumar en su establecimiento, muchos están perdiendo el interés por mantener la máquina.

No será delito.

Para acabar de rematar el malestar del sector, el Gobierno ha impulsado una modificación legal que convierte en falta administrativa el contrabando de tabaco de entre 6.000 y 20.000 euros, y solo a partir de esta última cantidad se considerará delito. La Unión de Estanqueros de España y la AET han manifestado su “firme oposición” a esta iniciativa legislativa. El presidente de los estanqueros, Mario Espejo, decía la pasada semana que aumentar el umbral de contrabando supone despenalizarlo y que esto provocará un incremento descontrolado de este comercio ilícito en un momento en que ya se nota claramente el auge del mismo. Según la Unión de Estanqueros, los ingresos de este tipo de establecimientos se han visto drásticamente reducidos en los últimos meses, debido entre otras causas al fuerte aumento del contrabando de cigarrillos y a la entrada en vigor de la prohibición de fumar en los espacios públicos. Por ello, los estanqueros consideran que elevar en estos momentos la cantidad a partir de la cual se considera delito incentivará aún más el contrabando de tabaco y “provocará el efecto contrario al buscado por el Estado en cuanto a recaudación fiscal y protección de la salud de los ciudadanos”. En cifras concretas, la Unión de Estanqueros señala que cada punto porcentual de comercio de tabaco que se pasa al contrabando en lugar de al cauce legal supone 11,1 millones de euros menos de negocio para los estancos y unos 80 millones menos de recaudación para el Estado en impuestos especiales, a los que hay que sumar otros 18,8 millones menos en IVA.

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